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Discurso del Excelentísimo Señor Alcalde de Toledo

Acto de entrega de la medalla de oro de la ciudad a la Escuela de Magisterio de Toledo

Intervención del Excmo. Sr. Alcalde de Toledo, Don josé Manuel Molina García

Excelentísimo Señor Alcalde de Toledo, Don José Manuel Molina García entregando la medalla de oro a Don Ramón Sánchez González, Director de la Escuela de Magisterio Si a quienes hoy nos congregamos en esta Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo se nos preguntase sobre qué personas, al margen de nuestros familiares,han tenido una especial importancia en nuestras vidas, una buena parte de nosotros recordaríamos a alguno de nuestros maestros infantiles o juveniles.

Se define el magisterio comola labor de las personas que tienen por profesión enseñar. Afirmaba el desaparecido José Luis Aranguren que el verdadero maestro noes el que se limita atransmitir una enseñanza, sino el que a través de ella imparte una forma de vida.

La infancia y la juventud constituyen periodos fundamentales de muestras vidas y buena parte de ellos los pasamos en el ámbito escolar. Allí, en la escuela, en los colegios, comienza a conformarse nuestra personalidad;se traban amistades que se perpetúan en el tiempo; se adquieren conocimientos básicos que nos ayudan a abrir nuestras mentes a nuevos saberes;y se adoptan actitudes y hábitos que nos acompañarán de por vida. En ese proceso la figura del profesor y del maestro se nos aparece como el tutor que ayuda a desarrollarse al tierno arbusto y le guía en su camino hacia la madurez.

La formación de estos profesionales es una importante labor a la que, en la ciudad de Toledo, se ha dedicado desde haceciento cincuenta años la Escuela deMagisterio, entidad centenaria a la que hoy hemoshecho entrega de la Medalla de la Ciudad, en su categoría de oro.

En el pasado mes de septiembre, el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Toledo acordó el iniciar Expediente de Honores para la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a todos los centros de enseñanza que hubiesen cumplido cien años.El pasado día 20 de mayo seaprobaba definitivamente dicho Expediente, a cuya conclusión se ha acordado conceder dicha distinción a sieteentidades de nuestra capital: La Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Toledo,el Colegio de la Divina Pastora,el Colegio de San Juan Bautista,el Instituto “El Greco”, el Colegio de Nuestra Señora de los Infantes,el Colegio de Santa María y la Escuela de Magisterio. Hoy jueves, día tres de junio de 2004, cuando la ciudad se prepara para la celebración de nuestra Semana Grande del Corpus Christi, nos hemoscita en estas Casas Consistoriales para hacer entrega de la primera de estas distinciones.

Las Escuelas Normales fueron creadas en 1838, inagurándose laprimera de ellas en Madrid al año siguiente. Hacía 1845 ya eran42 las que funcionaban en toda España y comenzaba a exigirse a los aspirantes a ejercer el Magisterio la condición de alumnos de dichas escuelas.Se iniciaba así una apasionante historia que, como todas, tuvo sus vicisitudes y traspiés iniciales, hasta que se fueron consolidando las enseñanzas.

En la ciudad de Toledo la Escuela deMagisterio debió tener un funcionamiento continuado desde el año 1868, cuando por Decreto-Ley se repone en las capitales de provincia su funcionamiento. En agosto de 1869, el Boletín Oficial de la Provincia convocaba la apertura de plazo de matrícula para el curso 1869-70. A partir de ese momento, la Escuela de Magisterio, con sus profesores y sus alumnos,ha ido escribiendo un destacado capítulo en el impresionante manual que conforma la historia de Toledo y que cada día, entre todos.

En todos estos años de existencia, la Escuela de Magisterio de Toledo ha tenido, y continúa teniendo, un objetivo común: la preparación de profesorespara impartir la noble labor del magisterio, capacitándoles para que pueden educar a nuestros hijos para conseguir su mejor desarrollo personal en el mundo que les rodea.

En el año 1877, Cayetano Martín y Oñate, director de la Escuela Normal Superior de Toledo hacía público un folleto bajo el título “Verdadera Importancia de las Escuelas Normales de Maestros e imperiosa necesidad de que se conserven todas las existentes”, en el que defendía la continuidad de las mismas ante algunas pretensiones políticas de volver a reducir su número. De su apasionado texto, redactado con la pomposidad característica de la época, he recogido la siguiente cita en la que alertaba sobre las diferencias conceptuales entre instrucción e educación: v

Para nosotros, como para los demás que pertenecen al ramo o de estos asuntos se ocupan, la educación consiste en el desarrollo y la perfección de las facultades físicas, intelectuales y morales del niño en el grado conveniente para que contribuya cuando hombre a su propia felicidad y a la de sus semejantes. De manera que la instrucción es un medio; y la educación es un fin

La instrucción da conocimientos para el desempeño de una profesión o de un cargo, de un arte u oficio e igualmente para distinguir el bien del mal. La educación prepara al niño para hacer bueno uso de tales conocimientos, y para seguir siempre el camino del bien.

