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Impartido por Jaime Sánchez Ratia, traductor profesional en las oficinas de Ginebra

La Escuela de Traductores de Toledo acoge un taller de traduccion de textos de la ONU

20/04/2006
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La Escuela de Traductores de Toledo acoge un taller de traduccion de textos de la ONU

20/04/2006

La Escuela de Traductores de Toledo acoge este fin de semana un taller de traducción árabe-español de textos de Naciones Unidas, en el que participarán treinta traductores profesionales y licenciados en Filología Árabe, Semítica o estudiantes de los últimos años de estas especialidades. En el taller, que se inscribe en el VII Curso de especialista en Traducción Árabe-Español de la UCLM, los alumnos trabajarán con textos presentados recientemente en los servicios de traducción de Nueva York y Ginebra, que tratan, entre otros asuntos, sobre la seguridad y la paz internacional, los derechos humanos o el cambio climático.
“Para un traductor profesional, el taller supone una gran oportunidad de conocer el lenguaje de la diplomacia y las relaciones internacionales, que es peculiar e intransferible”, explica Sánchez Ratia, profesor colaborador de la Escuela y traductor profesional en la sede de la ONU en Ginebra. Las Naciones Unidas son un sistema que da trabajo a cientos de traductores e intérpretes no sólo en la sede de Nueva York y sus oficinas en Europa, África y Asia, sino también en sus docenas de organizaciones especializadas, como la UNESCO, la FAO, el PNUMA, etc.

“El trabajo de los traductores en las Naciones Unidas depende un poco de la sede en la que se encuentren. En Nueva York, el Consejo de Seguridad impone un ritmo más rápido, es preciso hacer turnos de noche y de fin de semana, porque el Consejo no descansa; los documentos son cortos y urgentes, en general”, indica el traductor. “En cambio, en otras sedes tiende a haber documentación más extensa, menos especializada y menos urgente, por ejemplo en Ginebra, donde los informes a veces están meses hasta que son traducidos a los otros cinco idiomas de la organización”, añade.

Para Sánchez Ratia, las expectativas de trabajo para quienes opten por especializarse en este tipo de traducción están cambiando con la globalización. “Ahora se trabaja cada vez más en casa. Muchos traductores que acudían a Nueva York para la Asamblea General, en septiembre, ahora se quedan en su casa y envían sus traducciones por e-mail. Los cambios se suceden muy rápidamente y el futuro no está claro”, explica.
El traductor apunta también que la ONU parece estar decidida a recortar los inmensos gastos que supone un departamento de traductores tan complejo y costoso. “Sin embargo, los países defienden sus idiomas, por lo que es de esperar que la traducción en la ONU se transforme, pero en ningún modo desaparezca. Seguirá dando mucho trabajo bien pagado a mucha gente”, indica.
Toledo, 20 de abril de 2006

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