El sitio web de la UCLM utiliza cookies propias y de terceros con fines técnicos y de análisis, pero no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios. Sin embargo, puede haber enlaces a sitios web de terceros, con políticas de cookies distintas a la de la UCLM, que usted podrá aceptar o no cuando acceda a ellos.

Puede obtener más información en la Política de cookies. Aceptar

Incluido en las actividades de Cultura de Estío programadas para la ciudad de Cuenca por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)

"Azana, una pasion Espanola". Teatro para los asistentes a los Cursos de Verano de la UCLM

29/06/2005
Compartir:

"Azana, una pasion Espanola". Teatro para los asistentes a los Cursos de Verano de la UCLM

29/06/2005

Esta obra de José Luis Gómez –que dirige e interpreta- no pretende ser una reconstrucción histórica ni un juicio de la actuación política de Manuel Azaña. Corresponde esta tarea a los historiadores, primero, y también a los ciudadanos, a cualquier ciudadano español interesado en conocer su pasado, la raíz de su situación actual. Cultura de Estío 2005 la acerca a los asistentes a los Cursos de Verano de la UCLM y, también, a todos los ciudadanos y visitantes de la ciudad interesados en esta carismática figura de la historia española.
Mañana jueves, a las 20:30 horas, en el Teatro Auditorio de Cuenca, la compañía Teatro de la Abadía ofrecerá una selección y adaptación de la obra “Azaña, una pasión Española”. Dirigida e interpretada por José Luís Gómez, fue estrenada en 1988, como producción del Centro Dramático Nacional y, desde 2000, es una coproducción de la citada compañía.
La palabra de Azaña se organiza, en este espectáculo, según tres ejes temporales que dan forma al espectáculo. Primero, la circunstancia vital y política: en el recital, va esbozada mediante un autorretrato parcial, algunos grandes textos en los que Azaña se complace en perfilar su personaje público, las alusiones a la opción de gobierno con el Partido Socialista y a las reformas militares.
En segundo lugar, está la reflexión sobre la historia de España, los textos elegidos, aquí hacen referencia a la significación profunda del régimen republicano, al laicismo, a la guerra civil.
Por fin, y como tercer gran eje, está la meditación sobre el arte y el paisaje españoles, meditación que recorre su obra entera y a la que hemos intentado otorgar la debida importancia.
Más allá de la fascinación que pueda ejercer un personaje soberbio, de enormes posibilidades teatrales, más allá del patetismo y de la dignidad que emanan de su figura, de su convicción profunda en la razón que asiste a sus argumentos, está ese núcleo generador de su palabra: la pasión por España, trazo que funde el más puro lirismo con la defensa apasionada de la libertad y la democracia.
Es ahí donde teatro de la Abadía, nos reconoce como españoles y como hombres del siglo XX. Según se informa en la web de la compañía teatral “el objetivo de esta lectura estará más que cumplido si logramos no ya transmitir nuestra emoción -limpia de nostalgia y de revanchismo- ante la bellísima expresión de este ensueño de un proyecto común, sino suscitar el interés por esa poesía civil y sagrada, espejo luminoso de lo más valedero y noble de la existencia humana”.
Cuenca, 29 de junio de 2005

Más actualidad