Autoras:
Raquel Laín
Mercedes Laguna González 2º E.I. 99/00
Isabel Mateos Fernández
Pilar Pérez Santos
2º de Magisterio, especialidad de Educación Infantil, curso
1999/2000
Contenidos: Regletas y cálculo
Dirigido a: niños de 3-4 años
Objetivos:
. Formar la serie
numérica del 1 al 5
. Conocer las
regletas y sus equivalentes numéricos del 1 al 5
. Establecer
la relación n+1
. Comprobar la
relación de inclusión dentro de la serie numérica
Estrategia de aula:
. Narrar el cuento
mostrando las láminas con dibujos
. Formular preguntas
a los niños para una mejor asimilación de estos conceptos
. Trabajar con
regletas o regaliz y falsas monedas para comprar como en el cuento
. Evocación
gráfica (opcional)
Valores:
El cuento aporta valores en educación como pueden ser: generosidad, solidaridad, valoración del grupo y la satisfacción en compartir.
Observaciones:
Se puede adaptar el método y el cuento a nuestras necesidades. Así, para niños de tres años, podemos usar un regaliz de un tamaño mayor que las regletas, para su mejor manipulación, y para niños de 5 años podemos aumentar la serie numérica hasta el 10.
Una soleada tarde de primavera nuestros amiguitos estaban en el parque con sus mamás. Acababan de merendar y se lo habían comido todo, todito, así que sus contentas madres les dieron algunas monedas para comprar regaliz. Muy contentos se fueron corriendo a la tienda de chuches a comprar. Pero una vez allí....
Pepito: ¡Qué bien! Con una moneda he comprado un regaliz blanco. ¡Qué rico!
Luis: ¡Mira! Yo tengo dos monedas Pepito, una más que tú y he comprado el rico regaliz rojo.
Ana: Pues yo que tengo tres monedas, una más que Luis, me han dado el rico regaliz verde de manzana. Ummmmmmmmmmmm!
María: Ay va!. Pues yo con mis cuatro monedas, una más que Ana, he comprado el regaliz rosa. Está buenísimo!.
Juan: Pues mi madre me ha dado 5 monedas, una más que las que tiene María y he comprado el regaliz amarillo.
Ana: ¿Sabéis lo que pienso? Que todos estos regalices tienen que estar buenísimos y que deberíamos compartirlos para probarlos todos.
- Sí!, sí! - dijeron todos los niños muy contentos.
Por lo que además de pasar una agradable tarde en el parque habían descubierto que: