DETERMINACIÓN DE TIOCIANATO EN SUERO SANGUÍNEO COMO MEDIDA DEL HÁBITO TABÁQUICO DE UN GRUPO DE JÓVENES

 

 

 

Autores

 

 

                        M.ª Llanos Amo Saus**

                        Milagros Molina Alarcón*

                        Enrique González Cortés***

                        Manuela García Moreno**

                        Antonia Alfaro Espín*

 

            * Profesoras de la E. U. de Enfermería de Albacete. Universidad de Castilla-La Mancha

           ** Profesoras de la E. U. Politécnica de Albacete. Universidad de Castilla-La Mancha

          *** Médico Pediatra del Centro de Salud 5 A de Albacete. INSALUD.

 

RESUMEN

 

            En el tabaco podemos encontrar sustancias tóxicas como la nicotina, monóxido de carbono, alquitranes, monóxido de nitrógeno, etc. Otra sustancia liberada en la combustión del tabaco es el tiocianato, que tiene efectos perjudiciales propios, produciendo alteración en el metabolismo del yodo a nivel de la glándula tiroides. El tiocianato se puede utilizar como marcador biológico para medir el grado de exposición real al humo del tabaco, debido a su baja eliminación de los fluidos corporales y a su larga vida media de hasta 15 días, lo que hacen de él un marcador muy útil para estudiar exposiciones crónicas al humo del tabaco.

            Nuestro objetivo en el presente trabajo es medir la concentración de tiocianato en suero sanguíneo de un grupo de 30 jóvenes universitarios, para determinar su hábito tabáquico.

            De los 15 alumnos que se consideraban no fumadores, 10 presentaban una concentración sanguínea de tiocianato tan elevada como algunos de los individuos que fumaban de forma activa, obteniendo así el grupo de fumadores pasivos, expuestos a los efectos perjudiciales del tabaco de una forma involuntaria. Sólo 5 alumnos de los no fumadores se clasificaron, verdaderamente como no fumadores.

 

PALABRAS CLAVE

 

Tiocianato, impregnación tabáquica sanguínea, fumador pasivo.

 

INTRODUCCIÓN

 

            Uno de los componentes más tóxicos del tabaco es la nicotina. Esta es la sustancia más característica del tabaco, por ser la causante directa de dos fenómenos especiales en el fumador: produce efectos fisiológicos y desencadena un estado de dependencia hacia el tabaco. También podemos encontrar monóxido de carbono y alquitranes, que colaboran activamente como sustancias cancerígenas. Como gases irritantes encontramos monóxido de nitrógeno, cianuro de hidrógeno, formaldehído, fenoles, ácido fórmico y acroleínas. Y otros compuestos como ácidos orgánicos, benzoquinonas y amoniaco. Otra sustancia liberada en la combustión del tabaco es el tiocianato, que es una sustancia derivada de la cianida del tabaco en origen, tiene efectos perjudiciales propios, produciendo una alteración en el metabolismo del yodo  a nivel de la glándula tiroides (1).

 

            Marcadores biológicos del tabaco. Durante muchos años, para poder determinar la exposición al humo del tabaco, se disponía únicamente de la información recibida a través de los cuestionarios, lo que disminuía la exactitud de los resultados ante la falta de sinceridad o la subjetividad de las respuestas. Para evitar estos problemas se utilizan los marcadores biológicos para medir el grado de exposición real al humo del tabaco, tanto en poblaciones fumadoras como en no fumadoras. Son marcadores no específicos del humo del tabaco el monóxido de carbono y carboxihemoglobina, que pueden proceder de otras fuentes de contaminación ambiental y al tener una vida media muy corta, unas 4 horas, no sirven como marcadores de larga exposición al humo del tabaco, además carecen de la sensibilidad y especificidad necesarias para determinar bajas concentraciones. La nicotina tiene la ventaja de ser un marcador específico, si bien presenta el defecto de tener una vida media muy corta, inferior a las 2 horas. La cotinina es el marcador más específico ya que su vida media es de 15 a 40 horas para el adulto y de 37 a 160 horas en niños, pudiéndose cuantificar a bajas concentraciones. El tiocianato, debido a su baja eliminación de los fluidos corporales y a su larga vida media de hasta 15 días, es un marcador muy útil para estudiar exposiciones crónicas al humo del tabaco. Es importante mencionar que no es un marcador específico del tabaco y que tampoco se puede medir en pequeñas concentraciones, pero nos da una correlación muy aproximada del hábito tabáquico del individuo. Además, el tiocianato se mantiene detectable en el organismo durante 7 días por término medio, metabolizándose en el hígado, riñón e intestino, de modo que su presencia en sangre, orina y saliva del fumador hace que sea un parámetro válido para la cuantificación del estado de impregnación de un fumador. Hay que tener en cuenta que el nivel de tiocianato presente en un sujeto concreto puede ser un falso positivo: algunos alimentos como la col, coliflor, nabo, rábano, ajo y almendra contienen cianógeno, que al metabolizarse deriva a tiocianato (2).

