El sitio web de la UCLM utiliza cookies propias y de terceros con fines técnicos y de análisis, pero no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios. Sin embargo, puede haber enlaces a sitios web de terceros, con políticas de cookies distintas a la de la UCLM, que usted podrá aceptar o no cuando acceda a ellos.

Puede obtener más información en la Política de cookies. Aceptar

Participan en la investigación, que se prolongará hasta 2007, noventa voluntarias toledanas

La UCLM estudia los efectos del ejercicio acuatico sobre la osteoporosis

26/01/2006
Compartir:

La UCLM estudia los efectos del ejercicio acuatico sobre la osteoporosis

26/01/2006

El pasado mes de diciembre arrancaba en la Facultad de Ciencias del Deporte de Toledo un proyecto de investigación sobre los efectos del ejercicio acuático en la osteoporosis. Dirigido por el profesor Fernando Navarro y realizado en colaboración con diversos profesionales del área de la salud, participan en el proyecto “OsteoAcqua” noventa mujeres toledanas, seleccionadas de un total de 500 voluntarias con niveles incipientes de descalcificación en los huesos. Dentro de dos años, cuando concluya el estudio, la UCLM arrojará los primeros resultados científicos en el ámbito internacional sobre los beneficios de las terapias acuáticas en una patología que afecta a una de cada cinco mujeres mayores de 45 años.
El profesor Fernando Navarro, responsable del Laboratorio de Rendimiento Deportivo de la Facultad de Ciencias del Deporte de Toledo, dirige desde diciembre de 2005 el proyecto “OsteoAcqua”, puesto en marcha en colaboración con diversos especialistas en sanidad de la región, entre ellos el doctor Andrés Barriga, traumatólogo del Complejo Hospitalario de Toledo.
El estudio consiste en establecer, a partir de una serie de ejercicios acuáticos realizados por noventa voluntarias toledanas con principios de osteoporosis, cuáles son los beneficios que este tipo de actividad física puede tener sobre una de las patologías más comunes del sistema óseo.
Según explica el profesor, la mitad de estas mujeres realizan ejercicios acuáticos de forma clásica, como la natación, en sesiones de 45 minutos dos veces por semana. Durante el mismo periodo de tiempo, la otra mitad lleva a cabo ejercicios de impacto, como step en el agua o natación con resistencias adicionales.
En el plazo de dos años, que es la duración estimada del proyecto, el grupo investigador establecerá los primeros resultados en el ámbito internacional sobre los efectos del ejercicio acuático en la descalcificación de los huesos y muy especialmente en su prevención, considerada por los especialistas como la mejor forma de combatir una patología que afecta a una de cada cinco mujeres mayores de 45 años y que causa la mayor parte de las fracturas óseas después de la menopausia.
Toledo, 26 de enero de 2005

Más actualidad