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Introducción |
Dª
Mª del Carmen Prado Laguna, Directora de la E.U.E.
El punto de inicio de lo que hoy es la Escuela Universitaria de Enfermería de
la Universidad de Castilla La Mancha fue la creación hace ya un cuarto de siglo
de la Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios Femeninos de Ciudad Real, de
hecho una y otra son distintas etapas en la pequeña historia de un mismo centro
docente. Es posible incluso fijar con toda precisión el momento del nacimiento
de esta Escuela, fue el 18 de diciembre de 1974 a las 20 horas cuando tres
personas reunidas en la Sala de Juntas del Hospital Médico Quirúrgico
acordaron la constitución de la Junta Rectora de la futura Escuela de ATS
Femeninos de Ciudad Real.
Esas tres personas eran Ramón Pérez Caballero, en representación del
presidente de la Diputación Provincial, el doctor Daniel Aliseda Vázquez y la
religiosa Pilar Bea Fornier. Los reunidos venían a dar cumplimiento a una Orden
Ministerial de 22 de noviembre de ese mismo año por la que se autorizaba el
funcionamiento provisional del citado centro.
No obstante, si hubiera que individualizar la paternidad de esta Escuela, sin
ninguna duda, esa persona sería Daniel
Aliseda, primer director del centro y padre de la idea de dotar a nuestra
ciudad de una Escuela de ATS. Pergeñar ahora algunos datos de su biografía es
seguro que no dará una idea exacta de su exquisita personalidad, pero al menos
ayudará a aquellos que no le conocieron a hacerse una mínima idea de su talla
humana. El doctor Aliseda fue presidente de la Diputación Provincial de Ciudad
Real entre los difíciles años 1956 y 1959, cargo que siempre compatibilizó
con su labor como médico de la Beneficencia provincial. Fue el único
presidente que, tras su paso por el cargo, no siguió una carrera política,
sino que regresó a sus quehaceres sanitarios. La sinceridad personal y política
fue una virtud que le distinguió y que todavía hoy es recordada y reconocida
por todos cuantos tuvimos la oportunidad de trabajar cerca de él. Entre sus
mayores logros como presidente de la Diputación destacan el incremento de las
dotaciones presupuestarias destinadas a los municipios y las dedicadas al
Hospital Provincial.
Al margen de la importancia como dato histórico de referencia del momento
exacto de la creación de la Escuela, lo cierto es que su gestación había sido
un proceso más dilatado que comenzó el 26 de noviembre de 1973, cuando la
Comisión Hospitalaria celebró una sesión en la que se dictaminó que el
director del Hospital Provincial formulara a la Presidencia de la Diputación
Provincial una petición para que se creara una Escuela de Enfermeras
dependiente de ese mismo hospital.
El 22 de noviembre de 1974, casi exactamente un año más tarde, el Ministerio de Educación y Ciencia autorizó el funcionamiento provisional de la Escuela de ATS Femeninos como centro adscrito a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. A partir de ese momento todo sucede con suma rapidez hasta la citada reunión del 18 de diciembre, que fue aprovechada incluso para establecer la fecha de celebración de los exámenes de ingreso de la que sería la primera promoción de esta Escuela, formada por un total de 25 alumnas.
El
primer organigrama funcional del centro quedó configurado por Daniel Aliseda como director de la Escuela, cargo en el que permaneció hasta 1979, Sor Pilar Bea fue nombrada
Jefe de Escuela, la Secretaría de Estudios recayó en Sor María del Carmen
Merino y en calidad de Monitora de la Escuela fue designada María del Carmen
Prado Laguna (en el año 1976), quien actualmente ejerce la Dirección de la
Escuela. El plan de estudios que se adoptó fue el establecido en la Orden de 4
de julio de 1955, quedando conformado el profesorado en su amplia mayoría por médicos
y enfermeras de la propia ciudad.
Hasta su pronta transformación en Escuela Universitaria de Enfermería, algo
que ocurrió el 26 de octubre de 1978, la Escuela de ATS Femeninos formó cuatro
promociones de estudiantes, compuestas por 122 alumnas en total, de las que 103
procedían de la misma provincia.
