Estudiar en Cuenca
Ciudad Patrimonio de la Humanidad
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UENCA, CIUDAD PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, INSCRITA EN LA LISTA DE SITIOS DEL PATRIMONIO MUNDIAL EN 1996

Cuenca, es una ciudad pequeña, con unos 60.000 habitantes, lo que supone una calidad de vida alta que se mide en la facilidad de los desplazamientos, en la intensa vida cultural y en la posibilidad de disfrutar de un casco histórico Patrimonio de la Humanidad y de un paisaje de singular belleza como son las hoces de los ríos que la circundan.

            

 
 
 
 
 
Referencias históricas

Fortaleza musulmana durante la época islámica, Cuenca es reconquistada por Alfonso VIII en 1177; la sede episcopal es restablecida. La expansión urbana de la "ciudad real" es demográfica y espacial al mismo tiempo. Las actividades manufactureras (textiles) de Cuenca están en el primer plano de la economía castellana, la ciudad alta se organiza.

 

 

 

 

En el siglo XVI, el progreso de Cuenca es importante. Centro político y administrativo de primer rango, su desarrollo manufacturero y comercial le permiten un enriquecimiento arquitectónico. La ciudad alta, amurallada, y la ciudad baja abierta, evolucionan distintamente. Desde entonces, el trazado urbano de Cuenca quedo fijado

 

 

 

 

 

 

En el siglo XVII, la manufactura y la ganadería se derrumban. Solamente la orden eclesiástica se mantiene. La multiplicación de fundaciones religiosas ocupa un parte importante del paisaje urbano, estructurado por las mismas fundaciones.

 

 

 

 

A la decadencia económica le sigue una lenta recuperación. Más allá de la omnipresencia religiosa, se efectúa una especialización de los barrios según las actividades. La trama urbana es densa y la construcción se desarrolla en altura. Un periodo de declive y deterioración del paisaje urbano se establecen (s.XIX), y se terminarán a principios del siglo XX.
Morfología urbana

Más allá de los contrastes entre la ciudad alta y la baja, Cuenca está magníficamente integrada al paisaje natural. Agrupados en espacios estrechos y bien adaptados a la topografía, los edificios han dirigido la organización urbana. Retornando a la época medieval cristiana, el trazo irregular de las calles, ha dejado en ciertos casos algunos elementos de la antigua ciudad musulmana, pero siempre dando la importancia a la Plaza Mayor, centro monumental de la ciudad alta.

 

 

Una arquitectura medieval en altura, caracteriza el paisaje urbano admirado por las torres de las fundaciones religiosas, hospitales y palacios. A estos edificios de la época medieval, Renacentista y barroca, se agregan los vestigios de la época morisca, las inmensas puertas así como las casas pegadas unas con otras, los jardines bordeando el Huecar, el relieve y la luminosidad. Las "casas colgadas" (s. XIV) que dominan el abismo, acentúan el perfil vertical de la "ciudad-paisaje".