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El propósito de este ensayo es intentar
comprender como interactúa el elemento sonoro con las artes
plásticas, como afecta a los objetos y a los elementos visuales,
y como se desenvuelve en el espacio y en el tiempo. Para estos efectos
es necesario partir de algunas premisas importantes:
1.- La escultura y la instalación se convierten
en disciplinas expandidas cuando a estas se les añade
el sonido. En este caso el elemento sonoro sumado puede ser parte
del objeto, puede estar relacionado con el objeto, o bien puede
ser completamente ajeno a este.
2.- Al sumar un elemento que tiene un lenguaje
esencialmente ajeno al campo visual, se crea irremediablemente una
conexión x entre el sentido de la vista y el
sentido del oído.
3.- La experiencia de la obra artística
plástica se modifica completamente cuando utilizamos el sonido
como elemento integral de esta, debido a la generación de
una percepción temporal completamente nueva del espacio.
4.- Las características del lugar
modifican completamente la percepción que podemos tener del
elemento sonoro de una instalación; este lugar específico
determinará también un contexto x que
alterará también la lectura de la obra.
5.- No necesitamos forzosamente de un elemento
visual para tener una obra de arte sonora, una instalación
puede estar constituida simple y llanamente por sonidos.
Me concentraré en este texto en el concepto
de instalación sonora, esperando poder comprender
un poco más a fondo el lenguaje sui generis de este
interesante genero.
La instalación sonora
Comencemos por definir que es una instalación.
En el diccionario real de la academia española leemos: "conjunto
de cosas instaladas". Y si buscamos la definición de
instalar encontramos: "poner o colocar algo en su lugar debido".
Por lo cual inferimos que una instalación artística
es un conjunto de elementos plásticos colocados en lugares
específicos escogidos por el artista. Ahora bien, el elemento
espacial no es lo suficientemente específico aquí,
y en las artes plásticas es importante saber si los elementos
de una instalación pueden estar juntos o separados, por lo
que es necesario acudir ahora a algunas definiciones que se han
hecho de este genero en el campo artístico.
En el texto "Territorios artísticos
para oír y ver", el curador y artista sonoro José
Iges cita una definición de instalación de la artista
española Concha Jerez: "La instalación surge
como una expansión de la tri dimensionalidad, con la notable
diferencia respecto de la escultura de que los ejes respecto a los
cuales se organiza la materia no son ya exclusivamente internos
a la obra sino también exteriores a ella, pues uno esta vinculado
al espacio mientras el otro coincide con el meramente constructivo
de los elementos que conforman la instalación". Más
adelante en el texto, Iges considera que "
una obra es
instalación si dialoga con el espacio que la circunda,
y que "
la instalación in situ es la instalación
per se, aunque existen instalaciones que se pueden adaptar
a distintos espacios" (Iges 1999).
Ya habiendo incluido
el elemento del espacio, solo nos falta definir lo que es una instalación
sonora, y vuelvo a citar a José Iges quien ha realizado un
magnifico trabajo teórico alrededor de este concepto: "La
escultura y las instalaciones sonoras, son obras intermedia (1)
y se comportan como expansiones de la escultura y de la instalación".
Conexiones entre el aspecto sonoro y el aspecto
visual
Cual es la conexión existente entre
el sonido y el aspecto visual? José Iges nos sugiere dos
posibilidades de tipo estructural:
1.- Realidad perceptiva dialéctica o complementaria,
que se remite a un planteamiento poético mas que musical.
(2)
2.- Trabajos que presentan una parte visual que
se comporta prácticamente como un instrumento para el fluir
del discurso sonoro. (3)
Yo por mi parte quisiera ahondar en este tema,
y hacer una nueva clasificación a partir de la cercanía
o lejanía que existe entre el sonido y el objeto. Sin embargo,
voy a comenzar por añadir una categoría a las dos
propuestas por Iges, la del instrumento musical o sonoro de carácter
escultórico, es decir, la de un objeto estético que
tiene cualidades para producir sonidos de manera natural, pero que
evidentemente tiene que ser accionado por el hombre, por algún
elemento de la naturaleza como la lluvia o el viento, o por algún
proceso mecánico (4).
