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Por: Luis Miguel García López
Profesor de Educación Física y su Didáctica (E.U. de Magisterio de Toledo)
e-mail: luismiguel.garcia@uclm.es
Por: David Gutiérrez Díaz del Campo
Profesor de Educación Física y su Didáctica (E.U. de Magisterio de Cuenca)
e-mail: david.gutierrez@uclm.es
En este trabajo se realiza un análisis de diferentes documentos y obras que conforman una parte importante del panorama teórico más actual de la Expresión Corporal en nuestro país, y en las que se basa el profesional de Educación Física para confeccionar su programación de Expresión Corporal. Realizamos una estructuración de contenidos que intenta abarcar todas las propuestas que se dan en la bibliografía, viendo las similitudes y diferencias con las que se encuentra el docente al consultar los diferentes documentos oficiales relacionados con la Expresión Corporal, además de distintos autores escogidos por su divulgación entre los docentes de Educación Física. Intentaremos de esta forma ver hasta donde se han extendido los contenidos de Expresión corporal, intentando aportar algo de orden a lo que se ha llegado a definir como "cajón desastre", en referencia a los contenidos de Expresión Corporal.
PALABRAS CLAVE: Expresión Corporal, Educación Física, contenidos educativos.
La motivación hacia la realización de este análisis nos viene dada por la falta de claridad en la formación inicial recibida, habiendo encontrado como docentes, similares dificultades a la hora de intentar mejorar nuestra formación, ya que a la carencia de una información estructurada y unificadora al respecto de este contenido, se le une el gran volumen de bibliografía que se genera, debido a la importancia otorgada a la Expresión Corporal, por ser el contenido que lidera la corriente contrahegemónica, creada para luchar contra el currículo desarrollado en la práctica, que no en los documentos curriculares, y que está ocupado en excesivo porcentaje por el ya apodado "deporte dominador".
Ante esta perspectiva, nos proponemos ordenar de una forma lógica y fundamentada, el "cajón desastre" de la Expresión Corporal, intentando seguir el camino del consenso en cuanto a los contenidos a impartir en esta importante parcela de la Educación Física.
Existen varias razones por las que la Expresión Corporal sigue siendo uno de los contenidos menos desarrollados por los docentes en sus clases, pese a estar específicamente contemplados dentro de los distintos niveles educativos. Una de las razones es la tradicional falta de formación en este ámbito, carencia que es cada vez menor, por la progresiva importancia que se les está dando dentro de las diplomaturas y licenciaturas dedicadas a la formación de especialistas en Educación Física, por la proliferación de los cursos sobre esta materia que se ofrecen dentro de la formación continua y que poseen gran aceptación entre los docentes, atrayendo a profesionales de distintas especialidades, no sólo a los de Educación Física.
Otra razón la encontramos en arraigada creencia de que el profesor debe ser un demostrador y experto "hacedor" de todos las actividades que propone, lo que provoca que el docente no quiera enfrentarse a lo que no domina plenamente. Esto se une al rechazo que muestra el alumnado, sobre todo el masculino, hacia contenidos que han sido socialmente atribuidos al currículum femenino. Ante la certeza de que el proceso socializador provoca este tipo de aprendizajes, debemos adelantarnos a ese negativo sesgo, iniciando al alumno lo antes posible, trabajando estos contenidos desde la Educación Infantil. Contra este rechazo podemos incluso buscar formas no explícitas, originales, de abordar la Expresión Corporal, como proponen Ruiz y Sanfrancisco (1998, en Monfort, 1999).
La última de las dificultades o escollos que han de salvarse para que la Expresión Corporal tenga el peso específico que debiera dentro de las programaciones de aula, es la falta de estructuración y consenso acerca de sus contenidos. Lo cual ha llevado a que Miranda (1990), en la definición que a continuación se expone, utilice la expresión, que hemos utilizado anteriormente, de "cajón desastre". Enunciado que sintetiza la circunstancia actual de falta de orden en este ámbito, donde aparecen constantemente contenidos nuevos, que a falta de una ubicación histórica dentro de la Educación Física, se añaden a la Expresión Corporal, como puede ser el caso del acrosport o los bailes de salón.
Si queremos caminar hacia la consolidación de nuestra materia como una de las grandes parcelas de la educación del movimiento, deberemos establecer una sólida base conceptual desde la que los docentes puedan programar y diseñar actividades. No podemos dejar a cada uno de los docentes la labor de establecer un presupuesto teórico a partir del cual realizar su trabajo, en palabras de Rose Marie Repond (en Villada, 1999): "existen profesores geniales que saben claramente qué hacer y cómo hacerlo, pero no hemos de olvidar que todos lo profesores no somos genios y ello requiere de unas directrices claras que nos ayuden a continuar avanzando, posiblemente como muy buenos artesanos pero nunca como genios".
