VALORACIÓN POSTOPERATORIA EN TRAUMATOLOGÍA DE LOS ANTIÁLGICOS UTILIZADOS
Isabel del Puerto Fernández*
M.ª Jesús Marta Gago Cabezudo**
Rosa M.ª Píriz Campos*
Inés C. González Gómez*
* Profesoras titulares de Enfermería Médico-Quirúrgica.
** Profesora asociada de Farmacología Clínica
Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia de Toledo
UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA
Los objetivos de nuestro
trabajo han sido identificar la percepción del paciente respecto al dolor en el
postoperatorio traumatológico y analizar la valoración de Enfermería ante el
dolor para la planificación de los Cuidados.
Se ha utilizado un instrumento de Valoración
del Dolor en un grupo de pacientes postquirúgicos tratados con antiálgicos en
una Unidad de Traumatología, analizándose el tipo de antiálgico utilizado y
la prescripción del mismo, el alivio y los desencadenantes del dolor en los
pacientes y la planificación de Cuidados de Enfermería ante el mismo.
Por los resultados obtenidos observamos que al no ser los antiálgicos
pautados no se consiguen niveles plasmáticos estables, siendo su eficacia
limitada y que no se planifican Cuidados de Enfermería ante el dolor.
Dolor; Postoperatorio;
Cuidados de Enfermería; Valoración.
Dando un sentido distinto a
las palabras de Séneca: “ Sufre más de o necesario el que sufre antes de lo
necesario” (Epístolas, 95), nosotros decimos que se sufre antes de lo
necesario porque se sufre más de lo necesario, llamando sufrimiento al dolor físico
que puede sentir una persona sin que los profesionales de la Salud seamos
capaces de disminuirlo o de aliviarlo, por el hecho de pensar que podemos
valorar el dolor ajeno objetivamente y olvidando que es una sensación subjetiva
que sólo el que la padece es capaz de valorar, es decir, que es todo lo que el
que lo experimenta dice que es.
El dolor puede retrasar la recuperación de la Salud en una alteración
transitoria o puede llegar a marcar toda una vida, como en el caso de Frida
Kahlo (1) en la que su obra pictórica gira alrededor de su propio dolor.
La idea de este trabajo parte de estas consideraciones iniciales y del
propósito de demostrar la importancia de la valoración del dolor para mejorar
la calidad de los Cuidados de Enfermería, así como el papel que desempeña el
paciente en la misma a la hora de planificar dichos Cuidados.
Hemos comenzado con el postoperatorio en Traumatología porque nos ha
parecido significativo para nuestro propósito y más fácil de valorar, por
parte de los alumnos que realizan la muestra, al ser n tipo de dolor de
localización más concreta, en muchos casos in otra alteración asociada y con
desencadenantes del dolor generalmente relacionados de forma directa con la lesión
y no con la cobertura de otras necesidades básicas que estarán incluidas en el
Plan de Cuidados general del paciente.
Los objetivos que nos hemos planteado para este primer análisis son:
a)
conocer los antiálgicos más utilizados y comprobar la eficacia de los
mismos en el postoperatorio traumatológico.
b)
Analizar la realización de valoraciones de Enfermería ante el dolor y
comprobar si existe planificación de los Cuidados, dependiendo del resultado
obtenido con la valoración.
El número total de pacientes valorados ha sido de 40, todos los pacientes ingresados en la Unidad de Traumatología en periodo postoperatorio, durante los meses de Diciembre de 1994 y Enero de 1995. La edad media de los mismos era de 48 años, siendo el más joven de 14 años y el mayor de 82, de los cuales el 58% eran mujeres y el 42% hombres. Se ha utilizado un instrumento de valoración delo dolor siguiendo el modelo de M. McCaffery (2), al que hemos introducido algunas modificaciones para facilitar su utilización por parte de los alumnos (Fig. 1), dichas modificaciones no son sustanciales y se han debido a la adecuación del mismo a la teoría impartida. Este instrumento se basa en la valoración que el paciente realiza de su propio dolor, aplicando la escala de Andersen (3) para medir la intensidad del dolor (figura 2), completándose con el registro por parte del alumno de la Analgesia prescrita y los Cuidados planificados para el paciente.
INSTRUMENTO PARA LA VALORACIÓN INICIAL DEL DOLOR (FIG. 1)
Diagnóstico.............................................................................................
I. LOCALIZACIÓN. El paciente o la enfermera señala las zonas o puntos
dolorosos.

II. INTENSIDAD. Puntuación que el paciente
hace del dolor (escala de 0 a 5)
Dolor en este momento:
.....................................................................
El mayor dolor que sufre:
..................................................................
El menor dolor que sufre:
..................................................................
Nivel aceptable de dolor:
...................................................................
III. TIPO (Use las palabras del paciente, p. ej.: punzada, dolorimiento,
quemazón
opresivo,
pulsátil)..............................................................................................
..........................................................................................................................
IV. INICIO, DURACIÓN, VARIACIONES, RITMOS:
..............................................
..........................................................................................................................
V. MANERA DE EXPRESAR EL DOLOR:
...........................................................
..........................................................................................................................
VI. ¿QUÉ ALIVIA EL DOLOR?:
..........................................................................
