|
|

Durante los últimos cursos académicos hemos llevado a cabo distintos sondeos con los alumnos de tercer curso de magisterio de Toledo, a fin de hacer más operativa la asignatura de Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación, pudiendo conectar de un modo mucho más eficaz con las demandas y motivaciones manifestadas por estos.
Como punto de partida pensamos que el "sondeo operacional" nos permite diagnosticar la situación inicial de la clase y conocer el estado de opinión de sus miembros, para poder posteriormente intervenir (operar) y tomar las decisiones más adecuadas atendiendo también a sus expectativas.
Los interrogantes planteados se han centrado en obtener respuesta a tres aspectos que en un principio pudieran entenderse de forma complementaria:
2.- De otro lado se solicita que reflexionen sobre aquellos aspectos positivos y negativos, que en el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación hubiesen podido experimentar de la mano de sus profesores desde los inicios de su formación, o que por activa hubieran desarrollado con sus alumnos durante el período de prácticas u otros...
3.- Finalmente, partiendo de los aspectos positivos y de los negativos los alumnos debían formular sus demandas a la asignatura de Nuevas Tecnologías, respondiendo a los aspectos que pudiéramos denominar como deseables, es decir aquellos que sus profesores o que ellos mismos no hubieran tenido en cuenta o que se pudieran mejorar a la hora de trabajar con Nuevas Tecnologías en el aula .
Para concluir, con ayuda de las distintas aportaciones realizadas por los alumnos planteamos de forma conjunta los objetivos a alcanzar a lo largo del curso.
En torno a los interrogantes planteados las respuestas que de los distintos debates se obtuvieron se pueden sintetizar como sigue:
Con respecto a la primera cuestión en la que se pide a los alumnos que justifiquen la inclusión de las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación en los planes de estudio de la carrera que cursan, los alumnos se manifestaron de la siguiente forma:
- La modernización de la enseñanza pasa necesariamente por el empleo en ámbitos formativos de las herramientas de progreso que la sociedad desarrolla. "El desarrollo de las Nuevas Tecnologías nos permite tomar conciencia de los problemas que giran en torno a los avances científicos y nos capacita en el uso de las herramientas tecnológicas para poder enseñar de una forma mucho más eficiente".
- Mejorar los procesos educativos y por tanto la calidad de la enseñanza, ya que el uso de los medios facilita la mejor captación de la información y tiene un gran poder de seducción.
- Generar un modelo educativo distinto y acorde con las necesidades del momento, como alternativa al modelo clásico o tradicional en el que se ha venido asentando la enseñanza en el ámbito institucional.
- Actualización en la formación del profesorado. Fomentar la capacitación tecnológica de los futuros docentes se convierte en algo ineludible.
- Promover una actitud crítica ante los mensajes que se reciben
a través de los medios de comunicación que eviten la manipulación
del receptor.
- Actualización ("rompen con la monotonía"), nuevos modos de aprender.
- Aplicación práctica: posibilidad de manipular, instrumento de apoyo en la comunicación educativa ("nos muestran distintas formas de captar mensajes"), "facilitan la labor del maestro", mayor refuerzo en el aprendizaje con ayuda de la imagen ("ayuda a la comprensión de conceptos que con la explicación verbal no quedan suficientemente claros", "la imagen y sonido nos ayudan a relacionar ideas", "una imagen vale más que mil palabras")
- Función motivadora ("hace más relajada, entretenida y amena la clase", "captan con mayor facilidad la atención de los alumnos")
- El empleo de imágenes nos acerca a la realidad y hace que el aprendizaje sea más eficaz, disponen todos los sentidos para la recepción de informaciones produciendo un aprendizaje mucho más completo, "contribuyen al desarrollo de todos los sentidos", favorece el aprendizaje significativo, facilita el acceso a la información, permite una información más ágil.
- Aumenta la participación e interacción en clase, hace más flexible el agrupamiento de los alumnos.
