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13.-El volcán ( 'el fuego deL Vesubio') 

INTRODUCCIÓN

            Los cristales anaranjados de dicromato del amónico cuando se calientan a una temperatura suficiente, empiezan a descomponer produciendo el óxido de cromo (III) de color verde oscuro muy esponjoso.  Cuando comienza  la reacción  ésta se auto mantiene hasta el final de la misma, puesto que, oxidante (Cr+6) y reductor (N-3) ,están presentes en la misma molécula, 

(NH4)2Cr2O7 ==> Cr2O3 + 4 H2O + N2 

             Normalmente esta demostración se ha denominado como el experimento clásico del Volcán, porque la ceniza producida (Cr2O3) ocupa un volumen mayor que el del dicromato original ((NH4)2Cr2O7). Además se puede observar la figura de 'una montaña' de ceniza de color verde oscuro con chispas y calor que emana de un 'Caldera' en su cúspide.

 

 

 

 

           

 

PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL

            No se requiere ninguna preparación específica y se parte de aproximadamente 20 g de dicromato del amonio.

            La demostración.

            Poner un montón de dicromato de amonio en una bandeja de arena (o un azulejo cerámico) cerca de una fuente de ventilación.  Use un mechero “bunsen” para calentar la punta del 'la montaña' hasta que la reacción empiece.  El experimento debe realizarse con un poco de oscuridad. 

            Una manera alternativa de empezar el 'el volcán' es mojar la punta del cono de dicromato de amonio con un líquido combustible (es decir, etanol, acetona) y prender fuego.

SEGURIDAD

            Este experimento sólo debe llevarse a cabo en una área bien-ventilada. Los compuestos de Cr(VI), dicromato y Cr(III) el óxido son irritantes para la piel y ojos y sobre todo el aparato respiratorio si se inhalan [1]. Además, algunos proveedores químicos ha hecho indicar que algunos compuestos cromo, incluso el dicromato de amonio, son sospechosos de ser carcinógenos. Deben usarse durante todo el experimento la bata, los guantes y las gafas de seguridad.

referencias BIBLIOGRÁFICAS 

1. G.D. Muir (el ed.), Riesgos en el Laboratorio Químico, Londres, la Sociedad Química, 1997, pág. 199.