Justification
Uno de los fenómenos menos estudiados sistemáticamente en los últimos años tiene que ver con el replanteamiento de cuestiones metafísicas en el seno de la tradición analítica. Esto resulta, ciertamente, paradójico ya que el origen de la filosofía analítica se centra en una crítica a cualquier postulado metafísico en la nueva brecha que se había marcado la filosofía. Como es sabido, el origen de la corriente analítica hecha sus raíces en dos corrientes bien estructuradas: por un lado, el formalismo lógico de G. Frege que somete el planteamiento filosófico al tribunal lógico-formal; por otro lado, surgió de una corriente filosófica denominada el Círculo de Viena que postulaba un empirismo más o menos radical según los integrantes de dicha corriente.
Desde un principio estuvo entroncado a ambas corrientes la obra de Ludwig Wittgenstein. Tanto en su época temprana alrededor del Tractatus lógico-philosophicus [1921 / 1922] así como su trabajo tardío vinculado a las Investigaciones Filosóficas [1958] que plantearon y discutieron temas afines a los problemas metafísicos y ontológicos. Entre ambos trabajos hay un largo paréntesis en la que se sitúa, sin lugar a dudas, como una obra capital el denominado Big Typescript [1933 / 2000] en el que se dedica un extenso capítulo al idealismo.
La relación entre filosofía analítica y el idealismo fue, por tanto, un tema relevante al inicio de la obra wittgensteiniana y resulta importante anota que se concede especial mención en su obra intermedia. El congreso se propone arrojar cierta luz sobre los puntos anejos al idealismo. Dicho capítulo indaga incertidumbres ligadas a la representación de la percepción inmediata; la experiencia del momento actual; se analizan los predicados como “tener un dolor”; el dilema que generan los deícticos; las dificultades que causan los colores, la experiencia y un largo etcétera de temas tratados a lo largo de esta obra.