La primera, sólo se dirige al desarrollo de la inteligencia; la segunda, abraza además al desenvolvimiento de las facultades físicas y de los sentimientos nobles y elevados; siembra en el corazón del niño el germen de todas las virtudes; forma su carácter, modera sus costumbres, y sometiendo su voluntad al deber le hace feliz en el tiempo y le dispone para conseguir su dicha futura”.

Bien es cierto que las necesidades formativas y educativas de aquel lejano 1877 son bien diferentes a las actuales, pero en definitiva el objetivo final es el mismo:posibilitar que con instrucción y enseñanzacada niño y cada joven desarrolle el máximo de sus potencialidades personales, fomentando en él unos valores sólidos y unos conocimientos cimentados para enfrentarse a los retos de la vida con seguridad y confianza en sí mismos.

La Escuela de Magisterio de Toledo está integrada actualmente en la Universidad de Castilla-La Mancha.Acorde con este carácter universitario, frente el bello y amplio título de maestro, que antes se concedía, hoy sus alumnos pueden titularse enespecialidades tan diferenciadas comoEducación Infantil,Educación Primaria, Educación Musical, Educación Física y Lenguas Extranjeras. Esta diversidad va encaminada a conseguir unamejor especialización que redunde tanto en beneficio de la formación de estos jóvenes universitarios, como en la educación que posteriormente impartirán en los colegios de nuestras tierras.

Esa vocación de futuro queda magistralmente plasmada en sus actualesdependencias del Campus de la Real Fábrica de Armas de Toledo.La Escuela de Magisterio, como otras muchas entidades públicas de la ciudad de antigüedad centenaria, ha ido recorriendo en su historia diferentes emplazamientos: desde la Plaza de Abdón de Paz a la Avenida de Barber, pasando por el Paseo de la Vega Alta.

Hace unos años, en un importante ejercicio de generosidad social, el Ayuntamiento de Toledo adquirió al Ministerio de Defensa las instalaciones de nuestra antigua Fábrica de Armas y las puso a disposición de la Universidad de Castilla-La Mancha, para que nuestros hijos dispusiesen de mejores instalaciones y de nuevas oportunidades formativas. Y así, aquellas impresionantes naves donde se formaban los aprendices que posteriormente laborarían las armas blancas más preciadas de España estudian hoy los jóvenes que también adquirirán la titulación de maestros y, en un futuro, laborarán las mentes de nuestros hijos para, como en el conocido poema de Antonio Machado,enseñarlesaquello de“Mil veces ciento, cien mil. Mil veces mil, un millón”.

En nombre del Ayuntamiento de Toledo, de todos mis compañeros de Corporación, expreso nuestra más cordial felicitación a todos los miembros del equipo directivo, docente, alumnado, administrativo y laboral de la Escuela de Magisterio.Ellosson hoy hederos denombres tan destacamos como los de Carmen de Burgos Seguí “Colombine” periodista y pionera del feminismo español;Dolores Cebrián, quien en Toledo conoció a su futuro esposodon Julián Besteiroy fue directora de la Escuela de Magisterio en Madrid durante la II República; José Rua Maurelo, creador de un método onomatopéyico para la enseñanza de la lectura;Félix Urabayen, pedagogo y brillante escritor;Mercedes de Priede, esposa de Urabayen;Guillermo Téllez, maestro pedagogo y toledanista de pro;odon Julio Porres Martín-Cleto, académico e investigador de reconocido prestigio. Este ramillete, elegidoentre los milesde alumnos o profesores quehan aprendido o enseñado en sus aulas, dan brillo a una Escuela a la que hoy reconoce toda la ciudad de Toledo.

Esta felicitaciónes extensible a todaslas personas queen este largo centenario han estado vinculadascon Escuela de Magisterio y que hoy han sidoemotivamente representadaspor don José María López Morales, profesor especializado en la Formación de Adultos. El puede presumir,con orgullo,de pertenecer a una antigua saga de educadores y maestros que ha tenido un empeño común:instruir y educar, como decía don Cayetano Martín, para conseguir que niños, jóvenes yadultos busquenen la enseñanza un camino para alcanzar su mejordesarrollo personal y profesional para integrarse y desarrollarse en el complejomundo que nos rodea.

Señor director de la Escuela de Magisterio de Toledo, apreciado amigo Ramón, recibe nuestra más sincera enhorabuenapor este reconocimiento.

Muchas gracias a todos por su atención.
Se levanta la sesión.