Los intérpretes
entran en una estación de tren y piden unos horarios.
A continuación
se sientan o se quedan de pie de forma que puedan verse entre sí
y, una vez preparados, ponen en marcha sus cronómetros simultáneamente.
Cada intérprete
lee las indicaciones horarias contenidas en la tabla en términos
de minutos y segundos (p. ej. 7:16 es 7 minutos y 16 segundos) y elige
una de las horas al azar para establecer la duración total de
su intervención. Una vez hecho esto selecciona una línea
o columna y produce un sonido en todos aquellos puntos en los que las
indicaciones horarias de dicha línea o columna estén comprendidas
dentro de la duración total de su intervención.