Como soy muy pequeñita

en la playa yo me acerco,

solamente a lo somero.

Donde salto, salto y salto,

y chapoteo, poniendo gran esmero.

De pronto aparece un vagabundo

que grita: ¡¡Que me hundo!!,

¡¡que me hundo!!, pues estaba en lo profundo.

Un vigilante de la playa

acudió a su llamada,

salvando al vagabundo de lo profundo,

y llevándolo a lo somero con salero.

Moraleja: "Si eres pequeñita

y tus pies no llegan al suelo,

quédate en lo somero

y de lo profundo ten miedo"

Autora:    Ana Trujillo Rodriguez. E.U. de Magisterio de Ciudad Real

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