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...de estas erupciones, además de los mantos de cenizas y de las coladas que por las aberturas violentamente producidas surgieron, quedan los cráteres o depresiones formadas en el terreno a consecuencia de la explosión o explosiones producidas por la presión de los gases. Tres lagunas existen en la región que fueron originadas de la manera descrita. Son éstas: la laguna o cráter de Fuentillejo, la que queda al norte de Mestanza y conocida con este nombre, y la laguna de Michos." F. Hernández Pacheco (1932). Estudio de la región volcánica central de España
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las medidas de protección |
No puede decirse que en la comarca del Campo de Calatrava haya existido una especial sensibilización orientada a la demanda de protección del paisaje volcánico, como si la hubo en su momento en otras comunidades del Estado (Mallarach-Riera, 1981), o dentro de nuestro entorno, en la defensa de espacios Cabañeros, Tablas de Daimiél, Lagunas de Ruidera, Anchuras o Alcudia. Desde la Administración, las políticas proteccionistas han sido ambiguas y poco eficaces. Aunque la legislación, otorga en principio una cierta protección de los relieves volcánicos, pues la propia Ley de Minas especifica que antes de proceder a la concesión de un permiso de laboreo deben existir los correspondientes informes sobre Evaluación de Impacto Ambiental y las garantías de que una vez terminada la explotación y expirado el tiempo de concesión, se deberá proceder a la restauración del material removido y a la reconstrucción de lo destruido, aunque en el caso de los relieves volcánicos, este último extremo carece de significado.
En junio de 1990, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el Consejo de Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha promulgó un decreto mediante el cual se procedía a la protección del relieve volcánico de Campo de Calatrava, ese decreto nunca se aplicó. En el 2001, las medidas de protección de los volcanes del Campo de Calatrava apenas se han iniciado tímidamente. No se conceden permisos de laboreo en los volcanes que aún no tienen abiertas canteras, pero se permite la renovación de las licencias a aquellas que tradicionalmente han estado en funcionamiento.
Al amparo de la Ley de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha (L.9/99, de 26 de mayo) se inician los estudios de las formaciones volcánicas del Campo de Calatrava para establecer prioridades a la hora la aplicación de alguna de las figuras de protección contempladas en la mencionada ley. Los criterios que se van a tener en cuenta son en si mismos restrictivos e invalidantes para lograr alcanzar el objetivo propuesto. Entre los criterios destacan la "inexistencia de concesiones mineras" y el "buen estado de conservación" a parte de otros como pueden ser su singularidad geológica y geomorfológica o su interés paisajístico. La mayor parte de los volcanes de la región están incluidos dentro de concesiones mineras, lo cual implica que un buen número de edificios volcánicos, entre los que se encuentran los más destacados por su singularidad geológica y geomorfológica, han sido apartados de los planes proteccionistas de la Administración Regional.
La figura de protección que se escoge para aplicar a las formaciones volcánicas de forma individual es la de Monumento Natural. Con esta política de actuación, solamente se protegen aquellas formaciones volcánicas que ofrecen menor problemática desde cualquier punto de vista. La riqueza paisajística del volcanismo del Campo de Calatrava y sus características geomorfológicas, hubieran hecho más adecuada la elección de otras figuras de protección similares a las empleadas en Cataluña o en el volcanismo de Auvernia (Macizo Central Francés).
