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Sus autores son el director de la Escuela de Magisterio de Albacete, Pedro Losa y el investigador Ramón Cózar

Presentada una interesante obra historica sobre los "Motines de Esquilache" en Tobarra y Lietor

02/05/2003
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Presentada una interesante obra historica sobre los "Motines de Esquilache" en Tobarra y Lietor

02/05/2003

Dos años de trabajo en el Archivo Histórico Nacional y en Archivos Municipales, han sido necesarios para que el libro Conflictividad Social en el mundo rural. Los motines de Tobarra y Liétor en 1766 haya sido presentado en la Casa de la Cultura de Tobarra. Sus autores, Pedro Losa (Catedrático de Historia Moderna) y Ramón Cózar, han realizado un gran trabajo de documentación y, según el prologuista del libro, el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Valladolid, Teófanes Egido, “se han sumergido en el laboreo trabajoso de la investigación costosa, a veces necesariamente puntillosa, y que posibilita interpretaciones rigurosas, sin prejuicios y apriorismos”.
Los autores ya habían trabajado juntos investigando las conmociones sociales producidas en 1766, en la zona de la Mancha Oriental, por los problemas de hambre, abuso, corrupción y desabastecimiento en el reinado de Carlos III, lo que obligó al monarca a capitular ante los motines del pueblo en muchas provincias del país. Tomar como referencia Tobarra y Liétor se debe a que ambas localidades presentan una tipografía que puede aclarar la del resto de la zona.
Destaca, Teófanes Egido, el protagonismo que los autores otorgan a los pósitos, instituciones que mantenían acopio de grano para prestarlo en épocas de escasez y que funcionaban como almacén, concesionarios de crédito agrícola y centros del panadeo. Su gestión, a veces corrupta y especuladora, también es objeto de análisis, lo que conllevaba pobreza, hambre y miseria en la población. Aparece, también en la obra, un cuadro con el inventario de bienes confiscados a los 50 amotinados de Tobarra, cuyas pertenencias se limitan a burros viejos y pobres enseres que reflejan las condiciones de vida en los ámbitos rurales.
Una singularidad destacable es que los dos motines de Tobarra se producen en la fiesta de Pascua, pues es ahí donde encontraban la ocasión más propicia por la gran concurrencia de vecinos, y se llevaron a cabo a la semana exacta de los producidos en la Corte madrileña. Según apuntan los autores, los motines de Liétor se produjeron un mes más tarde para lograr las concesiones hechas a Tobarra tras el motín.
El libro de Pedro Losa y Ramón Cózar narra cómo los sublevados, en ambas localidades, no piden la destitución de Esquilache (que pasó por Tobarra, camino del destierro, la noche anterior), sino que se oponen a los oligarcas y clanes familiares que, con su tiranía, tenían asustados y oprimidos a los lugareños. También apuntan los autores una particularidad; mientras que en Tobarra los conflictos fueron protagonizados por hombres, en Liétor fueron las mujeres, víctimas de la miseria, quienes más se hicieron oír.
El libro fue presentado por el decano de la Facultad de Humanidades de Albacete, Carmelo Blanco, y el secretario del centro, Francisco García.

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