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Esta comunicación tiene como propósito dar sentido a la Formación del Profesorado desde el dominio de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, dado que hoy su uso se está convirtiendo en un imperativo si se quiere sintonizar con los cambios que se operan en la sociedad y en el individuo.
Se presenta un análisis de la situación del sistema educativo y de la figura del profesor ante el cambio tecnológico, y se propone un modelo de formación del profesorado centrado en el uso crítico de las herramientas de progreso.
En el momento actual se empieza a hablar de la segunda revolución, tan relevante si no más que la propia revolución industrial de finales del siglo XVIII, una revolución caracterizada por el poder de la información y la comunicación.
Dado que con ayuda de las nuevas tecnologías que el progreso social genera se accede de forma privilegiada a la información, no podemos permanecer al margen y debemos apropiarnos desde un uso racional, de los nuevos instrumentos de comunicación e información que la sociedad genera.
Ante los cambios que se anuncian, surgen numerosos
interrogantes, entre ellos: ¿qué papel corresponde cumplir
a la escuela?. ¿Está la escuela suficientemente preparada
para asumir el reto tecnológico para la formación de las
futuras generaciones?. ¿Supondrá el desarrollo tecnológico
las desaparición de la figura del maestro en las escuelas?. ¿La
integración curricular de las Nuevas Tecnologías contribuirá
a la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje?.
La escuela, como institución formal
responsable de la enseñanza y del aprendizaje, debe responder a
los interrogantes y desafíos de la cultura que le ha tocado vivir,
así como a las necesidades que las nuevas generaciones plantean.
Los nuevos planteamientos con los que la escuela debería dar respuesta
desde su propio ámbito, deberían hacerse fundamentalmente
desde la necesaria revisión de sus proyectos educativos, los aspectos
organizativos, así como sus líneas pedagógicas y la
formación del profesorado.
Una de las necesidades más inmediatas que debieran contemplarse para la integración de las Nuevas Tecnologías en los procesos de enseñanza-aprendizaje pasa por cambiar el actual rol que el profesor tiende a desempeñar en nuestra cultura escolar.
En el momento actual podemos contemplar como en nuestras escuelas, y cuando hablamos de escuelas nos referimos a instituciones educativas en toda su extensión, siguen preponderando los modelos unidireccionales de enseñanza, donde al profesor se le reconoce como poseedor del saber y a su vez transmisor de conocimiento. Los alumnos, desde esta concepción, son meros receptores pasivos de la información que les suministra el profesor en las dosis que previamente los diseñadores del currículum oficial han establecido. Desde esta concepción el profesor se convierte en depositario de conocimientos previamente empaquetados , como si de un repartidor de correspondencia se tratase, y los alumnos en receptores de dicha información almacenada, cual buzones de correos con sus bocas bien abiertas para digerir la información de entrada.
Para acceder al mundo de nuestros alumnos deberíamos reorientar los objetivos en función de la cultura circundante, así como nuestros procedimientos y técnicas. Necesitamos cambiar la manera de trabajar, tanto individual como grupalmente, nuestra relación con la organización del centro, y la manera de acceder a la información que se necesite.
"La tarea del profesor se dirige a que los alumnos aprendan por ellos mismos, para ello realizarán numerosos trabajos prácticos de exploración. Aparece así la figura del profesor como facilitador frente al profesor centrado en la transmisión de conocimiento, asentado en bases de poder, conciencia social y política... " (Fernández Muñoz, 1994a, p.62). Entendiendo como profesor facilitador aquel docente capaz de preparar oportunidades de aprendizaje para sus alumnos. Desde esta concepción el profesor se convierte en dinamizador de situaciones de enseñanza-aprendizaje, mediando en los procesos de aprendizaje de sus alumnos, donde las habilidades para su diagnóstico y orientación son más significativas que las de depositario de conocimientos y saberes. Atendiendo a las nuevas teorías psico-pedagógicas sobre el aprendizaje, el profesor se ha convertido en alguien que pone, o debería poner, al alcance de sus alumnos los elementos y herramientas necesarias para que ellos mismos vayan construyendo su conocimiento, participando de forma activa en su propio proceso de aprendizaje.
