El sitio web de la UCLM utiliza cookies propias y de terceros con fines técnicos y de análisis, pero no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios. Sin embargo, puede haber enlaces a sitios web de terceros, con políticas de cookies distintas a la de la UCLM, que usted podrá aceptar o no cuando acceda a ellos.

Puede obtener más información en la Política de cookies. Aceptar

Ignacio Cirac ha recibido la distinción en el Paraninfo del Campus de Ciudad Real

La UCLM nombra doctor honoris causa a uno de los "padres" de la Fisica Cuantica

04/11/2005
Share:

La UCLM nombra doctor honoris causa a uno de los "padres" de la Fisica Cuantica

04/11/2005



Esta mañana ha tenido lugar en el Paraninfo del Campus de Ciudad Real el acto de investidura como doctor honoris causa al físico catalán Ignacio Cirac, la máxima distinción que la Universidad concede a una persona en reconocimiento de su trayectoria científica y universitaria. No en vano, el profesor Cirac está considerado uno de los “padres” de la Computación Cuántica, línea de investigación que inició durante su etapa de profesor de la UCLM, entre los años 1991 y 1996.
El acto, en el que también se ha procedido a la investidura de los nuevos doctores y a la entrega de becas de la UCLM a los premios nacionales fin de carrera, ha estado presidido por el rector de la Universidad regional, Ernesto Martínez Ataz. A la ceremonia han asistido, además, el consejero de Educación, José Valverde; el presidente de la Real Sociedad Española de Física, Gerardo Delgado, y el presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Alberto Galindo; entre otros. Como padrinos han actuado Antonio Antiñolo, decano de la Facultad de Químicas y los profesores de Física Aplicada José Flores y Marco Antonio López de la Torre. Por su parte, José Manuel Riveiro, director del Departamento de Física Aplicada de la UCLM, ha sido el encargado de pronunciar la laudatio.
El profesor Riveiro ha destacado, en su discurso, el acierto de la Universidad de Castilla-La Mancha por conceder el grado de doctor honoris causa a Cirac en un año, el 2005, lleno de conmemoraciones. “Estamos celebrando el nacimiento del Quijote y también el nacimiento de la ciudad en que nos encontramos, pero además, y por declaración de la UNESCO, resulta ser el Año Internacional de la Física” –dijo.
A continuación, el catedrático enumeraba los motivos por los cuales Ignacio Cirac ha recibido tan alta distinción. Por una parte, su relevancia internacional. Hoy por hoy es, probablemente, el físico español con mayor proyección a pesar de su juventud. Asimismo, Riveiro se ha referido a su trayectoria profesional, de la que ha destacado dos momentos, su paso por la Facultad de Químicas de la UCLM y la la dirección de la división teórica del Instituto de Óptica Cuántica Max Plank, que ocupa en la actualidad.
Por su parte, el homenajeado comenzó la alocución recordando su estancia en esta Universidad y agradeciendo a sus antiguos compañeros la ayuda prestada, apoyo y amistad. Seguidamente, Cirac centró su discurso en la situación de la Física actual y su papel en la sociedad del siglo XXI, papel que considera, sin duda, crucial, gracias a las dos nuevas teorías que emergieron a principios del siglo pasado y revolucionaron la sociedad, la Relatividad y la Cuántica. “Por un lado cambiaron nuestras ideas sobre la Naturaleza y, por otro, han dado lugar a la mayoría de las aplicaciones que tenemos hoy en día; por ejemplo, todas las basadas en la electrónica o los láseres” –apuntó.
Cirác repasó, también, algunas cuestiones abiertas en el campo de la Física, que tal vez se resuelvan en los próximos años, entre las que destacó El origen y fin del universo, Los constituyentes esenciales de la materia, La materia y la energía oscura, la Física Cuántica. Existencia de un mundo objetivo, Nuevos estados de la materia, La gravedad cuántica. Viajes al pasado y al futuro, o La emergencia de la complejidad. El libre albedrío.
A continuación, el consejero de Educación mostró su satisfacción por el nombramiento de Ignacio Cirac, en el que a su juicio confluyen tres valores. El primero es el de su ciencia y su sabiduría de una disciplina, la Física que ha contribuido a cambiar el mundo y la percepción que de él se tenía. El segundo valor que ha destacado Valverde es su aportación a la investigación más puntera. El avence de la ciencia es fundamental –reconoce el consejero- para mejorar la calidad de la sociedad. Por último, Valverde ha subrayado el “rincón de castellano-manchego” que Cirac mantiene vivo en su corazón y su disposición de colaborar con esta tierra y su Universidad.
El acto finalizó con la intervención del rector de la UCLM, que tras felicitar a los nuevos doctores y premiados con la Beca de la Universidad, dijo de ellos “ustedes son la sabia nueva que va regenerando el cúmulo de saberes y de conocimientos humanísticos, científicos y técnicos de la universidad, que basada en la necesaria consideración y reconocimiento a sus maestros supone la punta del lanza del avance del conocimiento”.
A continuación, Martínez Ataz abordó la figura de Ignacio Cirac al que calificó como prototipo de un científico puro, caracterizado por su amor a la ciencia y comprometido, a través de esta, en colaborar al progreso de la Humanidad. Asimismo, el rector hizo referencia a la celebración de la Semana de la Ciencia, y que mejor manera de hacerlo que “ensalzando a los auténticos científicos, aquellos cuyo mayor honor y distinción, después de una vida de abnegación y trabajo, es el respeto y la admiración de sus propios compañeros, que es, en esencia el sentido del acto que hoy nos congrega”.
Para terminar, el rector habló de la convergencia europea en investigación que conduce a la apertura de nuevas vías y áreas temáticas, y abogó por la solidaridad ínter territorial activa en cuanto a la distribución de los recursos humanos de investigación, para poder competir en el futuro en condiciones de igualdad relativa.
En otro orden de cosas, las becas de la Universidad a los estudiantes premios nacionales de fin de carrera de Educación Universitaria han recaído en Isidoro Castañeda, Primer Premio Nacional Fin de Carrera en Humanidades y Christian Narciso Bernal, tercero en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos.

Más actualidad