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Gracias a una exposición organizada por el CEPLI

El mundo de Andersen, en la Universidad de Castilla-La Mancha

26/10/2006
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El mundo de Andersen, en la Universidad de Castilla-La Mancha

26/10/2006


La Biblioteca Universitaria de Cuenca, en el marco del V Seminario Internacional de “Lectura y Patrimonio” que se celebrará en la Facultad de Educación y Humanidades acoge la exposición Andersen, el señor de los cuentos, preparada por la Embajada de Dinamarca en España y traída a Cuenca por el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (CEPLI). La muestra ofrece a sus visitantes un recorrido por obra del genial escritor y, en cuatro pases diarios, un programa audiovisual sobre la vida del danés universal, producido y realizado por el propio CEPLI.
La exposición está formada por 20 paneles que narran la vida personal y artística de Hans Christian Andersen a través de imágenes y texto, desde su nacimiento en Odense el 2 de abril de 1805 y sus viajes por Europa, hasta su muerte en Copenhague en 1875. La muestra tiene dos partes bien diferenciadas: una describe la vida y las obras de Andersen y otra con extractos de memorias y cartas, tanto suyas como de sus contemporáneos; así como reproducciones en color de manuscritos, fotos y objetos. Del mismo modo, se podrán ver algunas ediciones antiguas de libros de Andersen que se conservan en la Biblioteca del CEPLI.
Quienes se acerquen a visitar la exposición podrán conocer de primera mano que Andersen tuvo una infancia difícil: su padre, que era zapatero, murió cuando él tenía sólo 11 años, dejando a la familia en la pobreza; el pequeño Andersen, para olvidarse del ambiente de miseria en que vivía, se entretenía jugando con un teatro de marionetas que le había construido su padre, en el que soñaba con duendes, hadas, brujas, elfos y sirenas. Su madre, que se vio obligada a trabajar de lavandera, volvió a casarse y quiso que el joven Hans Christian aprendiera el oficio de su padre, zapatero. Pero Andersen, que soñaba con ser famoso, se marchó a Copenhague, donde se enroló en una compañía de teatro, de la que, enseguida, fue despedido. Tuvo la suerte de encontrar un protector, llamado Jonas Collins, que se dio cuenta de su talento y le consiguió una beca con la que pudo estudiar el bachillerato y empezar su carrera como escritor.
Andersen, que escribió novelas, poemas, libros de viajes y obras de teatro, quería triunfar como poeta o como dramaturgo; pero se hizo famoso en todo el mundo por sus cuentos para niños: La Sirenita, La princesa y el guisante, El traje nuevo del emperador, El ruiseñor, La pequeña cerillera, Las zapatillas rojas, El soldadito de plomo, El patito feo, etc. Sus cuentos gustan a los niños de todo el mundo porque son cuentos que pertenecen al mundo de la fantasía y de los sueños, pero sin alejarse del todo del mundo de la realidad. Los cuentos de Andersen son leídos por millones de lectores porque no necesitan ser explicados y porque en ellos está presente lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, lo mejor y lo peor de la vida. Los niños y niñas de todo el mundo han encontrado en el genial escritor danés a un adulto que ha sabido conmoverlos con sus maravillosas historias.

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