Esto es lo que llamamos una escultura sonora de carácter
instrumental, y una instalación sonora bien podría
estar constituida por varias esculturas sonoras que interactúan
en el espacio (5).
La nueva clasificación que en seguida propondré
coincide con el primer punto de Iges: podemos considerar al sonido
como un elemento externo al objeto visual, es decir, que el elemento
visual va a interactuar con un elemento sonoro ajeno a el, y que
la relación entre ambos se va a establecer en un nivel abstracto
y psicológico que solo existe en nuestras mentes. Aquí
es necesario que hagamos una división de las interacciones
que se dan a partir de las relaciones cercanas o lejanas entre el
sonido y el objeto, obteniendo entonces:
a) Relación cercana; en donde el sonido
añadido al objeto fue producido por el objeto.
b) Relación lejana; en la que el sonido
añadido al objeto no tiene ninguna conexión salvo
la que se crea en nuestras mentes.
c) Relación intermedia; en la que el sonido
añadido fue producido por el objeto o por un objeto similar,
y fue posiblemente transformado por el artista hasta un cierto punto
en el que la conexión existente se vuelve ambigua.
Por otro lado, existe un caso particular en el
que un sonido x puede interactuar de manera física
con un objeto físico y. En este caso va a existir
una interacción tanto abstracta y psicológica como
real y concreta, ya que las vibraciones del sonido pueden alterar
la consistencia de ese objeto físico haciendo que se mueva
o resuene de alguna manera en particular (6).
Sonido, espacio y tiempo
"En las instalaciones el sonido contribuye a delimitar
activamente un lugar reabsorbiendo la oposición dualista
entre tiempo y espacio. Una de las principales propiedades del sonido
es la de esculpir el espacio" (7)
(Bosseur, 1998).
Estudiemos ahora al caso específico de la
instalación sonora y desarrollemos el elemento espacio, determinante
en el enriquecimiento de la experiencia de la obra de arte.
Existe una interacción natural que se da
entre el público y la obra en el espacio. Cual sería
la diferencia primordial entre una instalación que utiliza
sonidos y una que no se sirve de ellos?. Pienso que en el caso de
la existencia del sonido este puede servir para obtener una experiencia
más tangible del espacio, debido a los rebotes del sonido
y a sus subsecuentes resonancias en las estructuras que lo limitan.
Por otro lado, la presencia del elemento sonoro en una instalación
puede producir una permanencia mayor del publico en el sitio que
alberga la obra, ya que el sonido tiene un carácter temporal,
y el desarrollo de esta temporalidad obligará al perceptor
a esperar, a escuchar, y a estar atento a los cambios graduales
o súbitos que se producen entre el sonido y el espacio (8).
En general, la estructura de este tipo de obras debe tener un factor
temporal de relatividad (9),
es decir, que la estética de la obra debe poder manifestarse
tanto si pasamos delante de ella unos instantes, o varios minutos.
Quisiera hablar ahora de la relación sonido-espacio-tiempo,
citando a varios artistas y músicos que han reflexionado
acerca de este fenómeno.
El espacio solo existe gracias al sonido
El artista sonoro Japonés Jio Shimizu nos
dice que: "es solo a través de los sonidos individuales
existentes en el espacio que el espacio es percibido en si mismo"
(Shimizu, 1999). Es decir, que sin el sonido el espacio no existe.
Por otro lado, el musicólogo Giancarlo Toniutti escribe:
"Los fenómenos suceden en el espacio, y es en esta etapa
en la que ellos reciben un significado de nosotros. El sonido como
fenómeno es entonces parte del espacio, ya que este tan solo
puede existir en el. Podríamos pensar que el sonido es el
movimiento interno de un espacio, su levantamiento en el aire
Es
entonces obvio que tan solo el movimiento audible de un espacio
puede recibir un significado" (Toniutti, 1999). Aquí
Toniutti nos hace ver que la significación del espacio solo
puede hacerse a través del accionar del sonido en él.
