SEXUALIDAD Y TERCERA EDAD
Cristina Corominas Clemente:
Diplomada en Enfermería
María García Blázquez: Diplomada
en Enfermería
M.ª Dolores Ortega Martínez:
Diplomada en Enfermería
Carmen Serna Roldán: Diplomada en
Enfermería
Se trata
de un trabajo presentado en las X Jornadas del Día Internacional de la
Enfermería, obteniendo el premio a la mejor comunicación.
Con
él pretendemos describir la conducta sexual de la población mayor de 65 años en
Albacete capital en 1994. Para ello se ha realizado un diseño de naturaleza
descriptiva y transversal, sobre una población de 284 personas que pertenecen a
diferentes centros sociales.
La
recogida de información se ha llevado a cabo mediante entrevista personal,
según cuestionario anónimo, específico y estructurado que consta de 27 ítems.
Finalizada
la investigación, entre otras, llegamos a la conclusión de que la sexualidad es
una necesidad presente a lo largo de todo el ciclo vital y por tanto no debemos
descuidarla en la educación de nuestros ancianos.
Sexualidad,
Sexualidad y Tercera Edad. Hábitos Sexuales
Todos los
individuos tienen sentimientos, actitudes y convicciones en materia sexual,
pero cada persona experimenta la sexualidad de distinta forma, porque viene
decantada por una perspectiva sumamente individualizada. Se trata en efecto, de
una perspectiva que dimana tanto de experiencias personales y privadas como de
causas públicas y sociales. (1)
No
podemos conocer la sexualidad humana, sin tener en cuenta sus múltiples
dimensiones. El aprendizaje de la sexualidad en todas sus facetas no sólo se
reduce al conocimiento del individuo y de la naturaleza del ser humano, sino
que también viene determinada por el medio en que se encuentra.
La
sexualidad es un tema que ha despertado el interés del hombre, desde los
tiempos primitivos a nuestros días; y su estudio contribuye a una inmejorable
preparación para el afrontamiento de distintos cambios sexuales, tanto
fisiológicos como conductuales que se producen a lo largo de la vida.
No
es fácil responder a la pregunta ¿Qué es sexualidad?.
Al
hablar de sexualidad nos referimos a una dimensión de la personalidad y no,
exclusivamente a la actitud del individuo para generar una respuesta erótica.
Cuando hablamos y aplicamos este término nos referimos no sólo a la necesidad
fisiológica, sino también a la capacidad de hombres y mujeres para comunicarse
y expresarse, obteniendo y dando placer a través del sexo. (2)
La
sexualidad y la sensualidad humana son más que la de los genitales; más que la
procreación; el contacto sexual; las hormonas o el orgasmo; es una función de
todos que afecta completamente al hombre y a la mujer en cualquier edad y
época.
Desde
nuestro punto de vista abordamos el problema de la sexualidad en el anciano,
dependiendo de los aspectos socioculturales mas que de la relación sexual en sí
misma. La sociedad en general considera la conducta sexual en el anciano como
ilegítima, es víctima de muchas más agresiones que las del adulto y constituye
una negación. Se reconoce como algo “normal” el derecho de un joven adulto a
vivir lo más satisfactoriamente esta parcela de su afectividad; pero o ocurre
así en nuestra cultura con nuestros mayores.
Concretamente
nos proponemos abordar la mejor comprensión de la respuesta sexual en el
anciano; averiguar la relación de algunas de las imágenes sociales que existen
sobre los ancianos y su sexualidad con respecto a la situación real de ésta
última; además de explorar el campo de su interrupción, sobre todo una de las
razones que nos lleva a abordar este tema lo constituye el “aparente mutismo”
de los ancianos respecto al sexo y su sexualidad.
La
evolución de los valores culturales a través de los años ha traído consigo la
carga de la adversión a la edad. Este odio y miedo a la edad no sólo ha llevado
a esconder a los ancianos arrugados y grises, elementos inútiles, no sólo les
han robado la posibilidad de contemplar y participar plenamente en la sociedad
presente y futura, sino que también ha conspirado para privarles de una parte
de su humanidad: su sexualidad. (3)
Ser
viejo es ser asexuado; sin deseos ni atractivos, nos socializan desde la
infancia con esta idea, de ahí el pavor a la senectud y a todo lo que ello
conlleva.
