RESUMEN: Las erupciones
hidromagmáticas del Campo de Calatrava, están asociadas a la interacción del magma o de
un foco de calor magmático con agua subterránea o superficial. Estas erupciones crean
morfologías de cráteres de explosión sobre los materiales paleozoicos, con depósitos
de oleadas pirociásticas secas y húmedas, frecuentemente unidireccionales, y amplios
maares sobre la cobertera sedimentarla terciaria, con anillos de tobas, desarrollados en
un único episodio eruptivo.
Palabras clave: hidromagmático,
oleadas piroclasticas basases, maares, anillo de cobas, Campo de Calatrava.
ABSTRACT: The hidromagmatic
eruptions, located into Campo de Calatrava, which can be asociated to interaction of
ascending lava or magmatic focal-point with subterranean or superficial water. On
paleozoic outrops, it can be developed landforms of explosions crater with dry and wet
base-surge deposit, only direction frecuentlv and maars on the terthiary basin, arrounded
from tuff-ring, was formed during a single eruphon.
Key words: hidromagnwtic, base-surge,
maars, tuff-ring, Campo de Calatrava.
El presente trabajo es el resultado del
estudio geomorfológico de una serie de erupciones explosivas de caracter hidromagmático,
de edad terciaria y cuatemaria, agrupadas en dos conjuntos ubicados en la zona central de
la región volcánica del Campo de Calatrava (Sector oriental de la Sierra de Las Medias
Lunas y Subcuenca de Poblete).
ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL VOLCANISMO
DEL CAMPO DE CALATRAVA
El volcanismo del Campo de Calatrava se
origina en un proceso de rifting abortado en las etapas iniciales de su desarrollo
ANCOCHEA (1983). Se trata de un volcanismo de interior de placa caracterizado por la
emisión, en tres fases eruptivas bien definidas, de magmas pertenecientes a las series
ultrapotásica, alcalina y ultraalcalina, en una temporalidad comprendida entre 8-1 m.a.,
la primera de las cuales se iniciaría en el Plioceno superior (8,7-6,4 m.a.) con la
emisión de leucititas olivínicas en el Morrón de Villamayor. A lo largo del Plioceno
inferior, hay un segundo momento eruptivo (4,8-3,3 m.a.) de marcado carácter explosivo
(hidromagmático) con emisión de magmas alcalinos y ultralcalinos. La última fase,
Finipliocena y Cuaternaria, presenta los mismos tipos de magmas y grupos de rocas que la
anterior, que van desde las melilititas olivínicas a los basaltos y basanitas, pasando
por nefelinitas y nefelinitas olivínicas debiéndose estos pequeños procesos de
diferenciación a la extracción y acumulación de olivino v clinopiroxeno ANCOCHEA e
IBARROLA (1982). Las erupciones son estrombolianas con profusión de coladas de
morfologías superficiales AA y PAHOE-HOE, hidromagmáticas v puntualmente efusivas,
originando morfologías de pseudodomos con lavas viscosas y poco abundantes o bien,
coladas, relativamente largas y potentes.
ERUPCIONES HIDROVOLCÁNICAS
Estas erupciones son provocadas por la
interacción agua-magma/agua-foco de calor magmático, siendo aquella siempre externa al
sistema. Aparecen relacionadas con cualquier tipo de magma, caracterizándose por su
extrema violencia y explosividad (varias explosiones por segundo). Estas erupciones vienen
determinadas por una serie de factores como son: cantidad de agua que interacciona con el
magma o foco de calor (relaciones entre 0,1 v 1), desencadenan erupciones de alta energía
con la generación de flujos piroclásticos y oleadas piroclásticas secas -dry surge-;
incrementos en esta relación por encima de 1, generan sobrecalentamientos menores con
disminución subsiguiente de la energía transferida v producción de oleadas
piroclásticas húmedas -wet surge-.