Viajar a través del espacio por medio de
los sonidos
El compositor norteamericano John Cage hace un
análisis de la importancia del sonido en el acto de atravesar
el espacio, es decir, de la vivencia de este a partir del transcurso
que puede existir entre un sonido y otro:
"Tenemos una tendencia por olvidar el espacio
que hay entre las cosas. Nos movemos a través de él
para establecer nuestras relaciones y conexiones, creyendo que podemos
pasar instantáneamente de un sonido al próximo, de
un pensamiento al próximo. En realidad, nos caemos y ni siquiera
nos damos cuenta. Nosotros vivimos, pero vivir significa cruzar
a través del mundo de las relaciones o representaciones.
Sin embargo, nunca nos vemos en el acto de cruzar ese mundo, y nunca
hacemos otra cosa que eso!" (Cage J & Charles D 1981).
El espacio como Instrumento
El espacio puede
ser vislumbrado también como un instrumento musical, imaginemos
por ejemplo una guitarra gigante que se convierte en un espacio
acústico que pudiera ser accionado desde adentro por el público
(10),
o en una orquesta sinfónica distribuida por todo el espacio
de una sala de conciertos que se convierte en un instrumento que
puede ser interpretado por alguien que da instrucciones. El artista
Achim Wollscheid nos dice: "El espacio, con su conjunto de
productores de sonido, escuchas y objetos productores de sonido,
se convierte en el INSTRUMENTO" (Wollscheid, 1999).
Ahora bien, si el espacio es una especie de
instrumento, como suena el espacio? El espacio es la caja acústica
de un instrumento virtual, y las características de esa caja
acústica, sus resonancias particulares, son las cualidades
musicales de ese espacio. En la obra sonora "I am sitting in
a room", el compositor Alvin Lucier escribe unas instrucciones
en las que el interprete de la obra debe grabar su voz leyendo un
texto en un espacio cerrado determinado, y luego, debe reproducir
la grabación de su voz en ese espacio y grabar esa reproducción
con otra grabadora para luego volver a repetir el mismo proceso
un sinnúmero de veces, hasta que la voz desaparezca por completo
y solo queden las resonancias de ese espacio que fueron accionadas
por los sonidos de la lectura del texto (Lucier A, 1970).
El espacio y el silencio (11)
El silencio puede interpretarse como una especie
de vacío que existe en el espacio, y es un elemento necesario
para que los sonidos se hablen entre sí. Ahora bien, los
silencios pueden ser una especie de anti sonidos (del mismo modo
que la materia tiene su contra parte en la antimateria), pero estos
pueden también dialogar entre si y estar interconectados
gracias a la existencia de sonidos dispersos en el tiempo (12).
En la obra sonora Ligne dabandon (Rocha, Orozco, 1995),
los silencios están considerados al mismo nivel que los sonidos,
ya que ambos constituyen duraciones musicales y ambos se complementan.
En esta obra, escuchar un silencio después del rechinido
de una llanta es encontrarnos con una suspensión dramática
del tiempo.
Lugar y Contexto
Hablemos ahora de la importancia del lugar y del
contexto en la instalación sonora. El lugar común
de una instalación es un espacio artístico, es decir,
una galería o un museo, aunque podemos contemplar también
la posibilidad de introducir n tipo de sonidos en un espacio
público que no tiene nada que ver con un lugar relacionado
con el arte. En este caso, los sonidos introducidos van a cambiar
la percepción de ese lugar de la misma manera en que la música
diseñada específicamente para supermercados o consultorios
médicos (mejor conocida como musak) nos cambia el
estado perceptivo de esos lugares (13).
