El término Puzolana,
que originariamente se restringía a denominar unas tobas volcánicas
existentes en la localidad italiana de Puzzoli, cerca de Nápoles,
se emplea en la actualidad de forma genérica para definir a materiales
que presentan las siguientes características:
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Aptitud para reaccionar con el hidróxido cálcico, Ca(OH)2,
en presencia de agua.
-
Aptitud para formar productos hidratados con propiedades aglomerantes.
-
Tamaño de grano inferior a 5 mm.
Las puzolanas naturales corresponden a rocas piroclásticas
fragmentarias de granulometría fina, o materiales más groseros,
que requieren una cierta molienda. En concreto, se trata de las cenizas
volcánicas o cineritas, la piedra pómez (pumitas), formada
por fragmentos vítreos vacuolares, las escorias similares a la anteriores
con poros muy irregulares y una mayor densidad, y las bombas, formadas
por materiales densos.
Cantera para materiales
puzolánicos
Almodovar del Campo
Las principales aplicaciones de las puzolanes son
las siguientes:
-
En vías de comunicación, como áridos antideslizantes,
y también como filler en las capas de rodadura.
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Como elemento o aditivo filtrante-drenante (en caminos, campos de deporte,
jardines, etc.).
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Como materia prima para prefabricados: bóbedas, bobedillas, tubos
de drenaje, etc.
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En suelo-cemento.
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En zonas con problemas de estanqueidad (inyecciones)
-
En la preparación de áridos ligeros.
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Como abrasivos.
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Como aislante, evitando la transmisión de humedad.
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Fabricación de cementos puzolánicos.
-
Fabricación de hormigones.
En la región del Campo de Calatrava, en concreto,
se emplean sobre todo para la fabricación de hormigones, y como
materia prima para cementos puzolánicos. Aplicaciones más
comunes son las relacionadas con la jardinería urbana y rústica,
utilizándose como suelos que proporcionan un piso blando y poco
polvoriento, que además conserva bien la humedad.
Fábrica de hormigón
en Almodóvar del Campo
Con la colaboración de Antonio Crespo
(INIMA, Ciudad Real).
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