Tabla 1. Dimensiones de los maares y
características de los depósitos. |
| Volcán |
Tamaño M |
Tipo |
Litologías |
Otros |
| Fuentillejos |
1400/120 |
O.P.H.
soldado
Unidirec. |
Cuarcita, cuarzo, lit.volcánicos
, augita |
coladas |
| Zahurdones |
800/60 |
|
|
|
| La Zarza |
900/40 |
O.P.H. |
Cuarcitas |
coladas |
| El Portillo |
600/40 |
O.P.H. |
Cuarcitas |
coladas |
| Ne. de Fuentillejos |
1300/80 |
|
|
|
| Maar de Valverde |
2000/20 |
O.P.H.
soldado
Tuff-ring |
Cuarcitas, calizas,
líticos volcánicos |
|
| Fuente del ArzoUar |
1000/60 |
O.P.H./S
soldado
Unidirec. |
Líticos volcánicos,augita, calizas,hidromagmático previo |
aparato stromb |
| Despeñadero |
225/60 |
O.P.H.
Unidirec. |
Cuarcita, lit. volcánicos |
|
| Peñalagua |
1000/45 |
O.P.H.
Unidirec. |
Cuarcitas, esquistos,
calizas, lit. volcánicos |
|
| El Mortero |
950/40 |
O.P.H.
soldado
Tuff-ring |
Cuarcitas |
|
| El Pardillo |
1950/20 |
O.P.H./5
Tuff-ring |
Cuarcitas, esquistos,
calizas, lit. volcánicos |
|
| Maar de Poblete |
1400/20 |
O.P.H.
Tuff-ring |
Calizas. crist. de augita |
|
| Carrascales |
1200/10 |
O.P.H./5
soldado |
Calizas. |
|
| N. Cabezo del Rey |
825/10 |
O.P.H./S
Tuff-ring |
Cuarcitas,calizas, lit. volcánicos |
|
| S. Cabezo del Rey |
600/10 |
O.P.H. |
Calizas |
Fosilizado |
| N. Cabezo Jimeno |
600/5 |
|
Calizas |
Fosilizado |
| S. Cabezo Jimeno |
800/15 |
|
Calizas y costras calizas |
Fosilizado |
Es normal que dentro de una
misma erupción se produzcan tanto oleadas secas como húmedas siempre que se modifiquen
los otros factores desencadenantes de la misma, contacto y diferencia de temperatura entre
ambos, alteración en los conductos de emisión, etc.
Los depósitos piroclásticos acompañantes
de las erupciones hidrovolcánicas, están formados por tres tipos de fragmentos líticos:
fragmentos esenciales o juveniles, fragmentos accesorios y fragmentos accidentales,
pudiendo no estar presentes todos ellos en los depósitos resultantes. En el Campo de
Calatrava, hay un predominio, en algunos depósitos casi exclusivo, de líticos accesorios
y accidentales.
Las erupciones explosivas en esta zona, se
explican atendiendo a la presencia de acuíferos a diversa profundidad o bien a la
existencia de aguas superficiales que en condiciones concretas interfieren al sistema
eruptivo. Se plantea un problema a la hora de referirse a las manifestaciones explosivas
relacionadas con los afloramientos del zócalo, sobre todo las situadas en los niveles de
cumbres o muy próximas a ellos. En este último caso, ANCOCHEA (1981), habla de
"filtraciones de agua... y/o acuiíeros locales de geometría desconocida". Sea
de una forma o de otra, lo cierto es que el 60% de los centros eruptivos de la región
presentan morfologías derivadas de erupciones explosivas hidrovolcánicas. Hay que
destacar que en las áreas marginales a la misma; Montes de Toledo y antíclinorios de
Alcudia y Santa Elena, prácticamente solo se observan formas derivadas de una actividad
hidromagmática. GONZALEZ v SANCHEZ (1990).
