Carta de despido del Ministro de Investigación y Ciencia del land de Renania del Norte-Westfalia, Johannes Rau, dirigida al artista Joseph Beuys, 10-10-1972.

 

           Estimado señor Beuys:

            En la carta de mi delegado con fecha de 6 de octubre de 1972, ya

se le indicó que la ocupación de la secretaría de la Academia de Bellas Artes supone, según el derecho penal, un delito de allanamiento de morada, y que no estoy dispuesto a tolerar tales actos delictivos. En esta misma carta se le comunicó también que, si tal cosa ocurriera, me vería obligado a rescindir inmediatamente su contrato con el land de Renania del Norte-Westfalia. Pese a haber recibido esta carta, usted ha ocupado hoy la secretaría desde las 11 horas con unas sesenta u ochenta personas, sin atender las indicaciones dadas en mi nombre por el director de sección competente para el caso, el señor von Medem, ni mi invitación a abandonar sin dilación la secretaría, que le fue transmitida a las 14 horas. Este comportamiento es incompatible con sus obligaciones como empleado del estado y catedrático de la Academia Nacional de Bellas Artes. En estas circunstancias, no puede pedirse al land de Renania del Norte-Westfalia que mantenga su contrato de trabajo. En consecuencia, y conforme al apartado 626 del Código Civil, por la presente rescindo con efecto inmediato el contrato de servicios cerrado con usted el 12 de marzo de 1966, y le insto a desalojar sin demora la secretaría. Johannes Rau.

 

Respuesta de Joseph Beuys al ministro de Investigación y Ciencia del land Renania del Norte-Westfalia, 12-10-1972:

 

            Estimado señor ministro:

            Su carta de despido la recibí ayer, al mismo tiempo que la carta de su secretario de Estado, con fecha de 6-10.

Protesto enérgicamente contra esta medida, tan rigurosa como injustificada. Rechazo los motivos de la rescisión inmediata del contrato por considerarlos infundados, ya que estoy convencido, al igual que mis alumnos y muchos padres, de que son completamente irrelevantes para la cuestión que aquí se trata. El verdadero motivo del despido es evidente. Por ello solicitaré un fallo judicial.

 

            Hasta entonces seguiré cumpliendo con mis obligaciones, como en los últimos 11 años, e impartiendo clases en la Academia. Es mi deber para con los jóvenes que me han sido confiados, y cuyos intereses son el único objeto del presente debate.

            Atentamente, Joseph Beuys