Llegados a este punto es preciso subrayar la importancia que para una ciudad
tiene contar con determinado tipo de centros académicos. Importancia que no se
limita sólo al aspecto económico, en el sentido de facilitar el acceso a tales
profesiones a todos los estudiantes de esa zona, sino que lo trasciende y afecta
también a la propia salud comunitaria. No hay que olvidar que la Enfermería es
una profesión cuyo desarrollo está íntimamente unido y condicionado por el
lugar donde se ejerza.
El Real Decreto 2128/1977 de 23 de julio dispuso la integración de las Escuelas
de Enfermería en Escuelas Universitarias, lo que se llevó a efecto en nuestro
caso al inicio del curso 1978/79. De esta manera, se daba carácter
universitario a una profesión que, por la amplitud de conocimientos y las técnicas
que maneja, así lo venía requiriendo. Las Escuelas de ATS en funcionamiento en
el distrito universitario de Madrid se convirtieron, pues, en Escuelas
Universitarias de Enfermería. Funcionalmente, la Escuela de la Universidad
Complutense de Madrid se constituyó en una Unidad Central y al mismo tiempo se
crearon una serie de Unidades Docentes Asociadas, de las que esta Escuela formó
parte.
Junto al cambio de consideración académica, lógicamente, el antiguo plan de
estudios fue sustituido por otro nuevo, quedando un total de 4.600 horas
repartidas al cincuenta por ciento entre enseñanzas teóricas y prácticas clínicas.
Ese plan de estudios de 1977 sufrió más tarde algunas pequeñas modificaciones
que fueron ya aplicadas en el curso académico 1981/82.
Durante la etapa en que esta Escuela funcionó como Unidad Docente dependiente
de la Unidad Central de la Universidad Complutense de Madrid, la Dirección fue
desempeñada sucesivamente por Juan Pérez de Madrid (1980/86), Ana Puig (curso
1986/87) y Pascual Lloret (curso 1987/88). A raíz de su conversión en Escuela
Universitaria, el número de alumnos de cada una de las ocho promociones que se
formaron en este centro se incrementó hasta cincuenta.
En el curso académico 1988/89 la Escuela Universitaria de Enfermería de Ciudad
Real finalizó su etapa como centro vinculado a la Universidad Complutense de
Madrid, al adscribirse a la recientemente creada Universidad de Castilla La
Mancha (RD 687/1988 de 1 de julio), paso tan lógico como esperado en el devenir
de esta Escuela. En 1993 se produjo
la definitiva integración en la Universidad de nuestra Comunidad.
Consecuencia inmediata de esta nueva configuración fue el progresivo
estrechamiento de relaciones entre esta Escuela y las otras existentes en
Castilla La Mancha. Tal estrechamiento de relaciones se ha extendido a todas
aquellas instituciones castellano-manchegas –tanto de carácter regional como
provincial- que han mostrado su interés por el futuro de esta Escuela,
destacando muy especialmente en este contexto la Diputación Provincial de
Ciudad Real, debido a su ininterrumpida actitud de colaboración con este
centro.
Actualmente el funcionamiento de la EUE de Ciudad Real es atendido por 12
profesores titulares 3 profesores asociados y por 8 P.A.S. (Personal de
Administración y Servicios), además el número de alumnos por cada promoción
se ha ido incrementando paulatinamente desde su adscripción y posterior
integración en la Universidad de Castilla La Mancha, sumando ya un centenar los
alumnos que cada año comienzan sus estudios de Enfermería en este centro.
Podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la Universidad de Castilla La
Mancha ha sido la institución universitaria española que mayores esfuerzos ha
dedicado al área de los estudios de Enfermería. A pesar de su relativa
juventud, la UCLM cuenta con cuatro escuelas universitarias de Enfermería
(Toledo, Albacete, Cuenca y Ciudad Real), a las que habría que añadir una
Escuela de Fisioterapia (Toledo), integradas todas ellas en el Departamento de
Enfermería.
El Rectorado de la UCLM ha entendido toda la trascendencia que tiene el enraizar los estudios de Enfermería en el propio entorno social y ha hecho de esta evidencia el hilo conductor de la política seguida respecto a nuestros estudios. De cualquier forma, la mejor distinción que se puede hacer a la aportación de UCLM al campo sanitario es cada una de las promociones que salen cada año de nuestras aulas y atestiguan la importancia que tiene para una comunidad contar con sus propios profesionales de Enfermería.

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Modificado: jueves 26 de abril de 2001