Si buscamos en la bibliografía especializada podemos encontrar gran cantidad de definiciones de Expresión Corporal, si bien prácticamente todas giran en torno a unos pocos conceptos claves. No es objeto de este trabajo realizar un análisis exhaustivo del concepto de Expresión Corporal, que por otra parte ha sido motivo de muchas publicaciones, por lo que haremos un breve estudio que nos situará en el camino del análisis de los contenidos que actualmente se proponen en éste ámbito dentro del área de Educación Física, objeto éste de apartados posteriores.
Si nos centramos en el campo semántico de cada término, vemos que Salzer (1984) especifica que "se entenderá por expresión toda emisión consciente o no de signos y mensajes", haciendo referencia lo corporal, a lo corpóreo, cuerpo, físico, material, orgánico, etc. (Gardoqui y Sierra, 1994). La Expresión Corporal estará referida por lo tanto a los mensajes o signos que transmite nuestro cuerpo en todas sus manifestaciones, por su única presencia física o acompañando ésta de movimiento y de la utilización que de estos dos factores podemos realizar como medio de transmitir de forma involuntaria o consciente mensajes.
Como muestra de las definiciones que presentan distintos autores encontramos las siguientes:
Le Boulch (1978), exponiendo la importancia y relación de la Expresión Corporal con la exteriorización del mundo interior, expone: "Es la traducción de las reacciones emocionales y afectivas profundas, ya sean conscientes o inconscientes."
Miranda (1990) expone de forma explícita en su definición, la falta de orden en los contenidos que conforman la Expresión Corporal: "Cajón desastre en su contenido, porque multitud de técnicas ancestrales y de nuevo cuño forman su bagaje: ideología y filosofía vitalizadora, optimista, que confía en el hombre como ser autorrealizado que pueda abrir una nueva era, la tendencia expresiva aporta una serie de valores que pueden renovar por completo la escuela".
Para Motos (1983), todo movimiento expresivo debe poseer intención y esta a de ser comunicativa: "Expresión del pensamiento a través del movimiento con una intencionalidad comunicativa".
En la definición del Ministerio de Educación y Ciencia (M.E.C., 1992), se alude nuevamente a la intencionalidad del lenguaje corporal: "Materia en la que se potencia la interacción del cuerpo con el medio que le rodea, a través del estudio y utilización intencionada de los gestos, miradas y posturas corporales".
Sin embargo para Ossona (1985), lo que caracteriza al movimiento expresivo no es la intencionalidad, sino la espontaneidad: "Expresión espontánea en la que converge la totalidad del ser, ya sea individualmente o en comunicación con otros participantes".
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (R.A.L.E., 1992), recoge una definición claramente referida a la corriente escénica de la Expresión Corporal: "Técnica practicada por el intérprete para expresar circunstancias de su papel por medio de gestos y movimientos, con independencia de la palabra".
Para Bossu y Chalaguier (1986), el lenguaje corporal es un canal de comunicación que remedia las limitaciones de la expresión oral en la comunicación de sentimientos: "La expresión corporal nos hace tomar conciencia de inmensas nostalgias que hemos relegado a los más profundo de nosotros mismos. Moverse libremente supone expresar nuestros sentimientos más ocultos, hacer compartir lo que pensamos, pero que no sabemos expresar, reencontrar el contacto con la naturaleza y con el otro, darnos cuenta un poco de nuestra necesidad de autenticidad".
Haciendo referencia explícita, a la Expresión Corporal como contenido de la Educación Física, encontramos a Gardoqui y Sierra (1994) que la definen como el "contenido de Educación Física caracterizado por el tratamiento específico y diferenciado de todos los aspectos del movimiento en sus vertientes formales y expresivas en función de los objetivos de expresión, comunicación y creatividad que caracterizan a esta materia", cuyo objetivo es: "el tratamiento del movimiento desde un punto de vista expresivo, comunicativo y creativo".
Por su parte Romero Martín (1997), la define como la disciplina que posee las siguientes características:
Estas características especificadas por Romero Martín nos van a dar la clave de muchas de las dificultades a la hora de establecer unos contenidos y un marco conceptual en la Expresión Corporal. Existen contenidos que pueden considerarse a la vez objetivos, como puede ser la creatividad. Además de encontrarnos, como así se refleja en algunas de las definiciones, que los objetivos trascienden al concepto de expresión y van directos hacia el autoconocimiento, la exploración personal, la mejora de la comunicación y la relación del alumno consigo mismo y el grupo, que en la educación del alumno representa a la sociedad y su ubicación en ésta.
Los conceptos más repetidos y en los que existe consenso son los de comunicación, expresión, creatividad, lenguaje propio, etc. habiendo contradicciones en conceptos como intencionalidad e inconsciencia, espontaneidad o técnica.
Existen, como hemos visto, muchas y muy distintas definiciones, siendo las anteriormente expuestas un ejemplo de esta variedad. ¿Cuál es la razón y consecuencia de esto? La razón la encontramos por un lado en la multifacética procedencia de las fuentes de las que ha bebido este contenido de la Educación Física, como expone Romero Martín (1997):
"Este término, Expresión Corporal, tan traído y llevado en distintos ambientes culturales y sociales en general, responde a conceptos muy dispares y en ocasiones contrapuestos".
