Encender un fuego delante del público.
Preferentemente, emplee madera aunque otros combustibles pueden usarse
si son necesarios para encender el fuego o para controlar la clase de
humo. El fuego puede ser de cualquier tamaño, pero no debe estar
asociado con ningún objeto, como por ejemplo una vela o un encendedor.
Pueden apagarse las luces.
Mientras el fuego se está quemando, quien
lo ha encendido puede sentarse junto a él y contemplarlo durante
toda la duración de la composición; sin embargo, él
(o los) que lo ha encendido no debe sentarse entre el fuego y el público
para que este último pueda ver y disfrutar del fuego.
La composición puede tener cualquier duración.
En el caso de que se transmita por radio la interpretación,
el micrófono ha de colocarse cerca del fuego.