DISCURSO DEL DIRECTOR GENERAL DE LA UNESCO
III JORNADAS ANDALUZAS SOBRE ORGANIZACIÓN Y DIRECCIÓN DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS
En el marco de las III Jornadas Andaluzas sobre Organización y Dirección de Instituciones Educativas intervino, desde París mediante videoconferencia, el Director General de la UNESCO, Dr. Federico Mayor Zaragoza. En su discurso el Director General de la UNESCO senaló, entre otras cosas:
"Los vertiginosos cambios tecnológicos y económicos de nuestra epoca han hecho que el aprendizaje a lo largo de toda la vida haya dejado de ser un lujo, para convertirse en una necesidad básica. Por eso, junto con la exigencia ética de que la enseñanza ha de democratizarse y estar al alcance de todos los ciudadanos, la UNESCO plantea la urgencia práctica de que la educación sea permanente, un proceso continuo que asuma diversas modalidades a lo largo de toda la vida de la persona. Las innovaciones científicas y técnicas en el ámbito de la comunicación electrónica abren horizontes inéditos para realizar estos ideales.
Sin embargo, conviene no pasar por alto el hecho de que la técnica es tan solo un medio, no un fin en sí misma. Al fetichismo de los utensilios, al sueño golémico de forjar un homo virtualis, hay que oponer una clara jerarquía ética, que permita a las nuevas generaciones saber a qué atenerse y ordenar sus prioridades. Esos asideros morales son cada vez más necesarios en la vorágine de una civilización que a toda hora confunde la importancia de las cosas con su costo de mercado. Y, como advertía Antonio Machado, "es de necio/confundir valor y precio".
Los canales electrónicos de comunicación, tan cómodos y provechosos cuando emplean adecuadamente, plantean múltiples desafíos a la sociedad contemporánea. Los dos más evidentes son la rapidez y el volumen excesivo de información, que la condenan a la irrelavancia. El ser humano necesita un plazo de reflexión para transformar la información en conocimiento y, luego, convertir éste último en sabiduría. La distinción clásica entre doxá y episteme, que nutre la raíz misma de la filosofía, se pierde a menudo en el caos de la instantáneidad y la sobreabundancia de los mensajes. Estas características indeseables de la comunicación electrónica resultan particularmente graves cuando influyen en los sistemas educativos, porque tienden a fomentar la confusión, la pasividad y el mimetismo.
De manera deliberada o accidental, los medios audiovisuales amenazan hoy con vaciar al hombre de intimidad, con ocupar permanentemente -con la coartada del entretenimiento- la morada interior del ser humano, en ámbito dificil y asediado del "en-si-misma-miento", esta terra incógnita, donde es posible refugiarse en perfecta soledad consigomismo, pero de donde a menudo queremos escapar. "Me encuentro huyendo de mi/cuando conmigo me encuentro ..."nos recuerda José Bergamín. Este afán de escapismo que late en cada uno de nosotros, es una tentación constante que la radio, el ordenador y la televisión alimentan ahora con peculiar intensidad.
"Conócete a ti mismo" era el precepto del oráculo de Delfos que Sócrates repetía a sus discíipulos. En la medida en que el ser humano tiene un "si mismo", una vida espiritual propia y diferenciada, puede desarrollar gustos y criterios auténticos, y es capaz de ser "más persona", es decir más libre. Por eso es urgente proporcionar educación a todos los ciudadanos, durante toda la vida, incluyendo a los excluidos y alcanzando a los hasta ahora inalcanzados; porque sólo mediante el acceso a lo que Xabier Zubiri llama la "soberanía personal" la democracia será genuina y no degenerará en "demoscopia" -o sea, en ser contado pero sin contar-, en plutocracia, en oligocracia o en tecnocracia.
Los conceptos novedosos de la "universidad virtual", la transmisión de datos mediante ordenadores o los sistemas de tipo multimedia son excelenntes, siempre y cuado se empleen como lo que son: herramientas, instrumentos al servicio del ser humano...Ningún medio técnico, por perfecto que sea, puede sustituir la intuición y la imaginación del investigador. La observación y la reflexión son la base del conocimiento cietífico. Del mismo modo, ninguna pantalla puede sustituir al maestro en el aula, porque no hay mejor pedagogía que la del contacto humano, la del amor y el ejemplo.