El Castillo de Calatrava La Nueva es uno de los monumentos más significativos de la región, dominando el Campo de Calatrava desde el Sur. Fue fundado en el año 1217, como sede de la Orden de Calatrava, y abandonado por ésta en el año 1802, al ser seriamente dañado por un terremoto. En la actualidad una Escuela-Taller se ocupa de su restauración, bajo la Dirección de la Diputación provincial de Ciudad Real.
Parte del Castillo está construido con roca
volcánica de la zona: concretamente, algunos arcos de puertas, y
la estructura básica de la iglesia del Castillo, gótica cisterciense.
Se trata de roca piroclástica, procedente, con toda probabilidad,
de afloramientos próximos (Cerro del Castillo de Salvatierra, volcán
de Salvatierra...), que se aprovecharía para este fin fundamentalmente
por sus posibilidades de tallado, pues el resto del Castillo es de mampostería
de cuarcita, mucho más resistente, pero de tallado practicamente
imposible.