Algunos artistas como Max Neuhaus han trabajado en lugares públicos
tales que parques, y han dispuesto bocinas en los árboles
con el propósito de alterar el estado de animo de los transeúntes
para establecer una percepción nueva del lugar gracias
al sonido. En cuanto al cambio de contexto, puedo citar un ejemplo
relacionado con la obra sonora Ligne dabandon (14)
antes mencionada. La primera presentación de esta obra (que
trata del rechinido de la llanta de un automóvil) se dio
en la exposición de Gabriel Orozco en la galería Crusel
en París en 1993; posteriormente se hizo otra presentación
de esta obra en un estacionamiento público de varios pisos
en el World Trade Center de Guadalajara, durante la feria
de arte FITAC en 1996. En su segunda presentación,
los rechinidos de automóvil viajaban con más libertad
a través del inmenso espacio del estacionamiento, obteniendo
además una relación más clara entre la ambigüedad
del sonido transformado de los rechinidos y su origen automovilístico.
La organización del sonido en la instalación.
Para terminar este
ensayo quisiera explicar en detalle cuales son los factores esenciales
que debe tomar en cuenta el artista o músico al realizar
el aspecto sonoro de una instalación, ya que de esto dependerá
el tipo de interacción que se establezca entre el público
y la obra. Para empezar, ya que los artistas sonoros no son necesariamente
músicos, debemos sin embargo contemplar que estos deben organizar
los sonidos en el tiempo, si no de una manera musical, por lo menos
de una manera artística. Por otro lado, es importante ser
conscientes de que una instalación sonora puede consistir
simplemente en sonidos que se difunden en un espacio, preferentemente
a partir de distintos puntos de el para resaltar lo mas posible
sus cualidades acústicas, y para que el movimiento del espectador
en el espacio enriquezca el resultado sonoro perceptible de la obra.
La mayor parte de
los artistas que hacen instalaciones sonoras utilizan una pista
de audio corta que se repite una y otra vez, por medio del artificio
del loop. Esta técnica es simple y de carácter
lineal, debido a lo cual no desarrolla el factor sorpresa. Por otro
lado, existen pistas de audio más largas en donde existe
un desarrollo, pero cuando estas pistas son lineales corremos el
riesgo de que el público tan solo permanezca unos instantes
en el lugar de la obra, y que se pierda el desenlace dramático
que pudiera venir posteriormente. Por ultimo, existen artistas que
intentan ir más lejos en la organización sonora, que
tienen una concepción más orgánica del sonido,
y que han preferido utilizar una estética abierta (Eco, 1962).
Es importante decir que en estas obras la participación del
público es la mayor parte de las veces esencial (15).
Ahora bien, existen distintos tipos de interacción entre
la obra abierta y el público: hay obras en las que los individuos
crean el resultado, y hay otras en las que encontramos un equilibrio
en la interacción.
El desarrollo de la tecnología informática
musical a lo largo de estos años a permitido la creación
de programas interactivos (16),
así como de interfaces sofisticadas que utilizan distintos
tipos de sensores. Esta tecnología esta ahora a la mano del
gran público, y muchos artistas ya la han utilizando. Por
otro lado, hay artistas con una formación informática
que han desarrollado programas musicales no interactivos pero que
son muy interesantes, ya que estos generan los sonidos de manera
automática por medio de procesos auto-generativos. En este
caso, los sonidos producidos tendrán siempre la misma estructura
global, pero siempre serán distintos.
En la creación
de una instalación sonora con la ayuda de una computadora,
hay que contemplar la esencia de los procesos generativos, es decir,
el tipo de algoritmos y de sonidos que vamos a utilizar, pero también
el grado de interacción que puede haber con el público.
La gama de este tipo de procesos va desde la obra auto generativa
que utiliza algoritmos evolutivos (autómatas celulares, neural
networks, etc), de caos y otros, hasta los procesos que pueden
ser transformados por un agente externo (el público), y en
donde la respuesta del programa va a influenciar la transformación
que sigue al agente (17)
(Row, 1992). Finalmente, cuando utilizamos la computadora para crear
una instalación sonora, hay que estar bien centrados en el
equilibrio que queremos lograr entre el proceso de interacción
y el producto final (Dannenberg & Bates, 1995) (18).
