MÚSICA EVANESCENTE PARA LA CARA (1964)

 

 

Cambie gradualmente de una sonrisa a no sonreir.

En el concierto, los intérpretes empiezan la obra con una sonrisa, y durante la duración de la obra, cambian la sonrisa muy despacio y gradualmente hasta llegar a no sonreir. El director indica el comienzo con una sonrisa y determina la duración con su ejemplo que debe ser seguido por la orquesta.

 

 

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