Y por otra parte, en la mocedad de esta materia dentro del currículum educativo, más significativa es la repercusión, en cuanto se enmarca dentro de una de las materias menos consensuadas en cuanto a la composición y secuenciación de contenidos, al menos en el ámbito práctico, como es la Educación Física. Como ciencia novel, la Educación Física y más aún la Expresión Corporal dentro de ésta, sufre de "problemas de juventud", aún no está consolidado ni totalmente consensuado su marco teórico, paso previo, que si no imprescindible, sí muy deseable para avanzar como ciencia en el conocimiento específico, ya que de otro modo la investigación y el saber alcanzado se difumina por encaminarse en demasiadas direcciones
La consecuencia de no establecer un marco teórico, que debería comenzar por una conceptualización y delimitación del objeto de estudio para la Expresión Corporal, como contenido de la Educación Física es que se avance en demasiadas y dispersas direcciones, aglutinando cada vez más actividades, siendo el apartado curricular donde incluir lo inclasificado, careciendo en muchas ocasiones de objetivos definidos y rigor didáctico.
Como conclusión a este acercamiento al concepto de Expresión Corporal, y siguiendo con la reflexión inicial, las palabras de Ortiz muestran el pensamiento de los especialistas en Expresión Corporal al respecto de la situación actual sobre el marco teórico de la Expresión Corporal:
"Quizá lo más urgente de cara a un reconocimiento científico de la Expresión Corporal y al asentamiento de unas bases sólidas sobre las que construir la investigación, sea la clarificación terminológica de los vocablos más usuales y la delimitación de sus contenidos y/o técnicas". Ortiz (2002, p.171)
La Expresión Corporal aparece por primera vez en el marco legal como contenido del Área denominada entonces Expresión Dinámica en la Ley del 70, para los distintos niveles de Preescolar y E.G.B (Sierra, 1997), estando en precedentes legislaciones éste ámbito representado casi exclusivamente por el ritmo (Learreta, 1999). A partir de esta Ley, su presencia ha ido aumentando de forma cualitativa y cuantitativa, pasando por los Programas Renovados de 1981-82 y por la LOGSE, hasta llegar hasta el más reciente Real Decreto de 3 de agosto de 2001 que modifica el currículum de la E.S.O. y del Bachillerato.
En Educación Infantil, la presencia de la Expresión Corporal es grande y fundamental. Esto es debido, por una parte, a la importancia del juego simbólico en todo el proceso de aprendizaje en las primeras edades, y por otra, a que la falta de dominio del lenguaje oral hacen, que el corporal, sea el canal principal de comunicación del niño. Haciéndose mención específica en el área de Comunicación y Representación, en la que uno de sus contenidos es al "Expresión Corporal".
En Educación Primaria, esta presencia se sitúa, de forma mayoritaria, pero no exclusiva, en el bloque de contenidos El cuerpo: expresión y comunicación, siendo tratados algunos de los contendidos específicos de Expresión Corporal en el resto de bloques especialmente en el de El cuerpo: imagen y percepción. En esta etapa la Expresión Corporal no es exclusiva del área de Educación Física sino que también es trabajada desde otras áreas, sobre todo desde la Educación artística ("El lenguaje corporal", "Utilización del cuerpo como instrumento de percusión: gesto sonoro y recurso vocal", "El juego dramático"), pero también en Música ("Movimiento y danza") y en menor medida en el área de Lengua castellana y literatura ("Sistemas y elementos de comunicación no verbal: la imagen, el sonido, el gesto y movimiento corporal").
En Educación Secundaria Obligatoria, la Expresión Corporal se trabaja dentro del bloque de contenido homónimo, establecido en el Real Decreto 1345/1991 de 6 de septiembre, habiéndose reformado en contenidos y objetivos a partir del Real Decreto 1390/1995 de 4 agosto, y modificado actualmente por el Real Decreto de 3 de agosto de 2001, que será puesto en vigor por completo el año académico 2002-2003 en los cursos 1º y 3º y en el 2003-2004, en los cursos 2º y 4º de la ESO. En Bachillerato la Expresión Corporal es desarrollada en el Real Decreto ya citado, 1390/1995 de 4 de agosto, en la que encontramos que uno de los tres bloques de contenidos es denominado Expresión y Comunicación, modificado igualmente por el R.D. de 2001. En Educación Secundaria, tanto en la E.S.O., como en Bachillerato, existe también la Expresión Corporal como materia optativa.
En la enseñanza universitaria, dentro de las escuelas de Magisterio y facultades de Ciencias de la Educación, la Expresión Corporal se incluye en el currículum del maestro especialista en EF, siendo la asignación de créditos, la obligatoriedad y denominación de esta materia muy variada. Teniendo, en las facultades de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, de carácter obligatorio en la mayoría de los programas de formación del profesor de Educación Física.
Decidimos que para conseguir el objetivo propuesto de realizar una propuesta de contenidos, deberíamos construir un filtro o rejilla, para después elegir la bibliografía más representativa en cuanto a su divulgación y repercusión en la realización de las programaciones de los docentes, incorporando al citado filtro los contenidos que se contemplen en estas obras o documentos.
