ACTUACIÓN DE ENFERMERÍA ANTE UNA TRANSFUSIÓN DE SANGRE Y DERIVADOS
AUTORES:
-Merchán, N
-Rojo, R.
M.ª
-Carrero, A
-Rodríguez-Arias,
C. M.ª
-Blas, M.
J.
Departamento
de Enfermería de la Universidad de Extremadura. Cáceres
La transfusión
sanguínea es una técnica básicamente de enfermería que requiere un conocimiento
profundo de las bases fisiológicas y un manejo meticuloso de la atención al
paciente y la aplicación correcta de un protocolo, para fundamentalmente
prevenir las serias complicaciones que pueden presentarse.
Transfusión
sanguínea. Hemoderivados. Cuidados de Enfermería. Protocolos.
La sangre
y derivados se utilizan para restaurar el volumen sanguíneo, mejorar la
hemoglobina o corregir los niveles séricos de proteínas. (1)
Administrar
correctamente una transfusión sanguínea requiere dosis considerables de
habilidad y conocimiento, lo que exige seguir estrictamente una serie de pasos
correlativos para poder controlar, detectar y solucionar cualquier anomalía que
pudiera producirse durante la transfusión. Por todo ello, consideramos esencial
disponer de una normativa de trabajo protocolizada para:
Evitar
errores en la selección y administración de los productos
Prevenir
y controlar posibles complicaciones
Realización
de la técnica de forma sistemática
Valoración
del paciente durante la realización de la técnica
Registro
de las incidencias en la historia de enfermería. (2)
Primer paso
Antes de
extraer una muestra de sangre hay que comprobar la identidad del paciente, así
como conocer su historia clínica. Si durante una urgencia, debe extraerse una
muestra de sangre de un paciente no identificado, asegúrese de que la haya sido
asignado un número de identificación temporal. Después se enviará la muestra a
laboratorio (perfectamente identificada) para determinar el grupo, Rh y pruebas
cruzadas.
Confirmar
el precinto de compatibilidad adherido a la bolsa de sangre y la información impresa
para verificar que se corresponde.
No
olvide que las reacciones adversas más peligrosas de las transfusiones suelen
deberse a errores en la identificación del producto sanguíneo o del paciente.
Averiguando
si ha sido sometido a transfusiones previas. Si la historia es positiva,
pregúntele cómo se sintió antes y después del procedimiento, si tuvo alguna
reacción adversa...etc.
Si
es la primera vez que se le administra una transfusión, explicarle las
características del procedimiento o síntomas subjetivos de la reacción adversa,
cefaleas, escalofríos, etc...
Dado
que es una técnica con un potencial de riesgo, es prioritario disponer del
consentimiento informado, que además ayuda a reforzar la información aportada
al paciente.
Seleccionar
un catéter o aguja de calibre grueso, con el fin de evitar fenómenos
hemolíticos.
Optar
por venas del antebrazo o de la mano. Para los adultos de aconseja utilizar
agujas o catéteres de calibre 18 o 19; para recién nacidos y niños, un calibre
22 o 23G.
Si
la vía utilizada es una vía central y el paciente ha de recibir una transfusión
de sangre o concentrado, es preciso utilizar un dispositivo calefactor, ya que
el extremo del catéter se ubica en vena cava superior o aurícula derecha y la administración de sangre fría
directamente en corazón podría alterar la conducción cardiaca y provocar
arritmias. Por otra parte, la temperatura de la sangre no debe superar los 37
ºC porque provocaríamos hemólisis.
-Equipo
simple de administración de sangre (es el dispositivo más común para las
transfusiones): el filtro está en el interior de la cámara de goteo y es
antibacteriano y antiburbujas.
-Equipo
con filtro para microagregados: se utilizará siempre que se quiera administrar
grandes cantidades de sangre completa conservada o concentrado de hematíes, con
el fin de evitar que los microagregados penetren y obturen el sistema
circulatorio del paciente.
-Equipo
en Y: se utilizará para los concentrados de hematíes, que a veces, debido a su
viscosidad debe pasar junto con suero salino fisiológico para diluirlo.
-Equipo
de jeringa o goteo para componentes en la transfusión de plaquetas: con el fin
de no obstruir la vía intravenosa y poder administrarlas lo más rápidamente
posible, evitando así que se aglutinen.
-Equipo
de transfusión con bomba: cuando se necesita transfundir grandes cantidades de
sangre de forma rápida.
Para
evaluar con exactitud la respuesta del paciente a la transfusión, es preciso
establecer el valor basal de sus signos vitales antes de iniciada y
posteriormente cada media hora.
Tanto si se
utiliza una vía intravenosa ya establecida, como si se instaura una nueva para
la transfusión.
A un
máximo de 2 ml/minuto durante los primeros quince minutos, permaneciendo junto
al paciente, de esta forma, si el paciente muestra signos o aqueja síntomas
típicos de reacción adversa interrumpir de inmediato la transfusión (unas
cuantas gotas de sangre incompatible pueden resultar fuertemente lesivas) y
comunicarlo inmediatamente al médico. (3)
Si no hay
problemas en los primeros quince minutos, se aumentará la velocidad a la
deseada.
-una
unidad de sangre total o concentrado de hematíes: dos horas (hasta un máximo de
cuatro horas)
-unidad
de plasma: treinta minutos
-unidad
de plaquetas: entre cinco y quince minutos
Pasado
este tiempo, aumenta la probabilidad de contaminación.
Intentando siempre que pase sólo y jamás perforar o inyectar aire a una bolsa o sistema, ya que podemos provocar contaminación bacteriana o una embolia gaseosa.
Anote y
describa las características de la transfusión practicada:
-producto
sanguíneo administrado
-signos
vitales, antes, durante y después de la transfusión
-volumen
total transfundido
-tiempo
de transfusión
-respuesta
del paciente. (4)
Si el
paciente presenta alguno de los siguientes síntomas: escalofríos, hipotermia,
hipotensión, cefalea, urticaria, diseña, dolor lumbar, dolor torácico,
sensación de calor, náuseas, vómitos o taquicardia. Los pasos a seguir serán:
1- Suspenda
la transfusión y comience con goteo de solución salina para mantener permeable
la vía venosa a fin de seguir teniendo acceso a la circulación
2- Avisar al
médico
3- Vigilar
signos vitales cada quince minutos o según lo indique el tipo y la gravedad de
la reacción
4- Administración
de Oxígeno, adrenalina, etc, según prescripción médica
5- Vigile muy
de cerca ingestión y excreción de líquidos y recoja la primera muestra de orina
después de la reacción
6- Comuníquelo
al banco de sangre
7- Registro
de todas las incidencias
Si la transfusión transcurre normalmente, tanto la bolsa como el sistema y catéter se desecharán en contenedores apropiados, al ser material potencialmente biopeligroso.
1. Servicio de Hematología. Hospital General Vall D’Hebron. Guía sobre la utilización de sangre y componentes sanguíneos. Med. Cli. Barcelona, 1988; 91: 747-749
2. Mosquera Ferreiro, E. Transfusión sanguínea. Trabajando con protocolos. Rev. Rol de Enfermería 1991; 158: 29-34
3. Fernández Serrano, MB; Arriba Tomás, MC. Compatibilidad de las transfusiones sanguíneas. Rev. Rol de Enfermería 1991; 157: 41-44
4. Kelton, JG; Heddle, NM; Blajchaman, M. Transfusión sanguínea. Bases teóricas y aplicación clínica. Ed. Doyma 1988; 91-132