Es dentro de la formación del profesorado donde en un primer momento se reproducen las tradiciones educativas a las que ha estado sometida la escuela. Parece como si la formación del profesorado no hubiera podido afrontar las consecuencias del desarrollo de la educación y preparar a unos docentes capaces de adaptarse a un sistema educativo caracterizado por reformas continuas.
Como consecuencia de lo anterior, aparece un nuevo reto en la formación de los maestros ante la aparición de nuevas formas culturales. Es así como el mundo de lo tecnológico se está convirtiendo en un componente esencial de la formación del profesorado. Sin embargo nos preguntamos si desde la escuela es considerado como un componente cultural y curricular de importancia destacada. La escasa utilización que el profesorado hace de las nuevas tecnologías que tiene a su disposición en los centros, nos hace pensar más bien lo contrario. Podemos comprobar como en la mayor parte de las escuelas, el libro de texto continúa siendo el referente fundamental y la herramienta que enmarca una gran parte de las tareas realizadas en el aula. Si bien es cierto que cada vez se eleva el número de docentes que utiliza los medios basados en las nuevas tecnologías , su uso continúa siendo poco frecuente, sobre todo si lo comparamos con el libro de texto y otros medios impresos tradicionales.
Convencidos de la necesidad de implementar la tecnología como modelo para la intervención docente, urge capacitar a los profesores en el dominio de estos nuevos lenguajes de comunicación a través de una pedagogía de la imagen y del uso racional y crítico de los recursos tecnológicos en su aplicación a la educación. De ahí que hoy uno de los principales retos que tienen que afrontar las instituciones escolares sea la capacitación de los docentes en el dominio de la Tecnología de la Información y de la Comunicación adaptada a sus contextos de intervención.
Si pretendemos integrar las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación en los distintos escenarios educativos, será preciso contar con un elevado número de profesores en dichos escenarios que conozcan cómo utilizar dichas tecnologías y que su empleo no se limite a algún grupo aislado de profesores con el espíritu característico de los pioneros. Por tanto, se hace cada vez más imprescindible crear las condiciones favorables a través de medidas de apoyo a los profesores, donde se reconozca por parte de las autoridades académicas su esfuerzo y resultados.
En repetidas ocasiones hemos podido escuchar que una de las claves para que la integración curricular de las nuevas tecnologías se haga realidad consiste en el uso de éstas en la formación de los profesores.
El profesor Vázquez Gómez (1994: 58) manifiesta que la introducción de las NTI en la formación de los profesores significa, por de pronto, tres cosas:
Apoyándonos en los argumentos utilizados por el profesor Medina Rivilla (1989), podemos señalar tres aspectos fundamentales que justifican la necesidad de una formación tecnológica del profesorado, y que podrían entenderse como objetivos prioritarios en la formación en Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación de los futuros maestros.:
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
FERNÁNDEZ MUÑOZ, R. (1994, a): "Modelo de Formación del profesor centrado en la Interacción comunicativa", en Docencia e Investigación, Revista de la Escuela Universitaria de Magisterio de Toledo. Año XIX, enero-junio (pp. 55 -88).
MEDINA RIVILLA, A. (1989): La formación del profesorado en una sociedad tecnológica. Madrid, Cincel.
MEDINA RIVILLA, A. (1995b) : "Investigación en Tecnología Educativa" en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L., SÁENZ BARRIO, O. y otros (1995): Tecnología Educativa. Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. (pp.497-520), Alcoy, Marfil.
SÁENZ BARRIO, O. (1995): "Recursos convencionales" en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L., SÁENZ BARRIO, O. y otros (1995):Tecnología Educativa. Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. (pp. 113-163), Alcoy, Marfil.
VÁZQUEZ GÓMEZ, G.(1994): " El profesor del futuro y las Nuevas Tecnologías" en ORTEGA RUIZ, y MARTÍNEZ SÁNCHEZ, F.: Educación y Nuevas Tecnologías. Murcia, CajaMurcia, pp.47-61.