DISCURSO DE ENTREGA DE BECA A LOS ALUMNOS

DE LA PROMOCIÓN DE 1993-1996  
DE LA E.U. DE MAGISTERIO DE TOLEDO 
Por Ricardo Fernández Muñoz 
 

SÍNTESIS DEL CONTENIDO DEL DISCURSO

    Excmo. Sr. Director General de Enseñanza Universitaria, Excmas e Ilmas. Autoridades, Claustro de Profesores, Alumnos, Señoras y Señores:

    En este solemne Acto Académico de Entrega de Orla de la promoción de alumnos de 1993-1996, me complace dirigir unas breves palabras en esta cita en la que coincidimos miembros de la Universidad, Autoridades, Profesores, Alumnos, amigos todos de esta histórica ciudad de Toledo.

    Es, además de solemne, entrañable para todos nosotros, especialmente para aquellos a los que hoy les será entregada la orla de promoción de profesores diplomados al encontrarse cerca del final de sus estudios en nuestra Escuela Universitaria.

    En este Acto de un modo particular me invade la emoción puesto que fue con esta promoción de 1993-1996 con la que inicié mi andadura en la Escuela Universitaria de Toledo.

    Permítanme que me dirija a esta promoción de alumnos en un tono más informal puesto que son ellos los protagonistas de esta celebración de la cual todos nos sentimos partícipes.

    Cual fue mi sorpresa y satisfacción cuando en fecha reciente algunos de sus representantes me ofrecieron compartir estos inolvidables momentos.

    Sorpresa en cuanto que la mayor parte de estos alumnos si no todos, durante estos tres años de formación me ha tenido que sufrir en tres asignaturas y no escarmentados con ello ahora me vuelve a tener presente en esta ocasión tan memorable.

    He de reconocer públicamente que he disfrutado enseñando, pero sobre todo aprendiendo con todos vosotros. En multitud de ocasiones me habréis oído decir en clase, que "si yo no disfruto cuando enseño, mi alumno no disfruta cuando aprende,... pues nadie puede dar o contagiar lo que no tiene".

    Convencido de que en un mañana no muy lejano podréis aplicar esta reflexión os pediría que cuando estéis frente a vuestros alumnos disfrutéis de la profesión a la que hoy se os encomienda, pensando en todo momento que estáis trabajando con personas.

    Al médico cuando opera a su pacientes se le pide responsabilidades en sus intervenciones, vosotros que vais a tomar decisiones interviniendo en la educación de vuestros alumnos debéis utilizar el bisturí más fino para así evitar posibles descalabros.

    Es una gran responsabilidad la que se pone en vuestras manos: la formación de las generaciones futuras.

    Espero que las enseñanzas prácticas de los distintos profesores que habéis tenido a lo largo de vuestra formación os sirvan para servir a una educación que sirva, ya que está suficientemente probado que los profesores no aplican los métodos que les son predicados durante su formación, sino los métodos que les han sido aplicados.

    Finalmente y en nombre del claustro de profesores nuestra más cordial enhorabuena a esta promoción de alumnos, con el deseo de que acudan a nuestra Escuela en años sucesivos y así con la añoranza del pasado, apostar todos juntos por un futuro mejor.

    Aprovecho también la ocasión para felicitar a cuantas personas se sienten identificadas con nuestro proyecto, a cuantos dedican lo mejor de su esfuerzo y entrega a la atención del alumnado. Me refiero, claro está, a todo el personal docente y no docente, sin cuya entusiasta dedicación sería muy difícil, si no imposible, que nuestra Escuela Universitaria para la Formación del Profesorado de Toledo ocupase con dignidad el lugar que hoy le corresponde.

    Desde aquí un saludo especial y nuestro agradecimiento a la Universidad y quienes la representan, sin la cual nada de cuanto aquí puede contemplarse sería hoy realidad.

    MUCHAS GRACIAS.

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