ANÁLISIS
ZOOGEOGRÁFICO DE LAS LAGUNAS DEL CAMPO DE CALATRAVA (CIUDAD REAL) |
Rafael Ubaldo GOSALVEZ REY |
RESUMEN. Palabras claves: Aves acuáticas, Biogeografía, Campo de Calatrava, Ciudad Real, Lagunas, Volcanes. 1. INTRODUCCIÓN. Las aves acuáticas se han utilizado habitualmente como indicadores de calidad del medio en los humedales debido a su fácil detectabilidad, rápida capacidad de respuesta ante los cambios ambientales y situación en los eslabones más altos de las cadenas tróficas (Martín-Novella et al, 1988). A ello ha contribuido también el que desde los años 50 la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y otras organizaciones conservacionistas han venido realizando año tras año censos nacionales, regionales y provinciales de aves acuáticas invernantes, los cuales han proporcionado una información básica para afrontar cualquier estudio sobre este tipo de aves y sus hábitats en nuestro país (Bernis, 1964; Bernis, 1972; Bernis y Valverde, 1972; Araujo y García Rua, 1973 y 1974; Araujo, 1978; Carbonel y Muñoz Cobo, 1980; Ena y Purroy, 1982; Alberto y Purroy, 1981 y 1983). Fruto de todos estos trabajos se detectó que la región conocida como La Mancha Húmeda, ubicada entre las provincias de Ciudad Real, Toledo, Cuenca y Albacete, merecían ser incluídas dentro de la lista de zonas húmedas españolas de importancia internacional acogidas al Convenio de Ramsar, en atención a sus valores ornitológicos. La ratificación de este convenio en 1982 por parte del Estado Español, supuso la inclusión en él de las Tablas de Daimiel, añadiéndose en 1989 el área conocida como La Mancha Húmeda, complejo lacustre de 1580 Ha. repartido entre las provincias de Cuenca, Toledo y Ciudad Real (Hernández et al, 1990). Previamente, ya había sido reconocido el gran valor que estos humedales tenían para la avifauna tanto a nivel internacional, al incluirse las "Lagunas de Castilla-La Nueva" en la lista de zonas húmedas más importantes del continente europeo, aprobada en la Conferencia MAR de 1962; como nacional, con la creación de la Reserva Nacional de Caza de las Tablas de Daimiel en el año 1966, convertida en Parque Nacional siete años después vía decreto (RD 1874/1973 de 28 de junio). Pero dada la gran extensión (30.000 Ha.) y heterogeneidad en la génesis de este complejo conjunto de enclaves húmedos hizo que todos los esfuerzos se concentrasen en el estudio y conservación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y de las lagunas endorreicas más propiamente manchegas (aquellas que se encontraban en la comarca natural de La Llanura Manchega) quedando prácticamente en el olvido los humedales de origen volcánico ubicados en el Campo de Calatrava. En 1992 Jiménez et al (1992) aportan una interesante visión del conjunto de zonas húmedas de La Mancha desde el punto de vista de las aves. Aunque atendiendo a criterios morfoestructurales esta aportación es errónea, éstos autores consideran que La Mancha Húmeda estaría subdividida en tres subregiones o "campos": el Campo de San Juan, el Campo de Montiel y el Campo de Calatrava; quedando estos tres campos y sus correspondientes lagunas enlazadas por el río Guadiana y sus afluentes, los cuales añadían a su diversidad los encharcamientos fluviales. A parte de este estudio y de las dos o tres lagunas que puntualmente aparecen en los censos nacionales de aves acuáticas invernantes ya mencionados al inicio, tan sólo se ha localizado un trabajo muy particular y de escaso interés zoogeográfico, el de González-Kirchner y Sainz de la Maza (1990), y dos comunicaciones presentadas en las II Jornadas Ibéricas sobre estudio y protección de las zonas húmedas (Carrasco, 1988 y Moral, 1988). No hay que olvidar que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la dirección del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel han elaborado censos invernales de aves acuáticas, aunque estos permanecen inéditos. Esta situación unida a la inexistencia de trabajos específicos integrales a escala de las lagunas, animó al Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la U.C.L.M. a desarrollar un proyecto de