Desde un punto de vista geomorfológico
pueden diferenciarse dos tipos de manifestaciones explosivas:
a) Cráteres de explosión sin
anillo de tobas: asociados a los relieves paleozoicos y a las capas calizas
terciarias. Los primeros presentan unas dimensiones superiores al kilómetro, con formas
subcirculares v disimétricas, bordes escarpados y desniveles de borde a cresta que
alcanzan en el caso del volcán de Fuentillejos los 120 m. En nuestra área de trabajo,
solo uno de ellos alberga estacionalmente una formación lagunar Los segundos se reconocen
por los buzamientos convergentes de las capas sedimentarlas pliocenas y su forma circular,
elíptica o en herradura. Un reciente trabajo, POBLETE (1991), señala un conjunto de
estos maares en la Subcuenca de Alcolea, habiendo reconocido nosotros en el área que nos
ocupa 6 de ellos, en parte fosilizados por piroclastos y coladas procedentes de edificios
estrombolianos muy próximos.
b) Cráteres de explosión con
anillos de tobas: asociados a las cuencas terciarias y también al zócalo
cuando este soporta una cobertera sedimentaría poco potente, estos maares presentan
morfologías diferentes cuando se desarrollan sobre una cobertera potente y las
superficies de erosión encostradas, desarrolladas sobre ella o cuando lo hacen sobre una
sedimentación de débil espesor. En el primer caso presentan una topografía suave con
poca diferencia de altura entre el fondo, situado bajo el nivel general del suelo, y la
cresta del anillo circundante (nunca superior a 30 m.) Los fondos de las depresiones,
planos o suavemente inclinados, se constituyen en zonas endorreicas, habiendo albergado,
antes de su utilización con fines agrícolas, lagunas temporales. Aún en la actualidad,
con fuertes y persistentes precipitaciones, reaparecen estos encharcamientos. En el
segundo caso, la existencia a poca profundidad (apenas una veintena de
metros) de las rocas del zócalo, genera depresiones bastante más profundas, siendo
también más elevado y estrecho el anillo de piroclastos al estar muy
cargada la nube rasante de material cuarcítico con bloques subcúbicos que pueden
sobrepasar el metro de arista.
Maares y cráteres de explosión del
sector oriental de la Sierra de Las Medias Lunas
a) Marco geológico.-
La Sierra de Las Medias Lunas se desarrolla en el flanco meridional del anticlinal de
Ciudad Real-Alcolea, (Domo de Ciudad Real), constituyendo por el sur el cierre de la
cuenca de Alcolea de Calatrava. Labrada en las alternancias y cuarcitas de la base del
Ordovícico (Tremados-Arenig, facies "Armoricana"), se encuentra intensamente
fracturada, afectada por cortejos de fallas de dirección N-S/ONO-SSE/OSO-ENE a través de
las que se producen los ascensos de magma, estando emplazados sobre ellas los edificios
volcánicos. La Sierra de Las Medias Lunas, ha tenido una actividad eruptiva importante y
dilatada en el tiempo, que no sólo crea formas de manera directa, sino que en función de
una importante actividad hidrotermal, ha contribuido a la génesis de laderas con
encostramiento de glacis en la vertiente meridional.
- Morfologías volcánicas y depósitos asociados
- Cráteres yuxtapuestos de "Los Zahurdones: Se
trata de dos arcos escalonados sobre las curvas de nivel de 680 v 640 m. alineados en el
cruce de fracturas de dirección N-S/NE-SO/ONO-ESE, abiertos en herradura sobre el valle
de Valverde. Las trazas explosivas de su origen, están muy atenuadas por procesos
erosivos posteriores, siendo sin embargo fácilmente reconocibles a partir del análisis
fotogeológico. La escasa presencia de depósitos, unido a la suavización de crestas y
paredes, induce a atribuirles una edad muy temprana, Pliocena inferior o Finimiocena,
correspondiéndose en cualquier caso con la primera etapa eruptiva de la región.