..........................................................................................................................
VII. ¿QUÉ DESENCADENA O AUMENTA EL DOLOR?
.......................................
...........................................................................................................................
VII. EFECTOS DEL DOLOR (Anótese la disminución de la función o de la
calidad de vida)
Síntomas acompañantes (p. ej. náuseas):
....................................................
Sueño:
...........................................................................................................
Apetito:
..........................................................................................................
Actividad física:
.............................................................................................
Relaciones con los demás (p. ej. irritabilidad):
..............................................
Emociones (p. ej. cólera, llanto, tendencias suicidas):
..................................
Concentración:
...............................................................................................
Otros:
.............................................................................................................
IX. ANALGESIA PAUTADA:
................................................................................
............................................................................................................................
X. PLAN DE CUIDADOS:
.....................................................................................
.............................................................................................................................
0-
SIN DOLOR 1-
DOLOR SUAVE 2-
MOLESTIA 3-
PENOSO 4-
HORRIBLE 5-
DOLOR AGUDÍSIMO
ESCALA
DEL DOLOR DE “ANDERSEN”
FIGURA 2
El método utilizado ha sido la recogida de datos a través del
instrumento de valoración por parte de los alumnos de 2º curso de Enfermería,
en su periodo de Prácticas Clínicas en la Unidad de Traumatología a los
pacientes postoperados, por medio de entrevista a los pacientes, 24 horas después
de la intervención, y revisión de la prescripción analgésica y los Planes de
Cuidados de Enfermería. La evaluación y el análisis de los datos recogidos,
ha sido realizada por los profesores de las distintas asignaturas implicadas en
el trabajo.
Las variables que hemos considerado son:
-la intensidad y tipo de dolor manifestado por los pacientes
-el nivel aceptable de dolor para el paciente
-los mecanismos desencadenantes del dolor
-el alivio del dolor
-la analgesia prescrita
-los Cuidados de Enfermería ante el dolor.
Los resultados obtenidos, una vez analizadas las valoraciones son los
siguientes:
El 60% manifiesta padecer dolor muy intenso (entre 4 y 5). El 40% dolor
moderado o leve (entre 2 y 3) (Fig. 3)
El tipo de dolor referido, ha sido descrito por los pacientes como:
punzante (50%), dolorimiento (30%) y otros tipos (20%) (Fig. 4).
Referente al nivel aceptable de dolor, el 72% soportaría molestias y el
28% un dolor suave, entre 1 y 2 en la Escala de Andersen (Fig. 5).
En cuanto a los desencadenantes del dolor, aparece que el 80% se
desencadena con las movilizaciones y el 20% con la realización de las curas
(Fig. 6).
Respecto a lo que alivia el dolor, manifiestan que el reposo un 75% y los
analgésicos un 25% (Fig. 7).
En el apartado de la analgesia pautada, se ha comprobado que al 100% de
los pacientes se les prescribe A.I.N.E.S. para su tratamiento, específicamente
Metamizol Magnésico al 83% y Ketorolaco Trometazol al 17%, siendo el 100% de
estos antiálgicos administrados a demanda del paciente.
Por último, en relación a los Cuidados de Enfermería ante el dolor,
hemos detectado que el 85% de los pacientes carecen de una planificación de los
mismos y que solo en el 15% se tiene en cuenta la consecución del alivio del
dolor hasta un nivel aceptable por el paciente.
A la vista de los resultados
de este primer análisis, podemos considerar que:
-Al ser la administración de los antiálgicos “a demanda”, no se
consiguen niveles plasmáticos estables, siendo su eficacia limitada, puesto
que, está demostrado que para llevar a cabo una prescripción “a demanda”,
se debe realizar una valoración continuada del dolor en el paciente por parte
de la enfermera, ya que sin no es así, se llegan a alcanzar valores intensos de
dolor en los cuales la eficacia de los analgésicos está disminuida (4). Además,
la prescripción analgésica debe ser pautada teniendo en cuenta las características
del paciente y el tipo de intervención, puesto que hay un grado de dolor
previsible, pero no todos los pacientes tienen el mismo umbral de dolor ni la
misma tolerancia ante él.
-No se tienen en cuenta los desencadenantes del dolor para planificar los
Cuidados de Enfermería, ya que no se siguen pautas establecidas de administración
analgésica ni de utilización de otros métodos de alivio del dolor, antes de
iniciar la movilidad del paciente (deambulación, aseo, cambios de ropa de cama,
etc...) o de llevar a cabo las curas que como hemos visto, son los
desencadenantes del dolor en este tipo de pacientes. En definitiva no hay unos
Cuidados que tengan como objetivo, no ya aliviar el dolor, sino evitar que
aumente o se desencadene.
Finalmente diremos que, para planificar Cuidados ante el dolor, hay que
realizar valoraciones del mismo de una forma continuada que deben tener como
objetivo abolir totalmente el dolor, este objetivo se modificará dependiendo de
la evaluación del Plan de Cuidados, sin permitir en ningún momento que los
pacientes tengan dolor, amparados por el lema, tan manido, de que existen
ocasiones en las que el dolor es inevitable.
Queremos agradecer su
colaboración a los alumnos de 2º curso de Enfermería en la recogida de datos
para este trabajo.