investigación enfocado a un conocimiento más profundo de los aspectos geomorfológicos y biogeográficos de todas las lagunas asociadas a la comarca del Campo de Calatrava. Dentro de los aspectos biogeográficos se incluye la presente comunicación que constituye un avance de primeros resultados de los trabajos de campo que se están desarrollando desde este proyecto de investigación. Partiendo del tradicional censo invernal de aves acuáticas se exponen los resultados del mismo para el mes de Enero de 1998, realizándose posteriormente un análisis de los factores que inciden en la distribución de las aves ligadas a estos humedales, mediante un método estadístico bivariante (covariación). 2. CARACTERÍSTICAS GEOGRÁFICAS: LA MORFOLOGIA VOLCANICA EN LA GÉNESIS DEL ENDORREÍSMO CALATRAVENSE. Los humedales o lagunas del Campo de Calatrava se localizan principalmente en esta comarca natural, ubicada en el sector central de la provincia de Ciudad Real (ver mapa 1), estando la mayoría de ellas asociadas a las manifestaciones volcánicas que caracterizan y dan personalidad propia a esta comarca, diferenciándola de la Llanura Manchega, en donde ha sido inscrita tradicionalmente (Otto Jessen, 1946). No todas estas lagunas se encuentran en esta comarca, repartiéndose algunas de ellas entre el Valle de Alcudia (Alberquilla), las estribaciones meridionales de los Montes de Toledo (las Navas de Malagón) y los Montes de Ciudad Real (Michos, Carrizosa, Perdiguera, Garbanzos), aunque a efectos de nuestro trabajo, que persigue fines zoogeográficos, no podemos obviar la inclusión de estos enclaves en él, más si tenemos en cuenta que todas ellas son de origen volcánico. La Comarca del Campo de Calatrava ha sido definida recientemente como el territorio en el que se conjugan tres elementos morfológicos bien diferenciados: el zócalo paleozóico, la cobertera pliocena y el relieve volcánico mio-plio-pleistocénico (García Rayego, 1994). La trama apalachense define los rasgos básicos del relieve y del paisaje, basados en la erosión diferencial de conjuntos litológicos contrastados (cuarcitas ordovícicas y esquistos y pizarras del precámbrico y paleozóico medio) y en la organización estructural hercínica, configurando así unas morfoestructuras similares a la de Los Montes de Toledo, lo que le ha valido ser incluida por algunos autores en esta comarca (Bielza de Ory, 1989). Las cuencas y depresiones que se han originado en esa trama paleozóica, han sido recubiertas en buena parte por materiales calcáreos, que con una estratificación subhorizontal, ha dado lugar a la aparición de mesas y vallonadas originadas por los contrastes litológicos existentes (margas y calizas) y por la erosión fluvial cuaternaria (García Rayego, 1994). Pero es, sin lugar a dudas, el volcanismo el que ofrece una particular singularidad a esta comarca sin el cual no tendría rasgos diferenciadores con las comarcas vecinas (Montes de Toledo y Montes de Ciudad Real). Los materiales volcánicos emitidos son muy homogéneos desde el punto de vista litológico con una presencia exclusiva de productos ultrabásicos y básicos alcalinos, distribuidos espacialmente en torno a una banda central de dirección NNW-SSE. Para Poblete (1994), la génesis de este volcanismo en la submeseta sur responde a la presencia de un punto caliente en la corteza debido a un flujo magmático anormalmente vigoroso en el manto superior, y al ascenso (de 10 a 20 Km.) de la astenosfera, lo que unido a la incidencia de los esfuerzos tectónicos (Orogenia Alpina) derivados de la formación del Sistema Bético, dio lugar al abombamiento de la corteza y al inicio de un rift poco evolucionado o abortado. Los aparatos volcánicos de mayor relevancia en el paisaje son un conjunto de cráteres explosivos ("maares"), originados al contactar el magma con mantos de agua, lo que provocó erupciones muy explosivas y violentas, llamadas freatomagmáticas, en el caso de contacto con aguas subterráneas, o hidromagmáticas, en el caso de aguas superficiales. En el fondo de estos cráteres se ha producido la aparición de una serie de enclaves húmedos de régimen endorreico, lo