Para la confección del filtro pensamos en basarnos en los pilares o elementos sobre los que se configura la Expresión Corporal, como son el Cuerpo, el Movimiento, el Espacio y el Tiempo, resultando estos demasiado amplios, además de existir contenidos acerca de los que es muy difícil decidir en qué elemento se centra pues los utiliza todos a la vez y en igual de importancia, como es el caso de la representación. Por lo que hemos subdividido estos elementos y añadido apartados independientes. Aunque siempre existirán contenidos que se incluyan en un apartado o en otro de forma difusa, por lo artificial que siempre supone el parcelar la motricidad.
A la vez que evolucionaba nuestra selección de contenidos, nos dimos cuenta de que la mejor manera de desmenuzar los contenidos era dotar al análisis de éstos, de una secuenciación lógica, por lo que el resultado, sin pretender establecer una secuenciación rígida, podría servirnos también como orientación en la progresión de enseñanza de la materia.
Los bloques que proponemos están fundamentados y basados parcialmente en la estructuración de contenidos que realizan los siguientes autores:
Riveiro y Schinca (1992), proponen como contenidos en la Asignatura Optativa para Educación Secundaria, los siguientes:
Sierra (1997), en su propuesta de estructuración de contenidos distingue los siguientes bloques:
Ortiz (2002) estructura los contenidos de Expresión Corporal en tres bloques:
Esta autora, además establece como objetivo, el comprender la diferencia entre percepción corporal, espacial y temporal y exploración expresiva del cuerpo, espacio y tiempo. (Ortiz, 2002, p. 151).
Arteaga, Viciana y Conde, dentro de la configuración de los fundamentos teóricos de su obra, incluyen los siguientes puntos:
Stokoe y Harf (1984), establecen como pasos, acciones, procedimientos o contenidos a llevar a cabo para lograr los objetivos de Expresión Corporal los siguientes:
Nuestra propuesta de contenidos para la Expresión Corporal en el área de Educación Física es la siguiente:
Esta división está fundamentada en las distintas propuestas de los autores anteriormente citados, que coinciden en diferenciar entre una base física, exploratoria o de investigación antes de adentrarse en la exploración expresiva. Añadiendo un escalón superior, que serían las actividades creativas, escalón sostenido y basado en los bloques anteriores.
Una de las preguntas que pueden surgir es en qué se diferencian las bases físicas de la Educación Física de Base. Sobre esta cuestión consideramos que los contenidos establecidos dentro de la categoría de bases físicas, contienen siempre una intención expresiva o de investigación orientada hacia la siguiente fase. Un paralelismo a ésta circunstancia lo podemos encontrar en la iniciación deportiva, donde gran parte de los contenidos podrían considerarse igualmente como Educación Física de Base, pero que se diferencian de ésta por la intencionalidad de servir de sustento a habilidades deportivas específicas. Tanto en estos ejemplos, como en todas las bases de los contenidos específicos de la motricidad, éstas son en gran medida comunes, por lo que una base precoz, general y rica en propuestas divergentes nos permitirá avanzar con el alumno más rápidamente hacia contenidos más específicos, pudiéndose realizar una exploración más intencional hacia lo expresivo.
De no existir unos conocimientos y experiencia previas suficientemente amplias durante las primeras etapas educativas, nos parece imprescindible trabajar el primer bloque de contenidos, que, continuando con el citado paralelismo, sería como las habilidades motrices básicas para el aprendizaje deportivo, habitualmente, éstas se presuponen adquiridas a una cierta edad, pero cuando enfrentamos a los alumnos a ciertos aprendizajes, vemos que falta la base, o que ésta no ha tenido la orientación adecuada para que sea suficiente cimiento para las habilidades específicas. En igual sentido debemos trabajar las bases físicas, para formar y/o reforzar los aprendizajes previos, siempre con una orientación específica hacia la Expresión Corporal, y considerando por tanto estos contenidos, como la base de todo movimiento que pretenda ser comunicativo y creativamente expresivo.
Las bases expresivas serán el escalón posterior, a través de éstos contenidos y apoyándose en las bases físicas, el alumno se adentra en los elementos y técnicas expresivas, que le permitirán conocerse, comunicarse y descifrar los mensajes de sus compañeros.
Hemos considerado que el último bloque de contenidos debe denominarse bases creativas, por incluir contenidos que sintetizan el trabajo realizado en los anteriores bloques, y que, por ser la culminación del proceso de aprendizaje, también lo debe de ser del proceso creativo. La creatividad debe de estar presente desde las primeras propuestas, y aumentado su protagonismo y exigencia de forma progresiva, pues es una de las características fundamentales de la Expresión Corporal, pero no por ello debe de darse por aprendida, o dejar su descubrimiento y desarrollo al espontáneo aprendizaje del alumno. Será uno de los objetivos a perseguir durante el desarrollo de todos los contenidos, debiendo haberse recorrido una buena parte del camino cuando se propongan los contenidos de este último bloque.