El empleo de una herramienta informática
para la generación de una instalación sonora pide
naturalmente una estética de carácter abierto (19).
Ahora bien, debido a las complicaciones técnicas que esto
entraña, y a la dificultad económica de tener una
computadora sofisticada en un museo o galería durante un
mes o más (20),
los artistas sonoros se ven entonces obligados a hacer uso de otros
artificios más simples para crear sus obras. Por ejemplo,
para realizar una obra sonora abierta sin una computadora, podríamos
grabar varios CDs con varias pistas y activar luego la función
random de los lectores de CD; también podríamos
grabar varios casetes en loop y dejarlos desfasarse poco
a poco, creando así una obra que cambia de manera continua
(21);
o podemos simplemente crear varias pistas de audio de distintas
duraciones que se repiten en loop y que por estar desfasadas,
tenemos la impresión de que los sonidos que estamos escuchando
son siempre distintos (22).
Las experiencias que he tenido utilizando distintas
estructuras sonoras para mis instalaciones me han conducido a creer
que la estética abierta es la más interesante, debido
a su mayor complejidad en cuanto a la repetición cambiante
de los sonidos. También llegué a la conclusión
de que la estética abierta es de carácter cuántico,
por un lado, a causa de la relación entre elementos deterministas
y elementos indeterministas, y por otro lado, a causa de la interconexión
de estos elementos, ya que su ordenamiento en el tiempo no tendrá
ninguna importancia cuando la estructura abierta de la obra sea
exitosa (23).
Sin embargo, siempre existirán casos en los que la simplicidad
de la repetición constante y exacta de una pista de audio
sea lo más deseable en una instalación sonora, y en
este sentido, esto siempre dependerá del carácter
conceptual de la obra (24).
Por ultimo, es importante decir que a pesar del
interés que ofrecen las nuevas tecnologías, muchas
de las obras creadas con estos sofisticados medios han resultado
carentes de interés artístico, ya que el interés
de los autores ha residido más en los mecanismos informáticos
de interactividad electrónica que en la teoría estética
y conceptual en la que están sustentadas las obras, o en
el equilibrio necesario que debe existir entre forma y contenido.
"Sometiéndonos a las posibilidades de los
útiles tecnológicos que no son mas que aparentemente
ilimitados, nos arriesgamos a omitir la reflexión necesaria
sobre las relaciones conflictivas entre lo visual y lo sonoro concerniente
al proceso interactivo. En lugar de una disolución de las
categorías artísticas viejas, asistimos a una acumulación
de efectos (gadgets) perpetuando el espíritu de redundancia
y de paralelismo que reina después de varias décadas
en la mayor parte de las tentativas de dialogo entre las artes"
(Bosseur, 1998).
Las nuevas formas tecnológicas son herramientas
con un potencial para la creación de lenguajes nuevos, sin
embargo, nunca debemos dejar de lado nuestro objetivo principal:
la comunicación exitosa de un complejo de ideas cuya organización
y disposición en el espacio y en el tiempo conformarán
la obra de arte intermedia.
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(1) El
artista Dick Higgins integrante del grupo Fluxus, fue quien
creo el termino intermedia en un texto de 1966 llamado Statement
on intermedia. (R)
(2) Un
ejemplo claro de este punto son las esculturas sonoras del artista
alemán Rolf Julius, quien une bocinas con la materia escultórica,
mas no en aras de que interactúen en un nivel físico,
sino con el propósito de crear un discurso poético
que se genera a partir del contacto de ambos elementos, como sucedía
con algunas esculturas surrealistas (un huevo encima de una silla
del Catalán Joan Miró u otras). (R)
(3) En
este caso, José Iges cita como ejemplo la obra "The
bird tree" de la artista alemana Christina Kubisch, en la que
un conjunto de cables de bocinas están pegados en la pared
con un diseño gráfico que simula ramas y árboles,
y donde el espectador se coloca unos audífonos para escuchar
distintos cantos de pájaros de todo el mundo.