Los placeres emocionales y psicológicos de la
intimidad, las caricias y el contacto de la proximidad física, los éxtasis del
acto sexual o el orgasmo, están reservados a los cuerpos plenos de juventud y a
los primeros años de la madurez. Tales imágenes y suposiciones continúan
manteniéndose a pesar de la documentación de lo contrario y aún, el creciente
reconocimiento de los ancianos, como personas llenas de necesidades, deseos y
capacidades asumidas.
La
vejez ya no es una situación rara, se percibe como una etapa esperada y
prevista en los últimos años de la vida. (3)
Los
cambios biofisiológicos de la sexualidad se inician lentamente entre los
treinta y cuarenta años, para progresivamente ir haciéndose más evidentes a
medida que el sujeto avanza en edad. A partir de los sesenta y cinco años, edad
en la que se sitúa sociológicamente el comienzo de la vejez, las
manifestaciones suelen ser bastante claras. Sin embargo, estos cambios se dan
en muy distinto grado y aparecen en tiempos claramente diferentes dependiendo
de numerosos factores; dichos cambios, en todo caso, no deben de ser
etiquetados de declive sexual ya que, como hemos comentado anteriormente, la
sexualidad no se reduce únicamente a la genitalidad y procreación.
Por
otra parte, hemos de decir que estas modificaciones pueden ser mal aceptadas
por ignorancia o por haber asimilado un modelo de sexualidad juvenil, genital y
coital, que obviamente se percibe como deteriorado; el problema se puede
agravar aún más, si es la mujer la que no acepta, se alarma o pone en ridículo
al varón que ha perdido el vigor juvenil.
La
inseguridad y el deseo de demostrarse que nada ha cambiado, adoptando pautas de
comportamiento sexual basadas en lo que los terapeutas sexuales llaman
“ansiedad de ejecución” (deseo de realizar frecuentes conductas coitales en el
menor tiempo posible), son los peores enemigos de la sexualidad del varón,
especialmente cuando tiene una edad avanzada.
Las
mujeres en cambio suelen asumir, mejor que los hombres, los cambios que afectan
a la esfera estrictamente sexual, aceptando peor el proceso general de
envejecimiento, en especial en cuanto a su imagen corporal entre otras razones
porque a las mujeres se les exige una figura corporal más juvenil. (4)
Para
terminar, citar a Balzac, (novelista francés), que no sugirió que la sociedad
hubiese creado sólo a la mujer joven; vio más allá de la reproducción y alabó
la creación de una continuidad del deseo, por lo tanto, potencialmente a lo
largo de toda la vida; no puso límite de edad al amor. (3)
Objetivo General: Determinar la conducta sexual de la población mayor de 65 años en Albacete Capital en 1994.
Objetivos Específicos:
-identificar
las actitudes sexuales de la población mayor de 65 años
-caracterizar
los hábitos sexuales de la población mayor de 65 años.
DISEÑO. Diseño de naturaleza descriptiva y transversal que caracteriza el comportamiento sexual de un grupo específico de población.
POBLACIÓN Y EMPLAZAMIENTO. La
población accesible estudiada corresponde a un total de 284 personas mayores de
65 años, que acuden a los diferentes centros sociales pertenecientes tanto al
Ayuntamiento como al INSERSO, de Albacete capital y que han accedido de modo
voluntario para ser encuestados.
FUENTES DE INFORMACIÓN. La
información se ha llevado a cabo mediante cuestionario anónimo, específico y
estructurado, mediante entrevista personal. El cuestionario consta de 27 ítems,
y se acompaña como anexo.
Se
realizó un pilotaje de la encuesta a 16 ancianos de similares características a
la población estudiada.
Se
mantuvieron reuniones antes de pasar la encuesta y después por parte del
equipo, para unificar criterios de recogida, inclusión y exclusión.
VARIABLES Y CARACTERÍSTICAS. Se
plantean como variables independientes: edad, sexo, estado civil, lugar de
residencia y haber recibido información.
Como
dependientes: el resto de ítems que tratan de identificar hábitos y actitudes.
Los
hábitos se incluyen en las preguntas números: 8, 10, 11, 12, 13, 14, 16, 17,
18, 19, 20, 21 y 22.