Haciendo mención específica a las danzas, y como ocurre en otros contenidos presentes en distintos bloques, hemos considerado el objetivo que estas persiguen para incluirlas en un bloque o en otro, estando marcado por éste objetivo, más que por el tipo de danza, de este modo, un baile de salón o social puede ser creativo, expresivo o exploratorio. Y hay danzas, como la danza libre, que por definición pasa a de ser expresiva. Siendo la invención de bailes o la danza creativa, parte del bloque de creatividad.
Existen conceptos, consignas o pilares que no se han especificado en el filtro de contenidos: interiorización, expresión, relación, creatividad, investigación, espontaneidad y comunicación. Los denominaremos factores a tener en cuenta, ya que, aunque pueden constituir contenidos u objetivos específicos de la Expresión Corporal o generales de la Educación Física, con relación a la selección, diseño y desarrollo de los contenidos de Expresión Corporal, su mayor importancia reside en la necesidad de encontrarse presentes en el citado proceso, ya que constituyen la esencia de dichos contenidos. La no presencia de ninguno de estos factores nos situará en otra parcela de la conducta motriz, fuera de la Expresión Corporal. Nos servirán por lo tanto, como criterio de criba a la hora de considerar si un contenido forma o no parte de la Expresión Corporal. Al desarrollar de forma progresiva los contenidos, éstos factores a tener en cuenta, van apareciendo cada vez más explícitamente, pues la naturaleza y la profundidad de los contenidos así lo demandan, por lo que el docente debe prestarles cada vez más atención.
La interiorización será imprescindible en el proceso de aprendizaje del alumno, ya que los aprendizajes que pretendemos deben partir del autoconocimiento y llegar a convertirse en conductas conscientes, para que posean, como expresa Motos (1983): "intencionalidad comunicativa".
La investigación, presente en todo el proceso de aprendizaje, aparecerá sobre todo en el primer bloque, bases físicas, no siendo el objetivo prioritario la creatividad, pues aún no posee el alumno los recursos necesarios, empezando a trabajar la relación y la espontaneidad, previa superación de ese primer escalón que supone la deshibición.
En cuanto a la expresión, como eje central y motivo de éste ámbito, la progresión ha de estar bien programada, no pidiendo en exceso al alumno, si aún no posee los recursos y la actitud necesaria, pero haciendo que sea consciente de la carga expresiva que poseen todas las acciones que realizamos dentro y fuera de las clases.
La progresión hacia el trabajo de comunicación va paralela al de expresión, teniendo éste como base, pues es un paso posterior a la expresión, ya que el mensaje es intencionado y dirigido hacia los compañeros. La comunicación estará íntimamente unida a la relación.
La relación con los demás, como forma de promover la comunicación espontánea o estructurada será no sólo un de los recursos didácticos, sino también uno de los objetivos más importantes, sobre todo en las primeras actividades. Debemos entender también por relación la que debe establecer el alumno con los elementos presentes, el tiempo, el espacio, los materiales y no menos importante será la relación consigo mismo.
La creatividad, aún siendo el concepto central del último bloque, posee influencia y presencia en todos ellos. Por lo que puntualizaremos y desarrollaremos su papel.
El apartado que se refiere a la creatividad debería abarcar todos los contenidos, pues debe envolver en mayor o menor medida toda actividad expresiva. Presente implícitamente en todo el proceso, los contenidos agrupados específicamente bajo su nombre serán aquellos que tengan un compromiso mayoritario de creatividad en sus acciones o aquellos que sirvan de forma específica para trabajarla.
Podemos considerarla como un contenido, un medio y sobre todo como un objetivo. Ha de trabajarse en los distintos contenidos, y éstos deben estar orientados hacia su progresiva presencia. Su base estará en la espontaneidad, que ha de envolver las propuestas de contenidos, entendida ésta como la huida de lo mecánico y estereotipado, espontaneidad que será cada vez más reflexiva, intencionada y dirigida hacia lo creativo.
En el inicio del proceso de enseñanza aprendizaje, debemos aportar al alumno variados recursos, ideas, estímulos etc. lo que facilitará y potenciará "la creatividad futura y la mayor comprensión y reflexión del trabajo" (Montávez y Zea, 1998, p. 229). Sobre este proceso o camino a recorrer, estas mismas autoras señalan: "partiremos de la imitación y caminaremos hacia la creación pasando por la improvisación".
Los contenidos diseñados para recorrer este largo y progresivo camino, que nos llevará hacia la expresión creativa, deberán ser revisados, redefinidos y amalgamados bajo el prisma de la creatividad, así, una danza o un trabajo sobre el espacio próximo y lejano, deberá pasar de ser una actividad en la que los objetivos sean perceptivo-motrices, a ser una actividad, donde los mismos elementos espaciotemporales sean percibidos y utilizados, primero de forma expresiva y posteriormente expresivo-creativa.