 

            Efectos del tabaco sobre el organismo. El fumador habitual presenta múltiples síntomas derivados del consumo de tabaco como pueden ser astenia, anorexia, fatigabilidad, cefalea vespertina, dolores perioculares, dolores torácicos difusos, pseudoopresión torácica, pinchazo precordial, despertar poco placentero, disminución de la actividad física y mental y disminución de la agudeza visual. Por la afectación del árbol respiratorio aparece disnea, bronquitis episódicas estacionales, tos seca irritativa-productiva, toilette bronquial matinal, disfonía, faringitis crónica seca y alteración en la percepción del olfato. En cavidad oral aparecen dientes con coloración amarillo-pardo-negruzca, lengua saburral, gingivitis, piorrea y halitosis. En la esfera sexual hay una disminución de la libido, disminución de la potencia coeundi e incluso impotencia por insuficiencia arterial. También hay un aumento de la tensión arterial, de la frecuencia cardiaca (3) y de la frecuencia respiratoria (4).

            Otro efecto que puede provocar el tabaco es la intoxicación nicotínica aguda que prácticamente sólo se da en los que inician el hábito de fumar de forma brusca e intensa. Se caracteriza por una sintomatología vegetativa de náuseas, vómitos, sudoración profusa y fría, sialorrea, visión borrosa, vértigos y mareo. A veces sólo se expresa como un malestar general poco definido, en otras ocasiones aparece taquicardia, opresión precordial, hormigueos generalizados y depresión del sistema nervioso central, y en sujetos predispuestos es posible la aparición de una reacción simpático-mimética severa llegando a un estado subjetivo de gravedad inminente (4).

            El síndrome de abstinencia hace referencia a un estado con un gran cortejo de sintomatología, secundario a la falta de nicotina en el organismo (1).

 

            Sintomatología específica del fumador habitual. El órgano diana es el aparato respiratorio, es donde el perjuicio directo del humo es más objetivo y donde se produce una lesión más rápida (4). La acción del tabaco cursa de forma asintomática o subclínica durante un cierto número de años lo que supone que cuando un individuo comienza  a advertir una sintomatología clara, el estado de la lesión es ya muy avanzado, y en ocasiones irreversible. Las enfermedades que se pueden producir son bronquitis crónica y cuadros crónicos enfisematosos que con el tiempo llegarán a situaciones más graves de tipo enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfisema invalidante, asma extrínseco y tumores bronquiales malignos (5).

            Junto con el aparato respiratorio, el sistema cardiovascular muestra una correlación evidente tabaquismo-enfermedad. Se encuentran patologías de tipo aterosclerótico, cardiopatía coronaria, infarto de miocardio, hipertensión arterial, muerte súbita, accidentes cerebrovasculares, enfermedad vascular periférica y otros (6). Por otra parte, los individuos tabaquistas muestran una mayor incidencia de cánceres en general (7), con un mayor número de tumores malignos de: pulmón, tracto urinario (riñón, pelvis renal, uréter, vejiga, uretra y próstata), tracto respiratorio superior (laringe- prácticamente exclusivo de fumadores-, faringe, boca y labio), tracto digestivo (esófago, estómago, hígado y páncreas), mama, tumores anogenitales (cáncer de ano, cáncer de cuello uterino, cáncer vulvar, cáncer de pene) y leucemias.

            A pesar de todo lo visto anteriormente, se pueden enumerar algunas acciones protectoras del tabaco: menor incidencia, tanto en fumadores pasivos como activos, de colitis ulcerosa (8), enfermedad de Parkinson (9) y cáncer de endometrio y fibrosis uterina (10).

            Los individuos se dividen en tres grupos según el grado de exposición tabáquica: fumadores (personas expuestas a los componentes del humo del tabaco por consumo activo y voluntario), fumadores pasivos (personas expuestas a los componentes del humo del tabaco de forma involuntaria y cotidiana) y no expuestos (personas que no han tenido contacto con los componentes del humo del tabaco). Este último grupo es difícil de encontrar, debido a la casi imposibilidad de no estar en algún lugar con humo de tabaco (1).