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La declaración de Monumento Natural para algunos volcanes del Campo de Calatrava, se ha llevado a cabo en tres fases. La primera de ellas, contempla los siguientes volcanes:
Cráter y laguna de Fuentillejo
Coordenadas |
38º 56' N - 4º 3' W |
Municipio |
Ciudad Real |
Extensión en Has. |
12 Has. |
Diámetros en m. |
máximo= 1.000x1.000 - mínimo= 300x500 |
Perímetro del cráter |
2.513 m. |
Altitud |
638 m. |
Profundidad del cráter |
máxima = 120 m. - mínima 20 m. |
Génesis |
Erupción freatomagmática |
Historia eruptiva |
Potente erupción freatomagmática de edad pleistocena, vinculada al ascenso de magmas que interfieren con acuíferos que son vaporizados, generando una intensa actividad explosiva en la que se desmantela un edificio volcánico levantado en erupciones estrombolianas, situado sobre el cordal cuarcítico de Malosaires. Una vez abierto el cráter de Fuentillejo y como consecuencia de nuevos eventos explosivos, de menor intensidad y exclusivamente magmáticos, se rompe el borde de dicho cráter y se origina el de El Portillo del que se derrama una colada lávica hacia el sur. La última manifestación eruptiva consiste en la extrusión de lavas viscosas que se acumulan sobre el conducto de salida, formando un pequeño domo-colada que presenta un escaso recorrido hacia el norte. |
Composición |
Basalto olivínico (nefelinita) |
Formas de relieve
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Amplio y profundo cráter generado en una fase eruptiva freatomagmática que desmantela un edificio volcánico desarrollado en erupciones estrombolianas al que parecen pertenecer los depósitos de piroclastos alojados en la depresión existente al NE de Fuentillejo y las coladas que sobre la vertiente sur de Malosaires quedan colgadas en torno a la cota 600 m. sobre el valle del Guadiana. Las explosiones freatomagmáticas implican la aparición en las cuarcitas ordovícicas (Tremadoc. y Arenig:) de una depresión subcircular, abierta al norte, en función de la diferencia de competencia entre los materiales paleozoicos y de la propia disposición del primitivo cono de Fuentillejo. Esta disposición fuerza el desencadenamiento de una explosión dirigida y la formación de oleadas piroclásticas direccionales que recorren y se emplazan en el paleovalle existente que enlaza el piedemonte de la Sierra de Las Medias Lunas con el valle norte del Guadiana. |
Depósitos asociados |
Se localiza un depósito de oleadas piroclásticas unidireccionales de carácter húmedo, intensamente litificadas, de extrema dureza, con formas de fondo masivas (observables en los escasos cortes del extenso afloramiento) constituido por líticos de pequeño tamaño de cuarcitas y material volcánico consolidado, previamente a la explosión freatomagmática, así como líticos juveniles con abundantes cristales de olivino y augita, englobados en una "matriz" constituida por la misma roca de caja, pulverizada. El color del depósito en muestra fresca es ocre-rojizo y puntualmente gris, adquiriendo una tonalidad pardusca por efecto de la meteorización. El depósito que se adapta a la morfología anterior a la erupción, rellena el valle de Valverde, dotándolo de un fondo aplanado. |
Elena González Cárdenas, 1998.
Recreación de las fases eruptivas en el volcán de Fuentillejo
E. González Cárdenas, 2000
Depósitos de las oleadas húmedas de Fuentillejo. Se aprecia la forma masiva y el tamaño de los fragmentos líticos que lo integran, así como las grietas de desgasificación. |
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| Depósitos distales de las oleadas piroclásticas de Fuentillejo. |
Cráter y laguna de Cervera
Coordenadas |
38º 48' N - 3º 51' W |
Municipio |
Almagro |
Extensión en Has. |
37,6 Has. |
Diámetros en m. |
máximo= 500x500 - mínimo= 250x250 |
Perímetro del cráter |
2.233 m. |
Altitud |
683 m. |
Profundidad del cráter |
máxima = 117 m. - mínima 10 m. |
Génesis |
erupción freatomagmática |
Historia eruptiva |
Potente erupción freatomagmática de edad pleistocena, vinculada a la actividad volcánica de la fosa de El Chorrillo. La violencia de la explosión y los procesos de subsidencia posteriores han dado lugar a fracturas concéntricas, apreciables en el borde norte del cráter. |
