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Ha sido un hallazgo del Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular que dirige el decano de la Facultad de Medicina, Jorge Laborda

Un equipo de investigadores de la UCLM descubre un nuevo gen implicado en la obesidad

04/10/2006
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Un equipo de investigadores de la UCLM descubre un nuevo gen implicado en la obesidad

04/10/2006


El equipo del Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la UCLM, dirigido por el profesor Jorge Laborda Fernández, ha descubierto un nuevo gen que puede estar implicado en procesos como la obesidad, pues han comprobado que trabaja para modular las señales hormonales que conducen a la conversión de células precursoras en almacenadoras de grasa. Los resultados van a ser publicados próximamente en la revista estadounidense Journal of Molecular Biology, una de las más prestigiosas de la especialidad.
Según Laborda, el nuevo gen, al que han llamado Dlk2, es un “hermano” del que inicialmente descubrió el profesor en los EE.UU, el Dlk1. Todos los genes, explica, “pertenecen a familias con las que comparten características comunes, y Dlk1 pertenece a la familia de genes EGF homeóticos, entre la que se incluyen algunos de los más importantes para el desarrollo del embrión, el sistema inmunitario, y el cáncer”.
Tras la publicación de la secuencia de ADN de los genomas de varios animales, el profesor decidió que era momento de determinar exactamente qué genes de esa familia estaban más relacionados con Dlk1, y al hacer el análisis, encontró un gen que, a pesar de no pertenecer a esa familia, parecía estar muy relacionado con él. Al estudiarlo más en detalle mediante programas informáticos, logró determinar la presencia de errores en su secuencia que, una vez corregidos, revelaron que el gen era muy similar a Dlk1, por lo que lo bautizaron Dlk2.
Los investigadores del Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular se pusieron manos a la obra para averiguar cómo funcionaba el gen y en qué procesos celulares podía intervenir. Este es el trabajo relevante, asegura Laborda, el que determina si el gen posee una función importante o no y en él tuvieron un papel fundamental los doctores María Luisa Nueda y Victoriano Baladrón, aunque todo el equipo colaboró. “Puesto que Dlk1 afecta a la conversión de células precursoras en adipocitos, la célula que almacena grasa y que es ahora la célula no patológica más temida por la civilización occidental, analizamos si el nuevo gen Dlk2 podía afectar también a la conversión en célula adiposa, y descubrimos no sólo que éste era el caso, sino que, curiosamente, sus efectos eran los opuestos a los que anteriormente habíamos determinado para Dlk1”, explica el profesor. Finalmente han concluido que ambos genes están en equilibrio uno con otro para modular las señales hormonales que conducen a la conversión de células precursoras en almacenadoras de grasa.
Sobre las razones que han impedido que se descubriera antes, asegura que “a pesar de estar todo el genoma humano y del ratón secuenciado, había errores en su secuencia que no permitían averiguar de qué tipo de gen se trataba y qué hacía en el organismo. Afortunadamente, nos dimos cuenta de esos errores y pudimos corregirlos antes de que los corrigieran otros”. Los resultados van a ser publicados en la revista estadounidense Journal of Molecular Biology. Además, según el decano, se han establecido colaboraciones con grupos internacionales para avanzar más rápidamente en las implicaciones de este descubrimiento en la obesidad y otros procesos patológicos.
Los investigadores atribuyen parte del éxito a la Consejería de Sanidad y a la Consejería de Ciencia y Tecnología de la JCCM, que han financiado la realización de este proyecto y continúan potenciando la investigación en general y la biomédica en particular, en Castilla-La Mancha. Igualmente, felicitan a las autoridades académicas de la Universidad, y a toda ella en su conjunto, por el apoyo que reciben tanto la Facultad como el Centro Regional de Investigaciones Biomédicas, “lo que nos permite colocar a Albacete y a Castilla-La Mancha un poco mejor cada día en el panorama de la investigación nacional e internacional”, afirman.
Albacete, 4 de octubre de 2006

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