La mina de Almadén es, sin duda, la más importante del distrito: las reservas extraidas
    de la misma son del orden de los 7.5 millones de frascos, mientras que de la segunda,
    El Entredicho, se han extraido unos 350.000 frascos.

    La mina se localiza debajo del sector Oeste del pueblo, extendiéndose en parte bajo el mismo: el pozo de San Miguel, el más antíguo de los actualmente reconocibles, y que actualmente se emplea para ventilación, se encuentra dentro del casco urbano. Aparte de este pozo, existen los de San Aquilino (uno de los más antíguos, inactivo desde los años 60, en que fué cerrado debido a un grave accidente), San Teodoro (excavado en 1757, el principal desde unos años antes del cierre de San Aquilino hasta la excavación del de San Joaquín) y el de San Joaquín, localizado a unos 500 m. al Oeste de la zona de la explotación minera, y excavado durante los años 60, con 675 m. de profundidad. Su instalación de extracción es la más moderna, incluyendo un skip de varios metros cúbicos de capacidad para la extracción de mineral.

    La mina incluye 19 plantas: desde la 1ª a la 15ª son correlativas y situadas cada 25 m., mientras que a partir de la 17ª se explotaron solo las impares (17ª, 19ª, 21ª y 23ª), cada 50 m.

    La mina de Almadén es la única de la península que ha sufrido explotación minera prácticamente ininterrumpida desde tiempos históricos (al menos): las primeras referencias históricas son de tiempos de los romanos, se conoce su explotación por los visogodos, árabes (de hecho, su nombre proviene del árabe, Al-maaden, que significa "el mineral"), castellanos.... A lo largo de su historia son múltiples las vicisitudes por las que ha pasado: graves incendios, inundaciones, arriendos para su explotación a grandes banqueros europeos... lo que hace de su estudio histórico un interesante ejercicio.

    En tiempos históricos, lo que actualmente es una única mina eran varias diferentes: las de la Hoya, del Castillo, del Pozo, de la Contramina... en parte por razones "geológicas" que veremos más adelante, y en parte, por diferenciar las zonas de trabajo de mineros libres y de esclavos y penados, que trabajaron en esta mina durante los siglos XVI y XVII.

    Desde el punto de vista geológico, la mina de Almadén constituye una diseminación de cinabrio en la denominada cuarcita de Criadero, de edad Silúrico inferior. A su vez, dentro de esta formación la mineralización de cinabrio impregna tres horizontes determinados separados en dos paquetes: en la Cuarcita inferior se encuentra el llamado "Banco de San Pedro", mientras que en la Cuarcita superior se localizan los denominados "Banco de San Francisco" y "Banco de San Nicolás". El resto del horizonte cuarcítico es estéril. Este nivel de cuarcita de Criadero se encuentra limitado tanto a techo como a muro por formaciones pizarrosas: las denominadas "Pizarras de Muro" ordovícicas, y las "Pizarras ampelíticas con graptolites" silúricas.
 

 
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    En la estructura geológica de la mina se pueden resaltar otras características: en el centro del yacimiento, cortando a la cuarcita de Criadero (probablemente por un emplazamiento tectónico) se encuentran materiales piroclásticos de tipo frailesca que constituyen un característico cráter, que se prolonga en profundidad hasta la planta 10ª. Además, podemos encontrar materiales volcánicos y subvolcánicos encajados en la cuarcita en muchos puntos de la mina, siempre afectados por una característica alteración clorítico-carbonatada.

    La estructura tectónica corresponde a un pliegue-falla subvertical, de forma que el yacimiento se encuentra separado en dos ramas por esta falla, que recibe el nombre de falla Meridional. La llamada rama Norte llega a la superficie, y probablemente fué la que permitió a los antiguos descubrir el yacimiento. La rama Sur o rama de la mina fué descubierta el día 28 de Septiembre de 1697 y explotada a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX, hasta su agotamiento en 1990. En la actualidad (Septiembre de 1997) se prepara la explotación de unos macizos que quedan por explotar, entre las plantas 9ª y 12ª, y correspondientes a la rama Norte, con lo que terminaría la explotación de las reservas conocidas esta mina.

    Otra característica a resaltar es el hecho de que los contenidos en cinabrio en los distintos bancos mineralizados son máximos en proximidad del contacto de la cuarcita con el cráter de frailesca, decreciendo al alejarnos de éste. Además, la máxima extensión de la mineralización se encuentra según la dirección de paleocorrientes medibles en ésta, lo que permite establecer que el cinabrio entró y se dispersó en ella siguiendo las direcciones de máxima transmisividad por máxima paleoporosidad: debió entrar en la roca antes de su consolidación, probablemente poco después de su sedimentación.

    También es interesante remarcar el hecho de que la mineralización es prácticamente monominerálica (solo se encuentra cinabrio, con pirita muy subordinada) y monoelemental: el cinabrio no contiene elementos traza en cantidades significativas, ni siquiera de los elementos geoquímicamente más afines, como podrían ser Au, Ag, Sb, As...



 
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