- Cráter NE de "Fuentillejos ":
Inmediatamente al NE de Fuentillejos, se abre una amplia depresión circular cuyo borde
más elevado sigue las curvas de nivel de 740-720 m. Su fondo se encuentra recubierto de
piroclastos de caída procedentes del primitivo volcán de Fuentillejos, estando sus
paredes internas muy verticalizadas. En el borde sur de esta depresión, en el contacto
con "El Portillo" aparece una orla de material hidromagmático en todo similar a
la que bordea la cresta meridional de Fuentillejos. No concurre ninguna circunstancia que
permita individualizar este material y atribuirlo a la génesis de este cráter de
explosión de edad anterior a Fuentillejos I.
- Maar de "La Zarza": Se sitúa
aproximadamente a dos kilómetros al SO de Fuentillejos. Es una depresión circular,
cerrada, de 425 m. de radio, abierta sobre la cuerda de cuarcitas a 700 m. de altura. Los
depósitos de oleada piroclástica, se encajan en vallonadas, descendiendo hacia el
Guadiana. Rodeándolo por el E y N, fosilizando parte del material hidromagmático, se
derrama una colada que parte del cerro de La Motilla.
- Cráter de Malosaires o "El Portillo
": Se localiza al SE de Fuentillejos, siendo tangentes ambos bordes. Se trata
de un cráter semicircular de apenas 600 m. de diámetro, abierto al sur en el sentido de
la pendiente, generado en una fase explosiva inmediatamente posterior a la de
Fuentillejos, está en parte cegado por una colada emitida en una fase póstuma (Colada de
la Casa de Fuentillejos).
- Maar de Fuentillejos: La laguna de
Fuentillejos o "La Posadillla" es quizá el volcán más conocido del Campo de
Calatrava, a ello ha contribuido su belleza natural y su notable interés ecológico.
Fuentillejos presenta una historia eruptiva compleja, con al menos dos momentos eruptivos
bien diferenciados. En el primero de ellos, sobre el nivel de cumbres, se desarrolló un
aparato estromboliano similar al próximo de Peñarroya desde el que se emitió, al menos,
una potente y amplia colada (colada del "Arroyo del Cordón") que corrió por el
sur hacia el valle del Guadiana. Posteriormente nuevas erupciones de carácter
estromboliano retocaron las morfologías anteriores, conformándose un nuevo cono, volcado
al N del que se conservan algunos restos en la zona oriental, periférica al actual
maar, emitiéndose nuevas coladas que descendieron por la ladera sur de la sierra, de
nuevo hacia el valle del Guadiana, superponiéndose a la anteriormente citada del Arroyo
del Cordón, quedando colgada sobre el nivel del valle a una altura de 640 m. Una fase
eruptiva, posterior, de marcado carácter hidromagmático, desencadena las violentas
explosiones que destruyen el edificio Fuentillejos I, crean el actual maar y generan los
consiguientes depósitos. Su disposición, pone de manifiesto la existencia de una
explosión dirigida, debida a la diferencia de competencias de materiales entre las
cuarcitas y los del cono. Estas explosiones, inicialmente se comportarían como anulares,
lo que explicaría la orla piroclástica meridional, para casi simultáneamente romper por
la zona más débil, encajándose las oleadas piroclásticas por el paleovalle de
Valverde, hasta alcanzar por el NE el Guadiana, formando una lengua de algo más de 5 kms.
de longitud, 1.250 m. de anchura máxima y 200 de mínima y una potencia en su tramo final
de 2 m. El material transportado por esta oleada piroclástica húmeda se dispone de forma
caótica, estando compuesto por fragmentos accesorios de la roca de caja, angulosos y
altamente heterométricos, diferenciándose sin embargo con claridad, en función de su
tamaño, facies proximales y distales. Estos fragmentos líticos, están englobados en una
matriz cinerítica, localmente muy alterada. El depósito presenta, cuando no ha sido
alterado por el laboreo, una gran dureza, debido a mineralizaciones secundarias
postdeposicionales (hidrotermalismo primario).
