El sitio web de la UCLM utiliza cookies propias y de terceros con fines técnicos y de análisis, pero no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios. Sin embargo, puede haber enlaces a sitios web de terceros, con políticas de cookies distintas a la de la UCLM, que usted podrá aceptar o no cuando acceda a ellos.

Puede obtener más información en la Política de cookies. Aceptar

Mark Kidger, astrónomo, profesor e investigador del Instituto Canario de Astrofísica habla sobre el tema en Ciudad Real

La Estrella de Belen, a debate en la Escuela de Informatica de Ciudad Real

20/12/2005
Compartir:

La Estrella de Belen, a debate en la Escuela de Informatica de Ciudad Real

20/12/2005


2000 años después de la aparición de la Estrella de Belén, la gente sigue planteándose qué fue, cuál es su naturaleza. Tras dos milenios, es poco probable que se pueda localizar alguna prueba que desvele el misterio con cierta seguridad. Mark Kidger, del Instituto de Astrofísica de Canarias, quien cada noche busca los orígenes del universo y su funcionamiento, visitó la Escuela Superior de Informática de Ciudad Real para desvelar que probablemente fue la estrella Theta Aquilae la que se mantuvo a la vista varias semanas mientras que los Reyes Magos preparaban su viaje a Belén.
Casi todos los años se puede ver al planeta Venus en navidades, y todos se preguntan si esa luz tan brillante pudiera ser la Estrella de Belén. Para aclarar estas y otras dudas, Mark Kidger, científico que trabaja en el Instituto Astrofísico de Canarias, impartió esta tarde una interesante conferencia titulada “La Estrella de Belén”. Dice Kidger que “antes de que Johannes Kepler hablara del tema en el siglo XVII, el pintor Giotto pintó el fenómeno en su famosa obra La Adoración”.
Existen varias referencias de los apóstoles sobre la Estrella de Belén; Santiago o Mateo hablan del mismo fenómeno, pero Lucas -que era médico- ni si quiera lo hace. “Muchos expertos bíblicos opinan que Mateo y Lucas utilizaron el mismo texto base para sus respectivas versiones del Evangelio, pero tienen discrepancias en sus referencias a la Natividad, cosa que no ocurre entre Mateo y Santiago, que si hacen referencia a la luz guía” sentencia Kidger.
Las opciones del astrofísico respecto a esa luz son: por un lado, la estrella es un mito; por otro, podría ser un suceso astronómico y, para la mayoría de los creyentes fue un suceso milagroso. En cuanto a los portadores del incienso, el oro y la mirra, dice el profesor Kidger que “los magos de Oriente aparecen en el siglo sexto por primera vez y que su origen era persa, un pueblo poco interesado en la astronomía lo que vuelve a poner en duda la Estrella de Belén”.
En cuanto a la fecha del 25 de diciembre, se ha utilizado desde aproximadamente el año 336 después de Cristo. Era la fecha tradicional de la fiesta invernal pagana. Esta fiesta celebra el solsticio y el hecho de que el invierno ya había llegado a su ecuador y, de la misma manera que la festividad pagana se celebraba con vacaciones, fiestas y comidas especiales, la religiosa siguió por ese cauce.
En cualquier caso, para Kidger “la Natividad probablemente tuvo lugar en marzo, o a mediados de abril del año 5 antes de Cristo, durante la fiesta de Pascua Judía”; además “los Reyes Magos eran persas, pueblo que no tenía mucho interés en la astronomía” sentencia Kidger y, finaliza el astrofísico con la frase: “Los Reyes Magos tenían su atención atraída por la conjunción triple y el amasamiento de planetas en la constelación de Piscis, tal vez en combinación con la ocultación del planeta Júpiter por la Luna en marzo o abril del año 6 antes de Cristo, pero la Estrella de Belén, en si, casi sin duda fue una nova brillante cerca de la estrella Theta Aquilae en marzo del año 5 antes de Cristo”.

Más actualidad