LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS APLICADAS A LA EDUCACIÓN: ANÁLISIS DE UNA EXPERIENCIA EN LA ESCUELA UNIVERSITARIA DE MAGISTERIO DE TOLEDO.
 
 
 
por Ricardo Fernández Muñoz
Profesor de la Universidad de Castilla la Mancha
E.U. de Magisterio de Toledo

    Durante los últimos cursos académicos hemos llevado a cabo distintos sondeos con los alumnos de tercer curso de magisterio de Toledo, a fin de hacer más operativa la asignatura de Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación, pudiendo conectar de un modo mucho más eficaz con las demandas y motivaciones manifestadas por estos.

    Como punto de partida pensamos que el "sondeo operacional" nos permite diagnosticar la situación inicial de la clase y conocer el estado de opinión de sus miembros, para poder posteriormente intervenir (operar) y tomar las decisiones más adecuadas atendiendo también a sus expectativas.

    Los interrogantes planteados se han centrado en obtener respuesta a tres aspectos que en un principio pudieran entenderse de forma complementaria:

    En la obtención de respuestas a los interrogantes formulados, la metodología a seguir pasa por tres fases: en un primer momento se lleva a cabo una aplicación individual, desde la reflexión personal de cada alumno, posteriormente se discute en pequeño grupo y finalmente se debate con el grupo clase.

    En torno a los interrogantes planteados las respuestas que de los distintos debates se obtuvieron se pueden sintetizar como sigue:

    Con respecto a la primera cuestión en la que se pide a los alumnos que justifiquen la inclusión de las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación en los planes de estudio de la carrera que cursan, los alumnos se manifestaron de la siguiente forma:

    En cuanto a la segunda pregunta la respuesta de los alumnos podemos analizarla atendiendo a los dos aspectos que se solicitan:
Aspectos positivos:
    De las aportaciones de los distintos grupos de trabajo a aquello que de positivo tiene el uso de las Nuevas Tecnologías en los procesos educativos, podemos enunciar las respuestas que obtuvieron más frecuencia, entre otras podemos resumirlas del modo que sigue:
Aspectos negativos:
    En virtud de lo expuesto anteriormente los alumnos se pronunciaron en torno a sus demandas al empleo de las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación. Entre las consideraciones formuladas cabe destacar las que siguen:
Aspectos deseables:
    A la luz de los resultados obtenidos en este primer sondeo hemos podido comprobar el enorme interés puesto de manifiesto por los alumnos en la necesidad de formación en torno a las Nuevas Tecnologías en su aplicación educativa desde una explotación adecuada de los medios más actuales al servicio de la educación.

    Partiendo de la reflexión de los alumnos en formación inicial pretendemos mejorar su concepción tecnológica de la enseñanza , para posteriormente fundamentar dicha concepción desde bases científicas sólidas que les permitan gestionar y organizar de forma racional los medios tecnológicos que se han de utilizar en el aula y en el Centro.

    Siguiendo algunos de los criterios defendidos por los profesores Catalina Alonso y Domingo Gallego nuestra labor avanzará en torno a dos frentes de acción:

"Por una parte se trataría de situar, con plena conciencia, al docente y al discente en el contexto tecnológico. Y por otra, sugerirle los recursos tecnológicos más adecuados para el apoyo y la potenciación de la relación educativa". (Alonso, C., 1993, p.8)     Una vez conocido el papel determinante que las nuevas tecnologías desempeñan en nuestra sociedad debemos comprender que los procesos educativos se verán maximizados con el uso de las herramientas tecnológicas debidamente adaptadas a las necesidades curriculares.

    Hemos de reconocer, tal y como argumenta el profesor Camacho (1995, p.416) que:

" Sin menospreciar el componente "artístico" de la tarea docente, resulta evidente que la tecnificación de los procesos educativos es un hecho irreversible. La educación se apoya cada vez más en principios científicos y técnicos, tendiendo a identificarse con un modelo tecnológico de información y comunicación".
 
     Nuestra corta experiencia desde la implantación de Las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación en los planes de formación inicial del profesorado nos ha servido para comprender la enorme importancia que tiene la formación de actitudes positivas hacia el uso de los recursos didácticos de alta tecnología por parte de los alumnos. Sin esta "mentalización", "concienciación", "sensibilización", inicial, difícilmente podrá emerger en nuestros alumnos la necesaria predisposición que abone el terreno a la capacitación en el dominio de los recursos y su adecuada aplicación en procesos educativos.

    "Queremos alumnos convencidos por la fuerza de la razón, y no por la razón de la fuerza". Han de ser los propios alumnos quienes desde su reflexión justifiquen su posicionamiento ante la inclusión de las Nuevas Tecnologías como medio didáctico y como contenido curricular. Nada se logrará si no es a través de su convencimiento.

    Para lograr que en los planteamientos de base en el empleo de las nuevas tecnologías prime su sistematización e integración coherente en relación con los procesos didácticos hemos de superar el nivel de sensibilización inicial justificando nuestras decisiones con respecto al cuándo, cómo , por qué, para qué y con quienes haremos uso o no de un determinado recurso tecnológico en procesos educativos.

"Sería más procedente pensar bajo la perspectiva de programas educativos que incorporan nuevas tecnologías que hacerlo, como sucede en ocasiones, bajo el supuesto de aplicar a la educación programas de nuevas tecnologías". (Escudero, 1995, p. 406).

" Demasiado a menudo, no es la máquina la que se adapta a las necesidades y perspectivas educativas del maestro, los alumnos y la comunidad, sino que son estas necesidades y perspectivas las que se adaptan a la tecnología". ( Apple, M., 1989, p. 170).
 