Hablaremos pues de un proceso creativo, en el que mediante la metodología y los contenidos adecuados, aportemos al alumno los recursos y la autonomía necesaria para generar ideas creativas cada vez más personales, y capacidad para apreciar las de los compañeros. Grondona y Díaz (1989) establecen para este proceso creativo cuatro fases: la preparación, la incubación, la inspiración y la verificación.
Hemos considerado que la creatividad es tratada por todos los autores, aunque le otorgan diferente perfil e importancia didáctica, pues aunque no lo expliciten en sus propuestas de actividades, sí lo hacen a través de la metodología y el espíritu constante de oposición a los estereotipos, estando la diferencia principal, en que algunos autores se oponen a toda forma motriz preconcebida y proponen en todas sus propuestas un alto grado de creatividad, y otros, la dejan algo más de lado, sobre todo en beneficio de una mayor importancia al repertorio de recursos motrices y contenidos que promuevan la relación y los objetivos afectivo-sociales, refiriéndonos especialmente a las danzas.
Las obras elegidas han sido, por una parte, las incluidas dentro de las publicaciones del M.E.C, para primaria (D.C.B.), Secundaria (R.D. 3 de agosto de 2001, para la E.S.O. y el Bachillerato y la Expresión Corporal como materia optativa en Secundaria, MEC 1992), además de cuatro autores escogidos entre los más representativos en la formación de los docentes especialistas en Educación Física y por la divulgación de su obra entre éstos. El análisis se ha realizado de una publicación en concreto y no de la obra completa de cada autor, por lo que pudiese darse el caso que en publicaciones anteriores o posteriores éstos hayan modificado la propuesta de sus contenidos.
Puede ocurrir también que el autor trabaje ciertos contenidos a nivel práctico aunque no los enumere o redacte como tales específicamente, que es a lo que nos hemos ceñido en el siguiente análisis, destacando en este sentido que los contenidos extraídos de Ortiz, Sierra, Riveiro y Schinca, DCB para primaria y Decreto de 2ª y Bachillerato, se refieren al índice que de éstos realizan, mientras que en Montávez y Zea y Santiago hemos recogido todas las propuestas que exponen en sus obras.
Cuando no se incluye a un autor dentro de un subapartado del filtro, no se debe suponer que éste no es trabajado o considerado por el autor, sino que no lo ha plasmado dentro de su estructuración general de contenidos explícitamente. Autores como Ortiz hacen referencia en el desarrollo teórico de su obra, a los artefactos, la conducta táctil, etc., pero no los incluyen dentro de su estructuración de contenidos, por lo que creemos que la consideración que hace de éstos es como recurso más que como contenido.
A continuación analizamos, a partir de nuestra propuesta de contenidos para Expresión Corporal, los contenidos que contemplan distintos autores en las siguientes obras: M.E.C (1992): D.C.B. Educación Primaria; M.E.C: (2001): E.S.O.; M.E.C: (2001): Bachillerato; MONTÁVEZ, M. Y ZEA, M.J. (1998); ORTIZ, M.M. (2002) RIVEIRO, y SCHINCA, M. (1992); SANTIAGO, P. (1985) y SIERRA, M.A. (1997).
En la siguiente tabla se enumeran los autores o los documentos curriculares que contemplan cada uno de los apartados o sub-apartados de los tres bloques de contenidos, así como la suma de los autores que contemplan cada contenido, para su posterior análisis en cuanto al consenso establecido en la bibliografía estudiada.
| BASES FÍSICAS | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| CONTENIDOS AUTORES | ORTIZ (2002) | MONT.& ZEA (1998) | SANTIAGO (1985) | SIERRA (1997) | MEC (1992)DCB 1ª | MEC (2001)R.D. 2ª | MEC (2001) R.D. BA. | RIVEIRO&SCHINCA (1992) | |
| ESQUEMA CORP. | |||||||||
| Relajación | X | X | 2 | ||||||
| Conoc. Corporal | X | X | X | 3 | |||||
| Equilibrio | X | X | 2 | ||||||
| Centro de Gravedad | X | 1 | |||||||
| Simetría | X | 1 | |||||||
| Sensopercepción | X | X | 2 | ||||||
| TIEMPO | |||||||||
| Temporalidad | X | X | X | 3 | |||||
| Ritmo | X | X | X | X | X | X | 6 | ||
| MOVIMIENTO | |||||||||
| Habilidades Motrices Básicas | X | X | 2 | ||||||
| Habilidades Específicas | X | X | 2 | ||||||
| Danzas | X | X | X | X | X | 5 | |||
| ESPACIO | |||||||||