- Maar de Valverde: En el extremo septentrional
del arco interno de la Sierra de Las Medias Lunas, en el contacto con la cobertera
terciaria, se abre el maar de Valverde. Se trata de una amplia depresión de 2 kms. de
diámetro mayor y apenas 20 m. de profundidad. Presenta un anillo de piroclastos, bien
conservado, generado en al menos dos erupciones, lo suficientemente espaciadas en el
tiempo como para permitir el desarrollo de formaciones edáficas intercaladas entre dos
oleadas basales de carácter húmedo. Parte de los depósitos de este maar se han adaptado
a la topografía generada por las coladas de la base del volcán de Juan de La Puerta,
sobre las que se disponen.
Cráteres y maares de la subcuenca de
Poblete, entre el Guadiana y el Jabalón
- Marco geológico:
La cuenca sedimentaria
Corral-Poblete, se desarrolla dentro de un sinclinal hercínico, alargado de W a E y
relleno de sedimentación neógena que se dispone discordante sobre los materiales
plegados del zócalo. Esta cuenca y sus bordes serranos, han sido afectados por
manifestaciones volcánicas desde el momento en que se inicia la actividad en el Campo de
Calatrava, reconociéndose las mismas por los materiales hidromagmáticos
interestratificados en los sedimentos miocenos y pliocenos y por las paleoformas
explosivas también de carácter hidromagmático. La zona delimitada ofrece un notable
interés dada la alta concentración y variedad de formas y depósitos.
- Morfologías volcánicas y depósitos asociados:
Los edificios explosivos de la zona, constituyen un conjunto de depresiones singulares o
agrupadas, alineadas a lo largo de fracturas y que nunca superan los 40 m. de profundidad.
De forma subcircular, subelíptica o lobulada, cuando concurren dos o más aparatos,
suelen estar asociados a volcanes estrombolianos, lo que es indicativo de una actividad
eruptiva compleja. Se encuentran rodeados de un anillo de tobas generalmente bien
conservado en los aparatos singulares; en los agrupados, estos anillos se superponen y
entremezclan, resultando en ocasiones difícil el análisis de los materiales y sobre todo
la mecánica del depósito. Las morfologías de estos edificios está condicionada en su
origen por la generación y depósito de nubes anulares rasantes.
- Cráteres sobre afloramientos del zócalo
: Se trata
de una serie de cráteres abiertos sobre la alineación de cuarcitas que desde el Puente
de Alarcos se dirige hacia el E para terminar en "Los Castillejos". Presentan la
típica morfología de estos cráteres; amplios arcos de paredes muy verticalizadas y
fondos recubiertos de fragmentos angulosos de rocas del zócalo de tamaño variable,
mezclados con líticos accesorios volcánicos en escasa proporción y depósitos de oleada
condicionados parcialmente por la topografía.
- Cráter de "La Fuente del
Arzollar": Se abre en la vertiente norte de la sierra del
"Despeñadero", habiendo emitido oleadas piroclásticas húmedas y secas con
líticos volcánicos muy abundantes, tamaño ceniza, no habiéndose precisado su carácter
accesorio o juvenil. En este depósito
es interesante destacar la presencia
de fracturas y abombamientos postdeposicionales, así como la existencia de canales de
erosión muy amplios sobre depósitos de oleadas piroclásticas secas, en los que se
instalan materiales de oleada húmeda con muy alta compactación y dureza, en los que se
observan conductos de desgasificación con mineralizaciones secundarias. Este cráter de
explosión está íntimamente relacionado con el volcán estromboliano del mismo nombre,
situado inmediatamente al NE.
- Cráter sur de "El
Arzollar": Al sur del descrito, ya en la otra vertiente de la sierra, se localiza
un cráter de menor tamaño del que han salido oleadas húmedas cuyos depósitos apenas
son reconocibles al estar muy erosionados y alterados por los laboreos agrícolas.
- Cráteres del "Collado de
Villadiego". Se trata de dos amplios cráteres que rompen la alineación
montañosa, de los que se derraman oleadas secas y húmedas. Las pertenecientes al cráter
del "Despeñadero" unidireccionales, rellenan el llano de Poblete, mientras que
las del "Cerro Negro" generan un pequeño depósito que por el norte esboza una
morfología de anillo de tobas incompleto.