- Promueve la creatividad tanto de alumnos como de profesores a la hora de abordar un problema ("potencia la imaginación") y la investigación así como una mayor autonomía en los alumnos.
- Cambia significativamente el papel del profesor que pasa de la mera transmisión de la información a ser quien facilite los procesos de enseñanza-aprendizaje.
- La falta de capacitación en el uso por parte del profesorado y por tanto el uso inadecuado e indiscriminado que de los medios se hace. Enseñar con los medios desde modelos tradicionales en los que prima la mera transmisión de información previamente elaborada.
- Falta de equipamiento y dotación en los distintos centros por dificultades económicas por el elevado coste de los materiales ("en algunos centros son escasos los recursos y los pocos con los que se cuentan están desfasados").
- Algunas resistencias del profesorado entre las que cabe destacar el
riesgo a la pérdida de relación entre profesores y alumnos,
la pérdida de tiempo no sólo en la elaboración de
materiales sino también en la preparación y "puesta en escena"
en el aula, la desorganización de la clase y falta de control sobre
los procesos y los alumnos. Problemas de carácter técnico
en el dominio de instrumentos tecnológicos. Dificultades en su adaptación
a la situación real de la clase.
- Pasividad del alumno en la recepción de mensajes, el mal uso
de algunos medios inhibe la participación de los alumnos. Distracción
del alumno ("los alumnos disminuyen su atención pudiéndoselo
tomar como un juego").
- La escasa utilización ("experiencias mínimas durante la E.G.B.").
- El abuso de un determinado recurso didáctico pasa a hacer de la comunicación algo monótono y rutinario, perdiéndose el efecto novedoso que en un principio la inclusión de un recurso pudiese generar.
- La posible manipulación a la que se somete al alumno frente
a los mensajes que desde distintos medios se le ofrece desde diversas ideologías...
- Amplio conocimiento de los distintos recursos para su mejor explotación y aprovechamiento en las aulas.
- Interés por parte de los profesores por explorar las posibilidades que ofrece el empleo de los recursos en el aula ("búsqueda de nuevas aplicaciones").
- Dominio de estrategias de intervención en el manejo de materiales desde planteamientos que promuevan la creatividad, investigación y la autonomía de los alumnos.
- Conocer algunos criterios de selección y evaluación de los diferentes recursos tecnológicos al servicio de la educación.
- Fomentar la alfabetización en las nuevas tecnologías para su posterior aplicación con futuros alumnos.
- Conocimiento de aplicaciones de medios para las distintas áreas curriculares. "Saber que técnica es la más adecuada para cada nivel educativo".
- Mayor tiempo y dedicación.
- Capacitación crítica.
- Manipulación y uso frecuente de las herramientas tecnológicas desde planteamientos didácticos. "Posibilidad de poder combinar diferentes aparatos a un mismo tiempo".
- "Implantación de la tecnología como elemento cotidiano". "Que sean más utilizados en los colegios, puesto que en muchos de ellos todavía se utilizan poco o no se emplean". "Que los colegios estén más dotados de estos medios" ("más aparatos por alumno").
- "Posibilitar al alumno la producción de materiales".
Partiendo de la reflexión de los alumnos en formación inicial pretendemos mejorar su concepción tecnológica de la enseñanza , para posteriormente fundamentar dicha concepción desde bases científicas sólidas que les permitan gestionar y organizar de forma racional los medios tecnológicos que se han de utilizar en el aula y en el Centro.
Siguiendo algunos de los criterios defendidos por los profesores Catalina Alonso y Domingo Gallego nuestra labor avanzará en torno a dos frentes de acción:
Hemos de reconocer, tal y como argumenta el profesor Camacho (1995, p.416) que:
"Queremos alumnos convencidos por la fuerza de la razón, y no por la razón de la fuerza". Han de ser los propios alumnos quienes desde su reflexión justifiquen su posicionamiento ante la inclusión de las Nuevas Tecnologías como medio didáctico y como contenido curricular. Nada se logrará si no es a través de su convencimiento.
Para lograr que en los planteamientos de base en el empleo de las nuevas tecnologías prime su sistematización e integración coherente en relación con los procesos didácticos hemos de superar el nivel de sensibilización inicial justificando nuestras decisiones con respecto al cuándo, cómo , por qué, para qué y con quienes haremos uso o no de un determinado recurso tecnológico en procesos educativos.
" Demasiado a menudo, no es la máquina la que se adapta a
las necesidades y perspectivas educativas del maestro, los alumnos y la
comunidad, sino que son estas necesidades y perspectivas las que se adaptan
a la tecnología". ( Apple, M., 1989, p. 170).
En los tiempos que corren, nos encontramos continuamente expuestos a un elevado caudal de información e influencias desde muy diversos conductos. Si no somos capaces de llevar a cabo las síntesis oportunas y de someter a crítica la información que recibimos, quedaremos a merced de los últimos o más fascinantes impactos que recibamos. Desde ésta perspectiva, la educación institucional cumple un importante papel y a ella se le encomienda esta habilidad de sistematización.
Dado que tal y como expresa el profesor Camacho (1995, p.431): "... los alumnos enseñados con determinados recursos se encuentran más fácilmente inclinados a hacer uso de ellos en su futuro desempeño profesional, resulta patente la necesidad de tecnificar la práctica docente de los formadores".
Baste como ejemplo, considerar que durante la formación inicial de los futuros profesores hemos podido confirmar el hecho según el cual alumnos que eran formados desde un modelo de enseñanza que incorporaba el empleo de recursos tecnológicos, tan pronto tenían ocasión de presentar algún tema de manera individual o en pequeño grupo ante el resto de sus compañeros, utilizaban aquellos recursos que habían sido previamente aplicados con ellos, mientras que aquellos alumnos con los que no se aplicaban estos modelos aunque sí tuvieran conocimiento de su existencia, en sus intervenciones en el aula supeditaban la comunicación al tradicional discurso oral.
Sin embargo, estamos convencidos de que la mera introducción de alguna nueva tecnología en el ámbito educativo jamás podrá cambiar la compleja problemática del aula. Se necesitan nuevos modelos de enseñar, aprender e investigar los efectos de la tecnología en la clase.
Pensamos que la solución a estos y otros muchos planteamientos vinculados con la práctica escolar no debe buscarse siguiendo recetas convencionales, por lo que requiere el esfuerzo de todos, sólo así podremos alcanzar posibles vías de entendimiento que nos lleven al éxito.
Hemos de considerar que si pretendemos lograr el cambio hacia una optimización en la calidad de la enseñanza, hemos de dotar a nuestros futuros profesores de instrumentos generadores de cambio. También hemos de tener presente que el cambio pasa necesariamente por acercar el Sistema Educativo a la realidad social contemporánea.
APPLE, M. (1989): Maestros y textos. Barcelona, Paidós.
CAMACHO PÉREZ, S. (1995): "Formación del profesorado y nuevas tecnologías", en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L., SÁENZ BARRIO, O. y otros (1995):Tecnología Educativa. Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. (pp. 413-442), Alcoy, Marfil.
FERNÁNDEZ MUÑOZ, R. (1991): "La investigación y la formación del profesorado", en Revista del Centro Asociado UNED de Cuenca (Anexo 4). (pp. 153-173). UNED, Cuenca.
FERNÁNDEZ MUÑOZ, R. (1994): "La investigación-acción: entre la teoría y la práctica educativa", en Docencia e Investigación, Revista de la Escuela Universitaria de Magisterio de Toledo. Año XIX, julio-diciembre (pp. 65-77).
GRAU, J.E. (1995): Tecnología y Educación.
Buenos Aires, FUNDEC.