El término Puzolana, que originariamente se restringía a denominar unas tobas volcánicas existentes en la localidad italiana de Puzzoli, cerca de Nápoles, se emplea en la actualidad de forma genérica para definir a materiales que presentan las siguientes características:     Las puzolanas naturales corresponden a rocas piroclásticas fragmentarias de granulometría fina, o materiales más groseros, que requieren una cierta molienda. En concreto, se trata de las cenizas volcánicas o cineritas, la piedra pómez (pumitas), formada por fragmentos vítreos vacuolares, las escorias similares a la anteriores con poros muy irregulares y una mayor densidad, y las bombas, formadas por materiales densos.
 
Cantera sobre piroclastos, materia prima del cemento puzolánico.
Cantera para materiales puzolánicos
Almodovar del Campo
 
    Las principales aplicaciones de las puzolanes son las siguientes:     En la región del Campo de Calatrava, en concreto, se emplean sobre todo para la fabricación de hormigones, y como materia prima para cementos puzolánicos. Aplicaciones más comunes son las relacionadas con la jardinería urbana y rústica, utilizándose como suelos que proporcionan un piso blando y poco polvoriento, que además conserva bien la humedad.
 
 
Fábrica de cemento puzolánico. Almodovar del Campo.
Fábrica de hormigón en Almodóvar del Campo
 

Con la colaboración de Antonio Crespo (INIMA, Ciudad Real).


 
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