- Cráter de
"Peñalagua". Se abre hacia el norte en la llamada "Cuesta de
Los Castillejos", desarrollando depósitos de material hidromagmático que solo son
reconocibles por la morfología de los fragmentos muy angulosos. Este depósito se
extiende en abanico hacia el llano de "La Poblachuela" donde se entremezcla con
otro material hidromagmático originado en los maares, hoy destruídos, que se extendían
entre estos cerros y Ciudad Real, capital.
- Maar de la "Hoya del
Mortero ": Típico maar de transición entre los de zócaloy cobertera. Es
una depresión más profunda que las circundantes -40 m.-, subcircular, con 950 m. de
diámetro y un anillo de tobas que en su sector SO se confunde con el del maar de "El
Pardillo", constituído por depósitos de oleadas piroclásticas húmedas en las que
no hemos encontrado líticos volcánicos, siendo casi exclusivos los cuarcíticos, muy
angulosos con predominio de grandes bloques.
- Maares desarrollados sobre la cobertera terciaria.
- Maar norte del Cabezo del Rey:
Es un amplio maar de apenas 10 m. de profundidad. Las canteras que se abren en su extremo
norte, permiten observar los depósitos de oleadas secas y húmedas
que por el sur se intercalan entre
los lapillis y cenizas del Cabezo del Rey
- Maar de "El
Pardillo": Amplia depresión circular de dos kilómetros de diámetro,
relacionada con los volcanes de Zurriaga y del Rey. Se reconocen depósitos de oleadas
secas y húmedas con profusión de material cuarcítico, esquistoso y calizo, así como
líticos volcánicos accesorios en menor proporción.
- Maar de "Los
Carrascales": Complejo edificio hidrovolcánico en el que encontramos huellas de,
al menos, dos erupciones separadas en el tiempo. Aparece un borde de cráter desarrollado
sobre otro más antiguo, fosilizado por material hidromagmático, constituído por oleadas
piroclásticas secas que entran en contacto con las procedentes del conjunto de maares que
se desarrollan al sur de Poblete, sobre la carretera 420 y con las de "El
Chaparral".
- Maares al sur de Poblete: Se
trata de un conjunto de cinco cráteres, que se superponen unos a otros, que han tenido
varias erupciones separadas en el tiempo y que generan importantes depósitos de oleadas
piroclásticas secas.
- Maar al sur del Cabezo
del Rey. Pequeño maar fosilizado por los piroclastos de caída de este
volcán, abierto en herradura hacia el NO. Emitió oleadas piroclásticas húmedas que
rellenaron la hondonada de Poblete.
- Maares del Cabezo Jimeno:
Son dos pequeños maares situados al O y S del centro emisor del Cabezo Jimeno, que se
encuentran en parte fosilizados por los piroclastos de proyección aérea de este volcán.
Los bordes de ambos cráteres aparecen asociados a afloramientos calizos de edad
rusciniense y a superficies encostradas finipliocenas, lo que hace pensar en unas
erupciones freáticas previas a los mecanismos estrombolianos que levantan el Cabezo
Jimeno.
- Maares de las orillas del Jabalón y
del Guadiana: En las inmediaciones del Guadiana, junto al paraje de Albalá,
hemos reconocido estructuras
circulares sobre calizas del Plioceno inferior en las que se observan buzamientos
convergentes, encontrándose en las proximidades, depósitos hidromagmáticos
desconectados de los maares cuaternarios de la zona. Ello nos lleva a pensar en erupciones
explosivas del Plioceno inferior.
CONCLUSIONES
Las erupciones hidrovolcánicas descritas,
se asocian a la presencia de acuíferos locales de pequeñas dimensiones, generados a
partir de las áreas recubiertas por material detrítico. Por lo general están seguidas
de erupciones estrombolianas. Puntualmente (Maar de Valverde) la presencia de potentes
formaciones edáficas entre los depósitos de oleada relacionaría estas fases explosivas
con recargas en los acuíferos.
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