Formas de relieve |
Profunda depresión alargada de noroeste a sureste, generada por explosiones freatomagmáticas, a favor de las fracturas que con la misma orientación acompañan a la fosa de El Chorrillo. La erupción abre el cráter hacia el norte, por diferencia de competencia de los materiales del sustrato, y a través de esta abertura se emplazan las oleadas piroclásticas basales cuyos depósitos conforman la completa circunferencia del cráter, generando un reborde semicircular que descansa sobre las cuarcitas y en forma de lengua lobulada se extiende al N y NE, a lo largo de, aproximadamente, un kilómetro de longitud, llegando hasta el río Jabalón. Allí se superpone a los depósitos de oleadas basales procedentes del cercano cráter de El Aprisco o La Nava. Hacia el sureste en el borde del cráter principal se abre un portillo originado en fases explosivas posteriores. |
Depósitos asociados |
Se sitúan hacia el norte y noreste formando una lengua de alrededor de 1.000 m. de longitud y anchura. La falta de cortes y sondeos en la zona, impide hacer una descripción detallada de sus características y espesor. En superficie se presenta como un depósito consolidado, formado por la roca de caja pulverizada, conteniendo clastos de cuarcita, heterométricos y muy angulosos. La dureza de este depósito implicaría la emisión de oleadas piroclásticas húmedas. |
Elena González Cárdenas, 1998
Cráter y laguna de Michos
Coordenadas |
38º 57' N - 4º 21' W |
Municipio |
Abenojar |
Extensión en Has. |
19,63 |
Diámetros en m. |
máximo=1.000x1.000 - mínimo= 500x500 |
Perímetro del cráter |
3.140 m. |
Altitud |
680 m. |
Profundidad del cráter |
máxima = 120 m. - mínima 20 m. |
Génesis |
erupción freatomagmática |
Historia eruptiva |
Potente erupción freatomagmática de edad pleistocena, vinculada a la actividad volcánica marginal del anticlinal del río Tirteafuera (domo de Abenojar). |
Formas de relieve |
Depresión explosiva desarrollada a partir de dinámicas eruptivas freatomagmáticas, constatadas por la presencia de un profundo cráter circular abierto en los materiales paleozoicos. Las oleadas piroclásticas basales han configurado su morfología cerrando por el sur este cráter. El semianillo de tobas perfectamente conservado que constituye este cierre, está formado por depósitos de oleadas piroclásticas húmedas, intensamente litificado. Las capas que lo forman presentan buzamientos acusados hacia el exterior del cráter. Sobre el cordal cuarcítico de Michos, en el borde del cráter que alberga a la laguna, se abre un segundo cráter que ha dado lugar a un pequeño collado de alrededor de 200 m. de ancho. |
Depósitos asociados |
Se emplazan formando un semianillo de tobas, sin tener el carácter unidireccional tan común en otras erupcione hidromagmáticas de las sierras cuarcíticas del Campo de Calatrava. El depósito presenta formas de fondo masivas y planares. La ausencia de cortes no permite un análisis completo de los materiales que lo forman. Las conclusiones sobre las características de los mismos se obtienen a partir de la extrapolación de las pautas contenidas en los modelos aplicables a este tipo de formaciones. Así el elevado buzamiento del conjunto, superior a 25º, y la dureza observada en los escasos cortes que aparecen en los caminos que descienden a la laguna, así como la debilidad de los procesos erosivos, permiten considerarlos como depósitos de oleadas basales de carácter húmedo. |
Elena González Cárdenas, 1998
Cráter y laguna de La Alberquilla
Coordenadas |
38º 36' N - 4º 1' W |
Municipio |
Mestanza |
Extensión en Has. |
15 |
Diámetros en m. |
máximo=1.000x1.000 - mínimo= 750x750 |
Perímetro del cráter |
2.140 m. |
Altitud |
870 m. |
Profundidad del cráter |
máxima = 115 m. |
Génesis |
erupción freatomagmática |
Historia eruptiva |
Potente erupción freatomagmática de edad pleistocena, vinculada a la actividad volcánica de borde, del Campo de Calatrava. En relación con la fracturación de la sierra, se han producido erupciones efusivas de escasa entidad. |