(R)
(4) Este objeto estético puede ser un instrumento musical,
ya que estos tienen cualidades estéticas. Si colocamos un
instrumento musical en una galería o museo de arte contemporáneo,
lo convertimos automáticamente en un objeto artístico.
(R)
(5) Las esculturas sonoras pueden estar conformadas simplemente
por bocinas o parlantes, en cuyo caso estas se convierten en objetos
de carácter plástico. Sin embargo, en este caso no
puede existir un sonido que sea intrínseco a una bocina,
la bocina reproduce una infinidad de sonidos distintos, por lo que
en este caso el único elemento intrínseco a la bocina
es su efecto vibratorio que tiene un carácter visual neutro.
(R)
(6) Existen diversos artistas sonoros que han trabajado con vibraciones
de conos de bocinas interactuando con distintos tipos de materia
como recipientes de agua (Hiroshi Yoshimura), planchas de aluminio
con pelotas de ping pong y vasos rotos (Manuel Rocha Iturbide),
arena (Gary Hill), etc. En la mayor parte de los casos se trata
de experimentos kinético-sonoros, pero en algunos casos los
efectos producidos por estas interacciones tienen más que
ver con un acercamiento poético al resultado del contacto
entre la materia y el sonido. (R)
(7) Bosseur especifica en su texto que el termino de esculpir
el espacio es de Erik Samakh.
(R)
(8) En mi tesis "Las técnicas granulares en la síntesis
sonora" hablo de la importancia del factor temporal en el arte
sonoro. "La creación de objetos o espacios sonoros tiene
lugar en un lugar publico, como una galería, un parque, un
museo, etc. Las personas que visitan estos lugares deciden el tiempo
que pasan delante de cada obra. Ahora bien, el artista debe ser
conciente de este hecho, especialmente cuando se trata de obras
en las que el tiempo constituye el elemento central, como es el
caso específico de las obras sonoras " (Rocha Iturbide,
1999). (R)
(9) Por factor temporal de relatividad me refiero a una concepción
no lineal del tiempo, en donde no existen un principio y un fin
específicos. El artista sonoro Max Neuhaus nos habla de la
relación entre el sonido y el espacio "Yo no trabajo
con el continuum temporal en las realizaciones que se relacionan
con lugares precisos. No hay ni principio ni fin; estas realizaciones
son texturas de sonidos continuos, no por medio de la difusión
de una banda magnética sino por la puesta en escena de un
proceso que genera el sonido. Este proceso no se desarrolla en el
tiempo igual que en la música, A veces puede ser una textura
dinámica; se producen eventos, pero no tenemos la sensación
de ir de un principio a un fin". (Neuhaus en Bosseur, 1992).
(R)
(10) En la instalación "Internal sound" del artista
norteamericano Terry Fox, una cuerda gruesa de piano es dispuesta
en una iglesia de tal manera que convierte al inmueble en un instrumento
musical, ya que la cuerda va de la puerta de madera de la entrada
de la iglesia hasta la puerta de la cripta de la iglesia. El público
que se encuentra afuera de la cripta (en la nave principal) acciona
la cuerda, y la gente que se encuentra dentro de la cripta escucha
entonces el resonar de la vibración de la cuerda. La cripta
es la caja de resonancia del instrumento iglesia. (R)
(11) El artista futurista Marinetti fue tal vez el primer artista
conceptual que habló de la creación de una instalación
virtual a partir de ruidos y silencio: La construcción
de un silencio 1) Construya un muro izquierdo con el redoble
de un tambor (medio minuto). 2) Construya un muro derecho con un
ruido alto, un camión / el claxon de un auto de la calle,
voces y rechinidos (medio minuto). 3) Construya un suelo con el
gorgoteo del agua de las tuberías (medio minuto). 4) Construya
un techo terraza con chirp chirp chirp srschirp de flechas y golondrinas
(20 segundos) (Concannon K, 1990). (R)
(12) John Cage opina que el silencio en realidad no existe, pues
incluso en un cuarto anacoico aislado acústicamente, podríamos
oír el latido de nuestro corazón o el circular de
la sangre en nuestras venas. (R)
(13) Hablando de música de supermercados y de contexto, el
artista mexicano Fernando Ortega llevó a cabo una acción
en la que contrata a una compañía de musak
para que pusiera música durante la inauguración de
una exposición de fotografía en el "Centro de la imagen"
sin que las tres fotógrafas expositoras y el público
supieran. La reacción del público fue variada, algunos
no se dieron cuenta, otros llegaron conmovidos con la directora
para felicitarla por la linda música, y otros más
se indignaron. (R)
(14) Realizada en colaboración con el artista Gabriel Orozco.