| Espacialidad | X | X | X | 3 | |||||
| Ejes y planos | X | X | X | 3 | |||||
| Espacio prox-lejano | X | X | 2 | ||||||
| Kinesfera | X | X | X | 3 | |||||
| Espacio total | X | 1 | |||||||
| SONIDO | |||||||||
| Música (vivencia) | X | X | X | X | X | X | 6 | ||
| Sonidos corporales | X | X | 2 | ||||||
| BASES EXPRESIVAS | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| CONTENIDOS AUTORES | ORTIZ (2002) | MONT.& ZEA (1998) | SANTIAGO (1985) | SIERRA (1997) | MEC (1992)DCB 1ª | MEC (2001)R.D. 2ª | MEC (2001) R.D. BA. | RIVEIRO&SCHINCA (1992) | |
| CUERPO | |||||||||
| Tonicidad | X | X | 2 | ||||||
| ESPACIO | |||||||||
| Proxemia | X | X | X | 3 | |||||
| Trayectorias | |||||||||
| Espacio interior | X | X | X | 3 | |||||
| Espacio Social | X | X | 2 | ||||||
| TIEMPO | |||||||||
| Súbito-continuado | X | 1 | |||||||
| MOVIMIENTO | |||||||||
| Calidad. Mvto. | X | X | X | X | X | X | X | 7 | |
| Mvt. Segm-global | X | X | X | X | 4 | ||||
| Movilidad-Inmov. | X | X | X | X | 4 | ||||
| LENGUAJE CORPORAL | |||||||||
| Comp.. cinésico | X | X | X | X | X | X | X | 7 | |
| Carac. Físicas | X | 1 | |||||||
| Artefactos | X | 1 | |||||||
| Conducta táctil | X | 1 | |||||||
| SONIDO | |||||||||
| paralenguaje | X | 1 | |||||||
| DANZA EXPRESIVA | X | X | X | 3 | |||||
| ACROBACIA EXPR./acrosport | X | 1 | |||||||
| REPRESENTACIÓN | |||||||||
| Juego simbólico | X | X | 2 | ||||||
| Cuento motor | X | X | 2 | ||||||
| Juego dramático | X | X | X | 3 | |||||
| Mímica | X | X | X | X | 4 | ||||
| BASES CREATIVAS | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| CONTENIDOS AUTORES | ORTIZ (2002) | MONT.& ZEA (1998) | SANTIAGO (1985) | SIERRA (1997) | MEC (1992)DCB 1ª | MEC (2001)R.D. 2ª | MEC (2001) R.D. BA. | RIVEIRO&SCHINCA (1992) | |
| Dramática creativa | X | X | X | 3 | |||||
| Ideas y montajes | X | X | X | X | 4 | ||||
| Movimiento Libre | X | 1 | |||||||
| Bailes inventados | X | X | X | 3 | |||||
En función del análisis realizado de las obras anteriores, podemos exponer que:
A. Los contenidos más consensuados, (dentro de cada bloque), son:
Bases físicas:
Bases Expresivas:
Bases creativas:
Existe una gran influencia de la corriente escénica, (música, danza y teatro) en los contenidos de nuestro ámbito, y esto se nota en el acuerdo mayoritario de los autores en su selección de contenidos, situándose las actividades coreográficas mayoritariamente en el primer bloque y las de representación en el segundo. Siendo el comportamiento cinésico y las calidades del movimiento en los que hay casi unanimidad en su inclusión por parte de los distintos autores.
A. Los contenidos menos consensuados, (agrupados en función de la razón que atribuimos a su falta de consenso), son:
La extensión del filtro de contenidos nos da una idea de la amplitud de contenidos que abarca actualmente la Expresión Corporal, con la circunstancia añadida de la constante ampliación de éstos. Ante este progresivo crecimiento, debemos plantearnos si los nuevos contenidos son producto de las modas o si en verdad persiguen objetivos educativos, objetivos que en el caso de la Expresión Corporal están bastante más concretados y consensuados que los contenidos.
Se confirma la falta de consenso terminológico hasta el punto de existir conflicto en la acomodación de un concepto en el apartado de contenido, recurso didáctico u objetivo, situación que no se da en el resto de bloques de la materia de Educación Física. Volvemos pues a reclamar acuerdo entre los especialistas en Expresión Corporal, para que éste ámbito no se diluya a medida que se le incorporan nuevos contenidos, sino que posea una personalidad y estructura propia consensuada, que haga posible su mayor aplicación práctica dentro de las programaciones de aula de Educación Física, pues dicha presencia práctica sigue siendo escasa, pese al reconocimiento de su importancia. Ejemplos de conceptos, muy utilizados y de gran importancia, sobre los que no existe acuerdo terminológico: técnica, calidades de movimiento o pilares de la Expresión Corporal. Esta falta de concierto ha dificultado la estructuración y análisis del presente apartado, lo que sin duda demuestra que el docente se encontrará con las mismas dificultades al consultar la bibliografía.