Las
actitudes se incluyen en las preguntas números: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 9, 15 y
23.
LIMITACIONES AL ESTUDIO. Validez
interna: al no encontrar ningún cuestionario validado sobre el tema objeto de
estudio, nuestro cuestionario no presenta elementos de discusión, y se mantiene
como inicio de posteriores trabajos y modificaciones pertinentes.
Aunque
los estudios demuestran que la sobremortalidad masculina es mayor en los países
desarrollados, en nuestro trabajo hemos encuestado un mayor número de hombres
que de mujeres porque acuden en mayor medida a estos centros.
Validez
externa: si bien la población accesible no puede considerarse como
representativa de la población mayor de 65 años residentes en Albacete capital
en 1994, y por ende los resultados no pueden extrapolarse o generalizarse. La
aproximación al tema objeto de estudio que ofrece el presente trabajo es
importante ya que la ausencia de bibliografía y conclusiones sobre el tema
tratado que puedan contrastarse y con el presente estudio iniciar una línea
para su posterior profundización y análisis.
TRATAMIENTO ESTADÍSTICO. Según la
naturaleza de la variable: medidas de tendencia central, de dispersión y
distribución de frecuencia. Para precisar el grado de asociación o de
independencia entre variables cualitativas se ha utilizado la prueba de la JI
al cuadrado.
Respecto a
las variables independientes: edad, sexo, estado civil, domicilio e información
sexual recibida encontramos:
El
número total de encuestas ha sido de 284, de los cuales, el mayor porcentaje
pertenece al grupo de edad comprendido entre los 65 y 69 años (45%).
En
cuanto el estado civil, existe un 67% de casados, de ellos el 31% son mujeres y
el 68% son hombres, es decir, hay más hombres casados que asisten a estos
centros que mujeres.
Relacionando
el estado civil con edad, podemos observar que conforme aumenta la edad,
disminuye el número de casados y el de solteros, mientras que el porcentaje de
viudos a lo largo de todos los grupos de edad, permanece casi constante.
Es
curioso destacar en cuanto al lugar de residencia, que de todos los
encuestados, un alto porcentaje vive en domicilio propio (81%) siendo la
mayoría casados y una minoría solteros; mientras que de los que viven en
domicilios de otros (hijos) y en residencias hay un mayor porcentaje de
viudos/as que de cualquier otro estado civil (Gráfico 1).

Otro dato que nos ha llamado la atención respecto a si han recibido información sexual o no, es que de todos los encuestados sólo un 8% han recibido correspondiendo este porcentaje a tan sólo 22 personas del total de las personas en estudio, y siendo a su vez, la mayoría hombres.
Respecto
a las variables dependientes encontramos que:
Hablan
con normalidad de sexo, con la pareja, amigos, etc., un gran porcentaje (69%),
de estos la mayor parte son casados, muy pocos son solteros y entre los viudos,
el porcentaje entre los que hablan y no hablan es muy similar. Además destacar,
que son los hombres a los que menos les importa tener este tipo de
conversaciones, siendo las mujeres más reacias a hablar de sexualidad.
En
cuanto a la pregunta sobre que es para ellos lo más importante en la
sexualidad, destacar que tanto para los hombres como para las mujeres el
elemento más importante, es el placer mutuo, estando en segundo lugar, el
establecer comunicación con la pareja. Reflejamos la relación existente entre
el estado civil y la opinión que tienen sobre la sexualidad (Gráfico 2).

Un dato significativo que llama la
atención en la pregunta de ¿quién cree que manifiesta más interés sexual? Es,
que tanto para los varones como para las mujeres, es el hombre. Por otra parte
observamos, que más de a mitad de los viudos y todos los divorciados
encuestados opinan que son ambos, (hombres y mujeres) los que manifiestan dicho
interés sexual.
El
78% de los encuestados piensan que no es indecente que las personas de más de
65 años muestren interés sexual.
De
las 278 personas que han contestado a la pregunta ¿mantiene relaciones sexuales
en la actualidad?, el 66,5% de las mujeres contestan afirmativamente. De los
que contestan no mantenerlas destaca que el 45% de mujeres, no mantienen en la
actualidad. Según el estado civil, la mayor frecuencia en las relaciones
sexuales corresponde a los casados (81,6%), seguido de los viudos (33,8%) (Ver
Gráfico 3).