    Siguiendo algunas de las conclusiones a las que llega el profesor Grau la actividad tecnológica y su correspondiente toma de decisiones requiere del usuario no sólo capacidad científico-técnica, sino cierta independencia de juicio y una actitud crítico-reflexiva. "El usuario reflexivo y el consumidor crítico pueden seleccionar tecnologías apropiadas, sin convertirse en sujetos pasivos, cultural y tecnológicamente condicionados por la imposibilidad de articular un juicio fundado". (Grau, J., 1995, p.84).
 
    En este sentido si atendemos al papel tan importante que juega la información en el mundo actual, nos daremos cuenta de la urgente necesidad de enseñar a seleccionar los mensajes, interpretarlos de manera crítica y clasificar olas de información discontinuas y heterogéneas a conocimientos organizados y coherentes.

    En los tiempos que corren, nos encontramos continuamente expuestos a un elevado caudal de información e influencias desde muy diversos conductos. Si no somos capaces de llevar a cabo las síntesis oportunas y de someter a crítica la información que recibimos, quedaremos a merced de los últimos o más fascinantes impactos que recibamos. Desde ésta perspectiva, la educación institucional cumple un importante papel y a ella se le encomienda esta habilidad de sistematización.

Finalmente: "Para que las altas tecnologías se instalen en la escuela, el profesor tiene que conocer el potencial de los distintos medios, estar persuadido de su utilidad como ayudas instrumentales, ser capaz de decidir cuál o cuáles de ellos son los más adecuados en las diferentes situaciones didácticas, conocer sus modos de aplicación y evaluar su eficacia". (Camacho, 1995, p. 432-433).     Ninguna inversión del sistema educativo puede ser más rentable: la calidad de la enseñanza que se imparte en los centros donde se forman los futuros responsables de la calidad de la enseñanza de todo el país. Es esencial que estos centros no se conviertan en lugares donde los futuros docentes aprendan como no hay que enseñar, dado que está suficientemente demostrado que " ...Los profesores no aplican los métodos que les han predicado, sino los métodos que les han aplicado, durante su período de formación" (Fernández Muñoz, R., 1994, p. 71). En este mismo orden de cosas, algunos autores coinciden en afirmar que uno de los problemas que podemos observar en los maestros actuales es que no aprendieron con audiovisuales cuando fueron formados en la profesión y ello les ha acarreado serias dificultades a la hora de implementar modelos de enseñanza con el auxilio de las nuevas tecnologías en su intervención docente.

    Dado que tal y como expresa el profesor Camacho (1995, p.431): "... los alumnos enseñados con determinados recursos se encuentran más fácilmente inclinados a hacer uso de ellos en su futuro desempeño profesional, resulta patente la necesidad de tecnificar la práctica docente de los formadores".

    Baste como ejemplo, considerar que durante la formación inicial de los futuros profesores hemos podido confirmar el hecho según el cual alumnos que eran formados desde un modelo de enseñanza que incorporaba el empleo de recursos tecnológicos, tan pronto tenían ocasión de presentar algún tema de manera individual o en pequeño grupo ante el resto de sus compañeros, utilizaban aquellos recursos que habían sido previamente aplicados con ellos, mientras que aquellos alumnos con los que no se aplicaban estos modelos aunque sí tuvieran conocimiento de su existencia, en sus intervenciones en el aula supeditaban la comunicación al tradicional discurso oral.

    Sin embargo, estamos convencidos de que la mera introducción de alguna nueva tecnología en el ámbito educativo jamás podrá cambiar la compleja problemática del aula. Se necesitan nuevos modelos de enseñar, aprender e investigar los efectos de la tecnología en la clase.

    Pensamos que la solución a estos y otros muchos planteamientos vinculados con la práctica escolar no debe buscarse siguiendo recetas convencionales, por lo que requiere el esfuerzo de todos, sólo así podremos alcanzar posibles vías de entendimiento que nos lleven al éxito.

    Hemos de considerar que si pretendemos lograr el cambio hacia una optimización en la calidad de la enseñanza, hemos de dotar a nuestros futuros profesores de instrumentos generadores de cambio. También hemos de tener presente que el cambio pasa necesariamente por acercar el Sistema Educativo a la realidad social contemporánea.

 

BIBLIOGRAFÍA:
 
ALONSO, C.M. y GALLEGO, D.J. (1993): Medios audiovisuales y recursos didácticos en el nuevo enfoque de la educación. Madrid, CECE-ITE.

 APPLE, M. (1989): Maestros y textos. Barcelona, Paidós.

CAMACHO PÉREZ, S. (1995): "Formación del profesorado y nuevas tecnologías", en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L., SÁENZ BARRIO, O. y otros (1995):Tecnología Educativa. Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. (pp. 413-442), Alcoy, Marfil.

ESCUDERO MUÑOZ, J.M. (1995): "La integración de las nuevas tecnologías en el currículum y el sistema escolar", en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L., SÁENZ BARRIO, O. y otros (1995):Tecnología Educativa. Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. (pp. 397-412), Alcoy, Marfil.

FERNÁNDEZ MUÑOZ, R. (1991): "La investigación y la formación del profesorado", en Revista del Centro Asociado UNED de Cuenca (Anexo 4). (pp. 153-173). UNED, Cuenca.

FERNÁNDEZ MUÑOZ, R. (1994): "La investigación-acción: entre la teoría y la práctica educativa", en Docencia e Investigación, Revista de la Escuela Universitaria de Magisterio de Toledo. Año XIX, julio-diciembre (pp. 65-77).

GRAU, J.E. (1995): Tecnología y Educación. Buenos Aires, FUNDEC.
 

 © 1998 Ricardo Fernández Muñoz