que ha permitido la instalación de una flora y vegetación higrófila que varía en función de las características edáficas, tipologías de las aguas y de la permanencia de éstas en cada uno de las localidades en que se desarrollan. Este amplio espectro de medios se traduce en la presencia de una rica y variada vegetación desde la estrictamente acuática hasta la encharcada temporalmente (Velayos et al, 1989). Pero estos enclaves no sólo son utilizados por la vegetación sino que también son aprovechados por la avifauna, especialmente en invierno, época en la que se producen las mayores precipitaciones y, por tanto, cuando éstas alcanzan su mayor expresión. Desde el punto de vista climático, la situación de esta región, a oriente de Los Montes, le resta influencia atlántica al clima mediterráneo, el característico de esta comarca, haciéndole ganar en continentalidad (García Rayego, 1994). Así, la pluviosidad no suele sobrepasar los 500-550 mm. anuales, al mismo tiempo que las temperaturas también acusan esta posición más interior, manifestándose en un ligero enfriamiento que hace que los valores anuales desciendan a los 14º C, y en el mes más frío se den poco más de 5º C (García Rayego, 1994). Hidrográficamente, el territorio está surcado por el río Guadiana y sus afluentes, el Jabalón y el Tirteafuera, que se disponen, según este orden, de N a S. Químicamente, las Lagunas del Campo de Calatrava presentan diferente grado de mineralización en sus aguas. Así, encontramos cuencas hipersalinas como la Laguna de Pozuelo de Calatrava con elevadas concentraciones de Cloro y Sodio, por encima de los 35 gr/l de sales disueltas; lagunas de salinidad intermedia como la de Caracuel, cuyas aguas se encuentran en torno a los 0,5 gr/l de sales totales y, finalmente, lagunas escasamente mineralizadas que no alcanzan los 0,05 gr/l de sales minerales entre las que destacan las lagunas de La Carrizosa y la Perdiguera (Velayos et al, 1988). En consecuencia, factores topográfico-estructurales y litológicos son los que han condicionado la génesis de este complejo lagunar, asociado al volcanismo calatravense; cuya evolución posterior y actual ha estado marcada por las condiciones climáticas reinantes en este territorio, especialmente por la irregularidad interanual de las precipitaciones, con periodos de sequía cíclicos que suelen durar unos 5-7 años (Peinado, com. Pers.) En la queda reflejado el catálogo de las lagunas que componen el área de estudio. Este catálogo viene ordenado alfabéticamente en función del nombre de las lagunas, indicándose en cada enclave el término municipal, coordenadas UTM, superficie, altitud y origen 3. MÉTODO. Dentro de la metodología adoptada para abordar este estudio debemos distinguir entre el modo de obtención de los datos y el posterior análisis de los mismos. 3.1. Obtención datos: hay que diferenciar entre el censado de las aves acuáticas y las distintas variables que caracterizan el medio físico de cada laguna. En cuanto a la primera se ha seguido el censo tradicional de dos tiempos (Tellería, 1986), lo que nos proporciona cifras absolutas cuya fiabilidad se fundamenta en el gregarismo de las aves acuáticas. El primer tiempo del censo supuso la localización y delimitación de los enclaves lagunares a visitar, en función de su potencial como lugares de acogida de aves acuáticas. El segundo tiempo consistió en el recuento directo y rápido de la avifauna acuática observada en las áreas seleccionadas. El conteo propiamente dicho se realizó mediante observación directa con óptica adecuada (telescopio 20-60 x 80 y prismáticos 8 x 30), desde uno o varios puntos de observación, dependiendo del tamaño del vaso lagunar, y procurando que hubiera meteorología favorable. La homogeneización en la toma de datos quedó asegurada al ser siempre los mismos miembros del equipo de investigación los que aplicaron esta técnica de muestreo. El censo se llevó a cabo los días 17 y 18 de enero de 1998, teniendo que visitarse el día 23 de enero la laguna de Cañada de Calatrava debido a la existencia de interferencias cinegéticas para el día en que se había