Formas de relieve |
El cráter circular que cobija a la laguna de La Alberquilla se abre sobre las crestas de cuarcita de la Sierra de Puertollano-Mestanza en el flanco septentrional del anticlinal de Alcudia. Se trata de un edificio explosivo generado en una erupción freatomagmática que abre una profunda depresión que alberga una laguna de carácter temporal. Al sureste, y en relación con las fracturas que afectan al cordal y al piedemonte serrano, se localizan asomos volcánicos de carácter efusivo que originan pequeñas formaciones de domo-coladas. En base a una tasa eruptiva muy baja apenas tienen recorrido, aún situándose sobre fuertes pendientes. Estos afloramientos volcánicos reciben el nombre de Villalba, La Gitana y el Burcio. En las cercanías de estos pequeños derrames de lava se explotaban, desde antiguo, filones de cobre y plomo de génesis hidrotermal. |
Depósitos asociados |
Las oleadas piroclásticas emitidas se emplazan preferentemente al sur del cráter, encauzadas en los barrancos que diseccionan la ladera de la sierra. Sus depósitos se encuentran en parte recubiertos por material detrítico cuarcítico de edad holocena. |
Elena González Cárdenas, 1998
La segunda fase en la declaración de espacios protegidos, incluye a los volcanes de Peñarroya y la laguna de Alcolea, el cráter de Hoya del Mortero y el volcán del Cerro Santo o Cerro de Los Santos. A todos ellos se le aplica la declaración de Monumento Natural.
Volcán de Peñarroya y Laguna de Alcolea |
Alcolea de Calatrava | 544 Has. | |
Maar de la Hoya del Mortero |
Ciudad Real |
124 Has. |
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Volcán de Cerro Santo |
Porzuna |
120 Has. |
Volcán de Peñarroya y laguna de Alcolea
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El volcán de Peñarroya y la Laguna de Alcolea o de Las Maestras se localizan en la cuenca de Alcolea, uno de los espacios calatravos en los que la actividad eruptiva ha sido más intensa y continuada. Esta actividad se localiza tanto en las zonas centrales como en las sierras que la circundan y especialmente en el borde sur donde la alineación volcánica de la Sierra de Las Medias Lunas ofrece uno de los conjuntos eruptivos más interesantes de todo el Campo de Calatrava. Esta sierra está intensamente fracturada con desgarres que afectan al nivel de cumbres y fallas longitudinales que son el camino idóneo para el ascenso del magma hasta la superficie, así como para que el agua meteórica penetre a niveles en los que pueda interferir con aquel . Encontramos aquí, tanto volcanes generados en erupciones meramente efusivas y estombolianas, como grandes depresiones de explosión debidas a erupciones hidromagmáticas. El topónimo que da nombre a la sierra sin duda está relacionado con la presencia de estos grandes cráteres. Ejemplo de esta actividad serían el volcán de Peñarroya y el cráter de la laguna de Alcolea. |
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El volcán de Peñarroya, llamado así por el intenso color rojizo de sus materiales, se levanta sobre el nivel de cumbres de la Sierra de las Medias Lunas. Generado a expensas de una erupción estromboliana, tiene un magnífico cono formado por piroclastos soldados, rematado por un amplio y poco profundo cráter a través del cual se han emitido coladas fluidas que corren por la vertiente sur a lo lardo de kilómetros, encauzadas en la red fluvial existente. También están presentes coladas escoriáceas, que con un escaso recorrido, se mueven hacia el norte quedando colgadas en las laderas serranas sobre el llano de Alcolea. Las coladas de Peñarroya se caracterizan por su notable espesor. |
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La laguna de Alcolea se sitúa en las coordenadas 38º 56' N y 4º 6' W perteneciendo a los municipios de Alcolea y Corral de Calatrava. Tiene una extensión de 57 Ha y un diámetro máximo inundable superior a los 1.000 m. Su perímetro es de 5.500 m. y su altitud de 683 m. El cráter que la aloja se abre en una erupción freatomagmática, vinculada al sistema volcánico de Peñarroya. |
Elena González Cárdenas.