            Siguiendo esta línea, nuestro objetivo en el presente trabajo es medir la concentración de tiocianato en suero sanguíneo de un grupo de jóvenes universitarios, para determinar su hábito tabáquico.

 

MATERIAL Y MÉTODO

 

            El estudio se ha llevado a cabo en un grupo de 30 alumnos de primer curso de la E. U. de Enfermería de Albacete, escogiendo al azar 15 fumadores y otros 15 que no fumaban. A todos ellos se les extrae sangre mediante punción venosa periférica. La sangre se introduce en tubos de cristal con heparina litiada como anticoagulante. Seguidamente se centrifuga, se separa el suero y se congela a temperatura de –20 ºC, en alícuotas de 1 ml, hasta el momento de su análisis (si se analiza de forma inmediata no precisa congelación)

 

Método Analítico.

 

            Los reactivos utilizados para la determinación de tiocianato en suero sanguíneo son:

 

                        -agua desionizada

                        -ácido tricloroacético al 10%

                        -ácido clorhídrico puro, 1 M y 0,5 M

                        -solución saturada de bromo

                        -hidróxido de sodio 0,1 M

                        -óxido de arsénico (III) al 2% (20 gramos en un litro de NaOH 0,1 M)

                        -p-fenildiamina al 0,2%

                        -piridina concentrada

                        -tiocianato de potasio en concentraciones de 3,12, 6,25, 12,5 y 25 mol/l

-reactivo de piridina: piridina concentrada + ácido clorhídrico concentrado +           agua desionizada (6:1:4 en volumen)

-reactivo de piridina-p-fenildiamina: reactivo de piridina + p-fenildiamina (3:1) en volumen).

 

            Para iniciar el análisis, hay que desproteinizar el ml de suero añadiéndole 9 ml de ácido tricloroacético al 10% en un tubo de ensayo. De esta disolución se coge 1 ml que es acidificado con 0,5 ml de ácido clorhídrico 1 M para después añadirle 2 gotas de disolución saturada de bromo. Tras agitar, se añaden 3 gotas de solución de óxido de arsénico para eliminar el exceso de bromo. Posteriormente se añade 1 ml del reactivo piridina-p-fenildiamina  la solución adopta un color rojizo que es medido en un espectrofotómetro frente a un patrón blanco, a una longitud de onda de 520 nm.

            Los valores de absorbancia medidos en el espectrofotómetro se llevan a una recta patrón obtenida con concentraciones conocidas de tiocianato de potasio (6,25, 12,5, 25 y 50 mol/l). El tiempo de medida en todas las determinaciones desde el inicio de la dilución tiene que ser el mismo, ya que a mayor tiempo la misma disolución alcanzaba un color rojo más intenso.

            Antes de iniciar la determinación de tiocianato en las muestras, para comprobar que el método es correcto, hay que realizar dos ensayos:

 

            1º- Se construyen las rectas patrones a los 10, 15, 20, 30 y 50 min. con concentraciones conocidas de tiocianato de potasio (6,25, 12,5, 25 y 50 _mol/l) en agua desionizada, frente a patrón blanco. Dichas rectas han presentado los siguientes ajustes de correlación.

            Rectas de calibración en función del tiempo.

Tiempo (min.)

R

P

10

0,9986

0,00006

15

0,9986

0,00006

20

0,9987

0,00006

30

0,9983

0,00008

50

0,9980

0,00009

 

 

 

            2º- Seguidamente se miden veinte diluciones de una concentración conocida de tiocianato de potasio (12,5 _mol/l), a los 25 min. de iniciar la disolución (con un intervalo de 1 minuto entre cada muestra) obteniéndose los siguientes resultados:

 

media:             13,27

error st.             0,11

mínimo             11,95

dv. st.               0,49

máximo                        14,09

cof. Var.            3,62

 

 

            Con estos análisis de puesta a punto de la técnica, se demuestra que el método de obtención de tiocianatos en plasma para este estudio es correcto.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

            Del análisis de las muestras sanguíneas hemos obtenido los niveles de absorbancia que introducimos en la recta de calibrado, una vez calculada la ecuación correspondiente, para obtener las concentraciones de tiocianato.

 

Ecuación:  Abs = 0,03 + 0,015 KSCN; r = 0,99

 

            En la tabla 1 se indican los valores de tiocianato en el suero sanguíneo de los individuos estudiados, indicando si fuman o no, según una encuesta realizada a cada uno de ellos en la cual se les preguntó si eran o no fumadores activos.