(R)
(15) Existen sin embargo obras abiertas de las que el público
no participa, como es el caso de los procesos auto generativos por
computadora de los cuales hablaré después. (R)
(16) Como MAX MSP, un programa que se ha vuelto muy popular desde
finales de los noventas. (R)
(17) En estos procesos de retro alimentación podemos encontrar
el grado más alto de interacción. (R)
(18) Existen obras de arte en las que el proceso es el objetivo,
y otras en las que el resultado es más importante que el
proceso. "In some cases, the process of interaction is the
art. In others, there is a clear product of interaction such as
a music performance or an image. The ambiguity of where the
art is, for us, is one of the attractions of this approach"
(Dannenberg & Bates, 1995). (R)
(19) Ya que si queremos crear alguna cosa fija que se repite, en
ese caso no necesitamos de una computadora. (R)
(20) Los museos o galerías muchas veces no tienen los medios
para comprar o rentar computadoras que utilizan programas específicos,
que necesitan una tarjeta de sonido, etc. Entonces, el artista esta
obligado a prestar la suya, y será muy difícil que
la deje mucho tiempo en ese espacio pues este material constituye
su medio de trabajo. (R)
(21) En estos dos casos, la obra se vuelve abierta ya que ella cambia
continuamente; sin embargo, aquí no hay interacción
con el público. (R)
(22) Mi instalación sonora Mecanismos de absolución
de deshechos (1997)) esta constituida por tres bocinas
colocadas en un baño; una en el WC, otra en el socket del
foco de la luz, y la tercera es la extensión de la salida
de agua del lavabo. Cada bocina tiene su propio switch interruptor
para ser activada, y podemos entonces tener diferentes combinaciones
de estos mecanismos sonoros (numero 1 solo, numero 2 solo, 3 solo,
1 y 2, 1 y 3, 2 y 3, o 1, 2 y 3). Además, el hecho de activar
cada mecanismo en momentos diferentes da como resultado un desfasamiento
siempre distinto de las secuencias sonoras que se repiten en loop.
(R)
(23) El ejemplo perfecto de la obra de arte abierta es el Móvil,
una escultura en la que los elementos cambian continuamente en el
espacio, pero que guardan una conexión precisa entre ellos;
esta estructura establece ciertos limites de movimiento, lo que
le da una coherencia estructural. (R)
(24) En mi instalación Rebicycling (2001) en la que
utilizo cinco bicicletas abandonadas tiradas en el piso, cuatro
bocinas preamplificadas y dos CDs, terminé por realizar
cuatro pistas sonoras sincrónicas que se repiten cada 12
minutos, seguidas siempre de 2 minutos de silencio. En este caso,
el audio es completamente lineal y se convierte en una especie de
composición que tiene como objetivo desarrollar secuencias
sonoras en canon construidas a partir del ruido de la llanta de
una bicicleta. Estos sonidos que van creciendo, simulan el ruido
de una máquina que esta creando energía para que las
bicicletas revivan. Cuando este proceso termina, el silencio parece
ser el resultado de una especie de regulador automático que
apaga el sonido cuando ya se ha generado suficiente energía.
(R)
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Bibliografía
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