VIAJE CULTURAL A SALAMANCA.


El pasado 17 de diciembre, un grupo de profesores de esta Universidad y alumnos de Magisterio y Humanidades viajó a Salamanca para visitar la exposición “Erasmo en España” de la que era Comisaria la profesora doña Palma Martínez-Burgos García.

 Coincidiendo con la celebración de Salamanca como Ciudad Europea de la Cultura a lo largo del 2.002, el Patio de Escuelas Menores de su antigua Universidad, albergó esta muestra, desde el 26 de septiembre del 2.002 hasta el 6 de enero del 2.003. 

Esta exposición profundizaba en la figura de Erasmo de Rotterdam: su trascendencia y la difusión de su figura y obra en la España de su tiempo. A través de 159 piezas procedentes de 83 instituciones españolas y extranjeras, entre las que había pinturas, grabados, dibujos, esculturas, orfebrería, tapices, libros y documentos, se mostraba la relación de la cultura española con el resto del continente en el siglo XVI.

La exposición estaba dividida en 6 secciones:
 Erasmo, auge y ocaso: es un acercamiento a su obra y a su imagen (grabados y medallas con su efigie y lo más conocido de su obra como poeta, retórico, reformador y pedagogo).
 Erasmo y el deseo de la paz: en una Europa en la que hasta la Iglesia es protagonista en los conflictos bélicos, el humanista destacó como un gran pacifista.
 “Non placet Hispania”: Erasmo nunca quiso visitar España aunque aquí su mensaje caló hondamente y tuvo grandes admiradores, como Cisneros, gran mecenas de la cultura.
 El Elogio de la Locura: su obra más universal en la que, de una forma crítica y mordaz, propone una reforma social profunda.
 Carlos V, el caballero cristiano: esta sección trata de las relaciones de Erasmo con el rey Carlos V del que había sido preceptor,así como de sus enfrentamientos con Lutero y los reformadores protestantes.
 Philosophia Christi: aborda la aportación de Erasmo a la Teología y la renovación espiritual que traía consigo, su postura con respecto a las imágenes y al arte religioso,y su influencia posterior en el desarrollo del arte español y europeo.
 


Algunas de las obras que allí se podían contemplar nunca antes habían sido expuestas. Por ejemplo:

- obras donadas por Alonso Fonseca al convento de las Úrsulas y que nunca habían salido de sus muros;
- “Mujer mesándose los cabellos” y “Dos frailes en oración” de Metsys;
- el tapiz “La gula y la lujuria”, préstamo del Museo del Patriarca de Valencia;
- estampas como “El Anticristo y la barca de San Pedro” o “La caída del Papado” que muestran la visión luterana de la Iglesia Católica y de Roma; la mayoría de estas estampas en España, fueron destruidas por la Inquisición.

 En definitiva, una interesante exposición que valía la pena ver.

 Pero Salamanca es una ciudad que invita a pasear por sus calles disfrutando de su arquitectura y de su ambiente universitario. Por eso, dedicamos unas horas a recorrerla y visitamos:la Plaza Mayor, las Catedrales Nueva y Vieja, la Casa Lis, la Casa de las Conchas, el Palacio de Anaya, la Plaza de las Úrsulas presidida por la imagen de Unamuno, la Universidad; localizamos en la fachada de la Universidad el sapo y la calavera, símbolo del mal y la muerte; visitamos algún claustro que ha sido reconvertido actualmente en recinto universitario y degustamos tapas típicas.

 De regreso a Toledo, hicimos una parada, como habíamos hecho a la ida, en Ávila, junto a Los Cuatro Postes y pudimos contemplar,al fondo, la ciudad amurallada.