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Este plaguicida se utiliza en el control de roedores

Un estudio del IREC advierte del impacto negativo de los rodenticidas anticoagulantes en depredadores

07/05/2012
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Un estudio del IREC advierte del impacto negativo de los rodenticidas anticoagulantes en depredadores

07/05/2012

Intoxicaciones primarias y secundarias por rodenticidas anticoagulantes en animales no diana es el nombre del estudio publicado por los investigadores del IREC Rafael Mateo, Inés Sánchez y Pablo R. Camarero en el que alertan del efecto negativos que están ocasionando los plaguicidas rodenticidas anticoagulantes en los mamíferos que controlan a los roedores.

Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC), centro mixto dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el Gobierno regional, ha demostrado el impacto negativo que los rodenticidas anticoagulantes, un plaguicida utilizado por el ser humano para combatir las plagas de roedores, están teniendo en otras especies que controlan a esos mamíferos; y alerta del efecto contraproducente que pueden tener dichos tratamientos.

El estudio, Intoxicaciones primarias y secundarias por rodenticidas anticoagulantes en animales no diana, del que son autores los investigadores Rafael Mateo Soria, Inés Sánchez Sánchez-Barbudo y Pablo R. Camarero Abella, es fruto del trabajo realizado por el Grupo de Toxicología del IREC entre 2005 y 2010 en diferentes Comunidades Autónomas y a petición de distintas administraciones y organizaciones, el cual permitió analizar todos los casos sospechosos de ser intoxicaciones accidentales en especies a las que, en principio, no estaban dirigidos los cebos con rodenticidas.

De un total de 1.792 animales investigados, se llevó a cabo la determinación de residuos de rodenticidas anticoagulante en 401, bien porque existían indicios de intoxicación por dichos compuestos o porque previamente habían sido descartados otros tóxicos como causa de la muerte. Según los datos del estudio, en un 38,7% de los ejemplares se detectaron residuos de este plaguicida en hígado, siendo la clorofacinona el producto más frecuente en los animales granívoros y herbívoros y la bromadiolona en los depredadores.

Con los resultados obtenidos, los investigadores alertan de la situación encontrada y que se asemeja a la ocasionada por el uso de insecticidas organoclorados, como el DDT, en la segunda mitad del siglo XX, y advierten de que la misma deberá ser tenida en cuenta de cara a una futura regulación de este tipo de plaguicidas. Además, el estudio, en palabras de Mateo Soria, invita a plantearnos el “dinero que estamos gastando en tratamientos con plaguicidas que nos pueden hacer gratis los depredadores naturales, los cuales nos cargamos con dichos tratamientos”.

Los rodenticidas anticoagulantes son ampliamente usados en la actualidad para controlar roedores y evitar daños al hombre o al medio ambiente, para proteger cosechas y alimento almacenado, para evitar riesgos de transmisión de enfermedades, reducir daños en edificaciones o proteger especies endémicas de islas en las que los roedores han sido introducidos.

Gabinete Comunicación UCLM. Ciudad Real, 7 de mayo de 2012
 

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