Ante la problemática inclusión de las danzas dentro de la Expresión Corporal, debemos hacer una distinción entre las danzas que por derecho histórico, son una parte importante de la base de la que ha derivado la corriente pedagógica de la Expresión Corporal, y los recientemente incluidos bailes de salón, aeróbic, bailes regionales, etc. La controversia pues estaría dentro de este segundo apartado de contenidos, que está básicamente incluido en el primer bloque, dedicado a las bases físicas. Los autores que se oponen a su inclusión fundamentan su postura en la falta de creatividad y la estereotipación de los movimientos. A este respecto, lo importante será la utilización que haga el docente de estas actividades y la metodología que utilice, ya que una enseñanza tradicional y con el único objetivo de aprender unos pasos específicos, no aportará nada en la consecución de los objetivos perseguidos desde el bloque de Expresión Corporal. Pero aunque sean danzas no creativas, incluso estereotipadas en su versión escénica, no puede dudarse de la relación y comunicación que se establece entre el grupo o la pareja, y de la carga expresiva de la que se puede dotar a estas actividades con la orientación docente adecuada. Siendo contenidos muy adecuados en el comienzo del proceso de enseñanza aprendizaje por la desinhibición y cohesión de grupo que producen, requisitos previos ineludibles para trabajar el resto de contenidos.
Por lo tanto, a lo que nos oponemos es a su inclusión dentro de la Expresión Corporal sin que pasen por algunos de los prismas que suponen los objetivos de expresión y los factores a tener en cuenta antes descritos. Es decir, a enseñar danzas o bailes por la simple razón de que están de moda o por que les gusta al docente y los domina.
El efecto perjudicial de la inclusión de estos contenidos, es que en numerosas ocasiones ocupan la totalidad del espacio curricular que el docente dedica a la Expresión Corporal, lo que conlleva una gran laguna en la formación del alumno.
En el análisis de los DCB y decretos de Secundaria Obligatoria y Bachillerato, encontramos gran ambigüedad y falta de definición en la redacción de los contenidos, como ejemplo, vemos que en el DCB para Educación Secundaria Obligatoria, (aunque este no ha sido incluido en el análisis, lo ponemos como ejemplo pues la redacción del resto de documentos curriculares siguen el mismo modelo), dentro de los procedimientos se expone: "Utilización de las habilidades expresivas en actividades de expresión corporal...", sin especificar ni aclarar cuáles son esas habilidades y actividades a las que hace referencia.
Igualmente encontramos en el DCB para Primaria y coincidiendo con Villada (1999), algunas dudas, como la diferenciación entre bailes y danzas, el significado de "sincronización corporal", o la diferenciación entre los siguientes apartados:
Tal vez sea esa falta de valentía en concretar y temporalizar unos contenidos mínimos, de querer contentar a todos los sectores, la que hace que el docente no encuentre en estos documentos la guía necesaria, ni la certeza de la existencia de un trabajo previo con sus nuevos alumnos y una base sobre la que trabajar, para dar el paso hacia la inclusión de estos contenidos en su programación de aula. Debemos preguntarnos qué enseñamos y qué aprenden nuestros alumnos para dar respuesta a lo adecuado de nuestra labor docente.
Dentro del DCB para Primaria y de los decretos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, los contenidos relacionados con el ritmo y movimiento, especialmente danzas, poseen el mayor peso específico, lo que supone una continuación en la tradición legislativa que se ha realizado sobre la Expresión Corporal.
En el DCB para Primaria, no se contemplan los contenidos referidos al primer bloque, bases físicas, lo que sería la base del resto de contenidos, si bien éstos aparecen en otros bloques, como "El cuerpo: imagen y percepción" y "El cuerpo: habilidades y destrezas", lo que asegura su trabajo en esta etapa pero no garantiza que se les de el tratamiento expresivo adecuado. Habría pues que redefinir o ampliar los bloques de contenidos, lo que daría una mejor base hacia los contenidos presentes en el bloque "El cuerpo: expresión y comunicación".Pasando en muchas ocasiones directamente a los contenidos de representación o pidiendo al niño creaciones, para las que no posee recursos suficientes.
Dentro de los materiales curriculares analizados, merece mención aparte la obra de Riveiro y Schinca (1992) dedicada a la Expresión Corporal como asignatura optativa. Las propuestas son amplias y bien estructuradas. Siendo visible que es resultado del trabajo de autores especialistas en la materia, posee una estructura lógica y bien definida, por lo que no padece de los defectos del resto de documentos en los que se hace notar la intención de contentar a todos con una mezcla de contenidos sin una línea de trabajo clara. La implantación de esta optativa en los centros, es escasa frente a las materias optativas tradicionales, debido no sólo a la falta de crédito fuera de nuestra área, sino también por las razones que se expusieron al principio, cuando argumentamos sobre la escasa impartición de este contenido en las clases de Educación Física.
Como conclusión final, respecto a la comprobada amplitud de los contenidos de Expresión Corporal y su continuo crecimiento, debemos felicitarnos de que así sea. La razón tal vez la podemos encontrar en que dentro de la Educación Física se empieza a tener en cuenta y aceptando este otro punto de vista de ver las actividades física, por lo que es lógico que se vayan añadiendo contenidos, que aunque no son nuevos dentro de la Educación Física, se descubre pueden ser vistos bajo el prisma de la Expresión Corporal, lo que los hacen más enriquecedores y educativos. Aún así, debemos volver a mencionar el peligro que supone la inclusión no reflexiva de contenidos por el mero hecho de estar de moda, sin plantearnos no sólo su pertenencia al ámbito de la Expresión Corporal, sino sus valores educativos.
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