¡FELIZ CUMPLEAÑOS EURO!
 
     Hace un año que se nos planteó el reto del cambio de moneda, todos lo aceptamos con muchas reservas y con bastantes miedos, pensábamos que las personas mayores y las de menor nivel cultural  no lograrían adaptarse. Todos nos equipamos con nuestras eurocalculadoras (fue un gran negocio, todos teníamos al menos una). Y, ¿qué paso después?, pues ¡PRUEBA SUPERADA!, todos en un breve tiempo nos hicimos con las riendas de la nueva situación, ninguna eurocalculadora sobrevivió al verano, poco a poco se fueron quedando en casa, dejaron de ser tan imprescindibles como el monedero o el carnet de identidad.

     Sólo hay "algo" que no salió bien. Nos habían prometido que sólo era un cambio de moneda no habría subida de precios, nos enseñaron la técnica del redondeo en la tercera cifra decimal para que no hubiera fraude, pero el verdadero redondeo era a quitar los decimales y dejar las cifras enteras.

     Con el redondeo del euro subió el pan, los transportes, la cesta de la compra; lo que se olvidaron redondear al alza fueron los salarios, con lo cual el deficit ha sido importante, este año nos ha cundido menos el dinero.

     Lo que antes comprabas por 5000 ptas., hoy lo compras por 50 euros, o más sencillo, antes comprabas un chicle por 5 ptas. y hoy vale 5 cts. de euro con lo cual la vida ha subido aproximadamente un 66%.

     Un sobresaliente al "españolito de a pie" por su adaptación al euro y un fuerte abucheo a la administración o a quien corresponda.