Con respecto a la frecuencia de las relaciones sexuales, han respondido que mantienen relaciones en un periodo de tiempo inferior a una semana el 35% de los encuestados, de los cuales corresponden al primer grupo de edad.
En
cuanto a la pregunta de cómo consideran las relaciones sexuales, de los que las
mantienen, un 56% las consideran suficientes, coincidiendo con las personas que
mantienen una pareja estable (73,5%) y son en su mayoría casados (83,75%). El
grupo de los viudos constata que sus relaciones son insuficientes en un 27%.
(Gráfico 4)

A la pregunta sobre si consideran necesaria la penetración para la satisfacción sexual, contestan afirmativamente el 72,82% y son en su mayoría casados; mientras que un 27,17% no necesitan la penetración para la satisfacción sexual.
Las
caricias con las manos forman parte habitual de las relaciones sexuales en un
41,77% de los encuestados, mientras que las caricias con la lengua, la
heteromasturbación y la masturbación no son prácticas habituales, siendo el
coito la práctica más frecuente (69,13%). (Gráficos 5, 6, 7, 8 y 9)


Gráfico 6. Prácticas sexuales caricias con lengua


Gráfico 7. Prácticas sexuales masturbación






La población encuestada
mantiene un punto de consenso en cuanto a que las relaciones sexuales deben ser
heterosexuales, manifestándolo de esta manera un 84% de los encuestados; por el
contrario las personas que opinan que todas las relaciones son válidas, tanto
en el grupo de hombres como en el de mujeres son muy pocas.
De
los 284 entrevistados un 85% manifiesta no saber que tipo de relación buscaría
para obtener mayor satisfacción. Aproximadamente un 20% de los solteros y
viudos que han contestado a ésta pregunta, o bien buscan otra pareja o bien se
autosatisfacen. (Gráfico 10)

Respecto al horario y lugar preferido para mantener relaciones destacar que no hay preferencia sobre el lugar y hora en un 55% de los encuestados, el resto refiere como preferencia la noche y el domicilio propio.
Aproximadamente
el 50% de personas casadas y viudas tanto hombres como mujeres afirman tener
como motivo principal de sus relaciones, el deseo propio y el deseo de la
pareja.
El
84% de los varones y el 89% de las mujeres manifiestan no tener ningún tipo de
fantasía sexual cuando realizan el acto o se autoestimulan; de los 32 que
contestan afirmativamente, el mayor porcentaje corresponde a los casados
seguido de los viudos.
A
la pregunta de ¿Qué tipo de prácticas desearía hacer?, 189 no han respondido y
el resto responde: masturbación, películas pornográficas e intercambio de
pareja.
Referente
a la pregunta de si tienen o no sueños eróticos, encontramos destacable que un
74% de mujeres no los tienen y el 44% de hombres que sí; además, la mayoría de
las personas que han contestado afirmativamente señalan que alcanzan el
orgasmo.
Debido a
múltiples factores sociales y culturales, los hombres demuestran tener más
información e interés sobre el tema que las mujeres.
En
ésta edad es curioso observar como la mujer tiene más facilidad para expresar
sus sentimientos sobre la sexualidad con personas de su mismo sexo; pensamos
que esto puede ser debido a la influencia de la educación sexual recibida y al
lugar que la mujer ha ocupado en la sociedad. Sin embargo, los hombres hablan
con normalidad del sexo, con la pareja, amigos, etc., aunque a veces, sus
conversaciones resulten bastante picarescas.
Destacamos
que dentro del grupo estudiado hay una etapa entre 65 y 75 años en la cual, la
frecuencia de las relaciones se incrementa con respecto a la vivida por éstas
personas en periodos anteriores. La mujer tiene menos ocupaciones y el hombre
más tiempo libre.
Debemos
resaltar el lugar donde hemos realizado el estudio (clubs de jubilados), éstas
personas están más predispuestas a relacionarse entre ellas y mostrar actitudes
y opiniones diferentes a otras personas de sus mismas características respecto
a su sexualidad.
La
edad en sí misma no constituye un handicap para plena y satisfactoria vida
sexual.