programada visitarla. La cobertura del censo se ha procurado mantener por encima del 80%, pero en algunos casos no ha sido posible debido al elevado porcentaje de superficie cubierta por la vegetación. Los resultados obtenidos en estos conteos se han resumido en tres variables que caracterizan las comunidades de aves acuáticas invernantes: la riqueza (R), medida como el nº de especies detectadas en los conteos; la abundancia total (AT), entendida como el nº total de individuos detectados en cada laguna y la diversidad biológica, obtenida según el Indice de Margalef (D), de gran valor intuitivo y que proporciona una visión comprensible e instantánea de la diversidad (Margalef, 1974). D= (S-1) / ln N donde: S= nº de especies N= nº de individuos Para la caracterización del medio físico de cada laguna se han seleccionado 18 variables que nos proporcionan información relativa a la topografía, geomorfología, química del agua, vegetación y grado de antropización de cada una de ellas 3.2. Análisis de los datos: se ha utilizado un método estadístico bivariante muy sencillo, el análisis de la covariación o variación conjunta entre dos o más variables (Barbancho, 1992), el cual nos proporciona la relación o dependencia entre las variables comparadas. Dentro del análisis de covariación se han adoptado por las técnicas de correlación y regresión, las cuales han sido representados mediante el método gráfico (Barbancho, 1992). La correlación nos señala el grado de covariación entre dos variables sin exigir ningún tipo de relación especial entre ellas; solo permite conocer y describir la existencia de covariación. El coeficiente de correlación utilizado es r= Sxy / Sx ·Sy donde:
Sx=desviación estandar variable "x" Sy= desviación estandar variable "y" Este coeficiente toma valores comprendido entre -1 y +1; cuanto más se aproxime a 1 más fuerte será la dependencia entre las variables analizadas; mientras que el indicador + ó - nos señala si la covariación es directa (ambas variables se mueven en el mismo sentido) o inversa (cuando se mueven en sentido contrario). La regresión, por su parte, nos proporciona la ley de variación de la variable dependiente en función de otra independiente o explicativa. Se obtiene así una ecuación matemática y= f(x) que nos permite obtener la línea de regresión que describe la dependencia causal entre las dos variables al mismo tiempo que nos predice como se va a comportar la variable dependiente en función de la independiente. Nos proporciona, por tanto, un modelo predictivo. Para cuantificar los parámetros de la ecuación se utiliza el método de los mínimos cuadrados (ver Barbancho, 1992). Cada ajuste mínimocuadrático se acompaña de su respectivo coeficiente de determinación, al objeto de comprobar el poder explicativo del modelo de predicción seleccionado. R2= 1-Se2/Sy2 donde: Se2= varianza residual Sy2= varianza de la variable dependiente "y" El coeficiente de determinación da la proporción de la variación total de la variable dependiente que viene explicada por la variable independiente mediante el empleo de un determinado modelo. Esta proporción varía entre 0 y 1 (0 y 100 %), siendo una situación satisfactoria cuando R2 es igual o mayor que 0,75. 4. RESULTADOS Y DISCUSION. En la se expone el resultado del censo invernal (mes de enero, 1998) de aves acuáticas de las lagunas del Campo de Calatrava. *Caracterización ecológica de la comunidad invernal de acuáticas. En relación al parámetro riqueza se ha obtenido un total de 37 especies para el área de estudio, pertenecientes a 8 órdenes , destacando en cuanto al número de especies las Charadriiformes con 16, seguida de las Anseriformes con 10. Por lagunas, las que presentan una mayor riqueza son la Nava Grande de Malagón, con 19 especies; Pozuelo de Calatrava, con 16; Cucharas, con 12; y Nava de Enmedio y Calderón, con 11 y 10 especies respectivamente. En cuanto al parámetro abundancia (nº de individuos), para el conjunto de lagunas que conforman el área de estudio se ha obtenido 17.362 individuos. Siete lagunas: Calderón (3.223 indiv.), Nava Grande de Malagón (2.370 indiv.), Almeros (2.154 indiv.), Cucharas (1.847 indiv.), Caracuel (1.424 indiv.), Pozuelo (1.416 indiv.) y Almodovar (1.002 indiv.), aglutinan el 77,38% del total de individuos presentes en estos humedales. Para darnos una idea de la importancia de estas cifras, diremos que el número de aves para que una zona húmeda sea declarada de importancia internacional, en cuanto al número de individuos, se sitúa en 20.000 aves, mientras que a nivel regional cualquier zona húmeda ubicada en Castilla-La Mancha debe ser considerada de importancia cuando presenta más de 91 individuos (Amat et al., 1985) Atendiendo a este segundo criterio, 18 lagunas deberían ser consideradas de importancia regional; mientras que el conjunto roza el limite de declaración de área húmeda de carácter internacional. Si analizamos la distribución de la abundancia por Ordenes destacan las Gruiiformes, con 6.910 individuos, y las Charadriiformes, con 6.271 individuos, lo que representa el 76 % de las aves presentes en estos humedales. Si descendemos a nivel taxonómico de especie es la Focha Común, con 6.857 individuos (39´49 %), seguida de la Gaviota Reidora, con 5.975 ejemplares (34´41 %), las especies predominantes en cuanto a la abundancia, quedando muy alejados el Anade Azulón con 1.682 ejemplares (9´68 %) y el Porrón Europeo con 1.213 individuos (6´46 %), a los que les corresponde el tercer y cuarto puesto respectivamente en relación a este parámetro. Si dejamos al márgen el Porrón Europeo, pues sólo está presente en seis lagunas, y la Gaviota Reidora, cuyo comportamiento oportunista le hace presentar hábitats muy variados, la presencia mayoritaria de fochas y ánades de superficie nos llevan a concluir que el conjunto de lagunas del Campo de Calatrava se caracteriza por una escasa profundidad de sus aguas, a falta de realizar estudios batimétricos. constituyendo, por tanto, un medio idóneo para taxones especializados en la gestión de áreas someras. La Diversidad constituye uno de los atributos más importantes para caracterizar a las comunidades, ya sean animales o vegetales. Los valores de diversidad de las aves acuáticas se encuentra afectados por una serie de variables, tales como la superficie del vaso lagunar, la composición química del agua, la superficie de agua cubierta por la vegetación, etc.; lo que determina que la diversidad tenga que ser tratada como un criterio de importancia relativa. Como ya dijimos en el apartado de métodos, el índice de diversidad utilizado es el de Margalef, obteniéndose para el conjunto de las lagunas una diversidad de 3'7. Por localidades destaca las lagunas de Nava Grande de Malagón con 2'31, Pozuelo de Calatrava con 2'08, Nava de Enmedio con 1'52 y Cucharas con 1'46. Para comprender el valor de esta cifra remitimos a la figura 1. Como se puede comprobar la dominancia de la Focha Común y de la Gaviota Reidora sobre el resto de especies es manifiesta, lo que hace que la diversidad no sea muy elevada, al enmascarar la presencia de las otras especies. En cualquier caso no hay que olvidar que este parámetro no explica en ningún momento la calidad intrínseca de las especies presentes ni la importancia ecológica de las mismas, aunque esto no resta valor a la necesidad de mantenimiento de este indicador ecológico que es otro dato a añadir a los anteriores (riqueza y abundancia) para obtener la información más completa posible de la comunidad de aves acuáticas presentes en el área de estudio. *Análisis zoogeográfico. De las 18 variables iniciales seleccionadas para describir los factores del medio físico de cada laguna que pueden estar incidiendo sobre la distribución de las aves acuáticas invernales, se optó por reducir este conjunto a 8 variables: Indice de Abruptosidad (IA), Altitud (AL), Superficie Vaso Lagunar (SVL), Superficie Cubierta por la Vegetación (SCV), % Ión Calcio (% Ca), y Conductividad (CON); cuyos valores se expresan en la . Esta reducción de variables se llevó a cabo tras comprobar la semejanza en la información aportada por algunas de ellas a la hora de explicar la distribución de las aves acuáticas en los humedales del Campo de Calatrava. |