            Según los niveles de tiocianato encontrados podemos hacer una nueva clasificación, dividiendo en dos grupos a los no fumadores: fumadores pasivos y no expuestos.

            No expuestos: alumnos nº 7, 21, 20, 27 y 30.

            Fumadores pasivos: alumnos nº 2, 8, 10, 12, 14, 15, 16, 19, 24 y 25.

           

De esta clasificación se observa que de los 15 alumnos  que no fuman cigarrillos directamente, 10 de ellos presentan una concentración sanguínea de tiocianato tan elevada como algunos de los individuos que fuman de forma activa, pudiendo padecer todos los perjuicios que el tabaco conlleva de forma involuntaria, son el grupo de llamado fumadores pasivos. Sólo 5 alumnos de los no fumadores se pueden considerar verdaderamente no fumadores, son el grupo de los no expuestos, es decir su vida se desarrolla en un ambiente no contaminado por el humo del tabaco.

 

Tabla 1. Valores de absorbancia y concentración de tiocianato en el suero sanguíneo de los alumnos fumadores y los no fumadores.

Alumno

Absorbancia

[KSCN] _mol/l

¿fumador?

1

0,2566

15,10

Fumador

2

0,2400

14,00

No fumador

3

0,2397

13,98

Fumador

4

0,2767

16,45

Fumador

5

0,2326

13,50

Fumador

6

0,2489

14,60

Fumador

7

0,0736

3,07

No fumador

8

0,2517

14,78

No fumador

9

0,2261

13,07

Fumador

10

0,2420

14,13

No fumador

11

0,3111

18,74

Fumador

12

0,2421

14,14

No fumador

13

0,2861

17,07

Fumador

14

0,2394

13,96

No fumador

15

0,2166

12,44

No fumador

16

0,2330

13,53

No fumador

17

0,2850

17,00

Fumador

18

0,3946

24,31

Fumador

19

0,2364

13,76

No fumador

20

0,0813

3,42

No fumador

21

0,0907

4,05

No fumador

22

0,2694

15,96

Fumador

23

0,2784

16,56

Fumador

24

0,2767

16,45

No fumador

25

0,2399

13,99

No fumador

26

0,3104

18,69

Fumador

27

0,0743

2,95

No fumador

28

0,2721

16,14

Fumador

29

0,4706

29,37

Fumador

30

0,0657

2,38

No fumador

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

(1)     González Cortés, E. Tesis Doctoral titulada Estudio de la impregnación tabáquica en recién nacidos de madres fumadoras pasivas. Dpto. de Ciencias Sociosanitarias, Medicina Legal y Toxicología, Universidad de Murcia. 1992.

(2)     García, MC; Cobo, I. Marcadores Biológicos del tabaco. Med. Clín. (Barc) 1989; 93: 186-188.

(3)     Caro, CG. y cols. Efectos de fumar cigarrillos sobre el patrón de flujo sanguíneo arterial: posible contribución al conocimiento de los mecanismos responsables de la arterosclerosis. Lancet, 1987; 5: 334-336.

(4)     Martínez Llamas, A. Patología del consumo del tabaco. Ed. Glosa, Barcelona, 1989.

(5)     Chung, FL; Morse, MA; Eklind, KI. New potrntialchemoprentive agents for lung carcinogenesis of tabacco-specific nitrosamine. Cancer Res; 1992; 52 (9 suppl.) 2719s-2722s.

(6)     Garland, C; Barret-Connor, E; Suárez, L. y cols. Effects of passive smoking on ischemic heart disease mortality of nonsmokers: A prospective study. Am J Epidemiol, 1985; 121: 645-650.

(7)     Sandler DP; Everson, RB; Wilcox, AJ. y cols. Cancer risk in adulthood from early life esposure to parents smoking. Am J Public Health, 1985; 75: 487-492.

(8)     Sandler, RS; Sandler, DP; McDonnell, CW. y cols. Chillhood exposure to environmental tibacco smoke and the risk of ulcerative colitis. Am J Epidemiol, 1992; 135: 603-608.

(9)     Marmot, M. Smoking and Parkinson disease. In: Wald, N; Baron, J. eds. Smoking and hormone-related disorders. Oxford, England: Oxford University Press, 1990; 135-141.

(10) Wald, N; Baron, J; Doll, R. Smoking and hormone-related disorders: a summary of the evidence with implications for public health policy and future research. In: Wald, N; Baron, J. eds. Smoking and hormone-related disorders. Oxford, England: Oxford University Press, 1990; 269-273.