1. Master W; Jhonson V. La respuesta sexual humana. Buenos Aires: Interamericana, 1967.
2. Figuera L.
Sexualidad en los ancianos. Rol de Enfermería 1990; Septiembre; 145: 39-46.
3.
Weg RB. La sexualidad en la vejez. En: Principios y
prácticas de la Medicina Geriátrica. M.
S. J. Pathy, 1998.
ANEXO: Cuestionario utilizado para
la recogida de la información.
Edad: _____ Sexo:
V M Estado Civil: C S
V D O
Profesión:
Lugar de Residencia:
-Domicilio
propio
-Domicilio
de otros
-Residencia
-Otros
¿Ha recibido alguna vez
información sexual?
Si No NS/NC
En caso de haber recibido alguna
información ¿cómo la ha considerado?
Escasa Adecuada Excesiva
¿Habla usted de sexualidad con su
propia pareja, amigos, familiares...?
Si No NS/NC
En su opinión, ¿qué elemento es
más importante para usted en la sexualidad?
-Placer
individual
-Placer
mutuo
-Establecer
comunicación con la pareja
-Procreación
-No
sabe / No contesta
¿Cree usted que las personas de
más de 65 años tienen interés sexual?
Si No NS/NC
¿Quién cree, que manifiesta más
interés sexual?
Hombre Mujer Ambos
¿Piensa usted que es indecente y
de mal gusto que las personas de más de 65 años manifiesten interés sexual?
Si No NS/NC
¿Considera que una persona de la
tercera edad tiene atractivo?
Si No NS/NC
¿Le importa mostrarse desnudo ante
su pareja?
Si No NS/NC
¿Cree que es malo para la salud,
especialmente en la vejez, la actividad sexual?
Si No NS/NC
¿Mantiene relaciones sexuales en
la actualidad?
Si No NS/NC
¿Con qué frecuencia?
-Una
vez a la semana
-Una
vez al mes
-Una
vez al año
-Otras..............
-NS/NC
¿Cómo la considera?
-Suficiente
-Insuficiente
-NS/NC
¿Considera necesaria la
penetración para la satisfacción sexual?
Si No NS/NC
¿Cuáles de las siguientes
prácticas sexuales realiza usted?
-Caricias
con las manos (Siempre / A veces / Nunca)
-Caricias
con los labios (Siempre / A veces / Nunca)
-Caricias
con la lengua (Siempre / A veces / Nunca)
-Automasturbación
(Siempre / A veces / Nunca)
-Heteromasturbación
(Siempre / A veces / Nunca)
-Coito
(Siempre / A veces / Nunca)
-Otros........
-NS/NC
¿Con cuáles de las siguientes
afirmaciones está usted más de acuerdo?
-Sólo
con las relaciones hombre-mujer
-Todas
las formas de relación son aceptables
-NS/NC
¿En qué grado está usted
satisfecho con sus relaciones?
-Muy
satisfecho
-Satisfecho
-Insatisfecho
-NS/NC
En caso de estar poco satisfecho,
¿qué haría para conseguir mayor satisfacción?
-Buscar
otra pareja -Videos
porno
-Autosatisfacerse -Otros..........
-Ver
revistas -NS/NC
¿Tiene algún lugar y horario
preferido para realizar sus relaciones sexuales?
-Si.
¿Cuál? ........................
-No
-NS/NC
El motivo de sus relaciones
sexuales es:
-Deseo
propio
-Deseo
de la pareja
-Costumbre
-Obligación
conyugal
-Otros
motivos
-NS/NC
¿Recurre usted a algún tipo de
fantasía sexual cuando realiza el acto sexual o se autoestimula?
-Si.
¿Qué tipo de fantasía?..............................
-No
-NS/NC
Tanto si las ha realizado como si
no, ¿cuál de éstas prácticas sexuales desea o desearía hacer?
-Masturbación
-Películas
porno-revistas
-Exhibicionismo
-Intercambio
de parejas
-Otros
-NS/NC
¿Tiene actualmente algún tipo de
sueño erótico?
-Si
(con orgasmo / sin orgasmo)
-No
-NS/NC
-Contenido:
¿Le gustaría recibir más
información sobre sexualidad?
Si No NS/Nc