Imágenes del volcán de Peñarroya y de la laguna de Alcolea
Volcán de Hoya del Mortero
En el área en la que se ubica El Mortero, la profusión de edificios volcánicos de notable interés, hace necesario que se extienda la protección a todos ellos. El Plan General de Ordenación Urbana de Ciudad Real, recogía la elaboración de un Plan Especial de Protección al Relieve Volcánico, en el que se contemplaba la salvaguarda de todos los edificios volcánicos existentes dentro del término municipal, sin embargo, como este Plan Especial nunca se ha desarrollado, el deterioro de este paisaje se ha ido acrecentando con el paso del tiempo.
Volcanes del entorno de El Mortero
Volcán de Cerro Santo
La tercera y esperemos que no la última fase, servirá para declarar Monumento Natural al volcán de Manoteras o La Arzollosa de Piedrabuena y al Macizo de Calatrava.
Volcán de Manoteras
La Hoya de Piedrabuena, cubeta sinclinal que sirve de enlace entre la comarca del Campo de Calatrava y Los Montes, da cobijo a uno de los edificios volcánicos de mayor entidad de la región volcánica central. Asociada a las fracturas que rompen y hunden el flanco occidental de la cubeta, la actividad volcánica de este sector ha sido intensa y variada. Las erupciones en la Hoya de Piedrabuena van a ser tanto efusivas como explosivas, siendo las lavas emitidas en la primera modalidad las que, al desparramarse por el fondo de la cuenca, han definido unas formas de relieve que están en buena parte, enmascarando las huellas de una importante actividad explosiva de carácter freatomagmático desarrollada con anterioridad. La verticalidad de capas observadas en el relleno sedimentario de la cuenca, así como los depósitos de oleadas piroclásticas fosilizados por las lavas del centro eruptivo de La Chaparra, junto a los niveles de piroclastos hidromagmáticos localizados por sondeo bajo depósitos de caída y mantos de lava, confirman la existencia de una actividad explosiva que en estos momentos no está cuantificada en cuanto a su magnitud, ni en su papel en la configuración del relieve de la cubeta de Piedrabuena. |
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El complejo volcánico de Piedrabuena está formado por dos edificios: el denominado Manoteras o La Arzollosa, situado en torno a 4 kilómetros al NNE del casco urbano, y otro de menor entidad, apenas a un kilómetro al E del núcleo de población, denominado La Chaparra. Un tercer afloramiento de reducido tamaño se sitúa en las laderas de la Sierra de La Cruz, colgado sobre el arroyo de Valdefuentes, relacionado con la emisión de diques. El edificio Manoteras está integrado por extensos y potentes mantos de lava que rellenan la mitad norte de la depresión y rebasan por el S y SW el emplazamiento de Piedrabuena, y por un esbelto cono disimétrico de 81 m. de altura, emplazado al pie de las laderas de las sierras cuarcíticas a las que supera en altura. Este cono está formado por material de proyección, estando en su cima recubierto por emisiones de lava muy viscosa que al igual que ocurre en un alto número de volcanes en el Campo de Calatrava, colmatan el cráter y lo cubren hasta anular su morfología. Las coladas emitidas por este volcán descienden hacia el sur y el suroeste, formando rampas que tienen un desnivel medio superior a los 100 m. Sobre el vallejo del arroyo de La Peralosa, la antigua explotación de canteras, junto a la erosión fluvial, las ha dotado de una posición escalonada. |
La Chaparra es un segundo centro eruptivo que presenta una morfología radicalmente opuesta al anterior. se trata de una acumulación de lavas y piroclastos de caída que originan un cerro achatado de apenas 10 m. de altura relativa rodeado al norte y oeste por las lavas del centro emisor de Manoteras, descansando sobre unos depósitos de oleadas basales a los que fosiliza. Como exponentes de una actividad volcánica residual en la Hoya de Piedrabuena son abundantes las emanaciones de CO2 que se manifiestan especialmente en el hervidero de la ermita de San Isidro. |
Macizo de Calatrava
Reserva Natural de la Laguna del Prado y de Las Navas
Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio
Área de Geografía Física. Geomorfología, Territorio y Paisaje en Regiones Volcánicas