VACUNACIÓN ANTIGRIPAL EN PACIENTES CON RIESGO CARDIOVASCULAR 1990-1994
ALBACETE
García Alcaraz, Francisco.
RESUMEN
La
actuación preventiva contra la gripe dispone de un medio eficaz que es la
vacuna, con la que disminuimos las descompensaciones y/o complicaciones en
personas con condición crónica y alto riesgo. A veces, pueden presentarse una
serie de reacciones adversas y efectos indeseables. Nuestro estudio pretende
cuantificar el número de vacunados contra la gripe en pacientes con riesgo cardiovascular,
identificando las causas que influyen en la variabilidad del número de
vacunados.
Se
ha evaluado el efecto de las variables edad, sexo, patología crónica,
vacunación antigripal, causas de no vacunación y situación laboral en 711
historias clínicas de pacientes de consulta de enfermería, en un centro de
salud urbano, entre los años 1990 y 1994 con edades comprendidas entre 28 y 93
años.
Hemos
observado una progresión de vacunados desde 1990 (83,8%) hasta 1993 (93,1%) y
desciende a un 84,9% en 1994. Este descenso es debido a reacciones adversas
(2,3%) y a petición propia (12,6%). La edad media de la población objeto de
estudio es de 65,68 años. Así mismo, observamos que al aumentar la edad,
también se incrementa el porcentaje de vacunados, siendo los diabéticos los que
más se deciden por la vacunación.
El
resultado de este estudio es que la vacuna tiene una serie de reacciones
adversas y efectos indeseables que motivan al paciente al abandono de la misma,
siendo sin embargo efectiva para la prevención de la gripe y de sus posibles
complicaciones.
Vacunación
Antigripal, Riesgo Cardiovascular, Atención Primaria, Reacciones Adversas y
Efectos Indeseables.
Las
infecciones respiratorias agudas (IRA) son las enfermedades más frecuentes
durante la temporada otoño-invierno y su clínica, motiva que un amplio sector
de la población acuda a demandar atención de los servicios sanitarios
correspondientes de forma masiva, constituyendo a su vez la causa más
importante de absentismo laboral y escolar, con la consiguiente repercusión
socio-económica. (1)
La
gripe, considerada la más importante de todas las IRA, representa uno de los
problemas epidemiológicos cruciales de nuestro tiempo, el proceso patológico se
puede definir como enfermedad transmisible de elevado poder de difusión, de
presentación invernal y recurrencia epidémica periódica. Es producida por un
ortomixovirus que afecta principalmente a las vías respiratorias superiores,
provocando en la persona afecta de dicha infección un cuadro clínico con
predominio de sintomatología general, proceso normalmente de carácter benigno y
autolimitado, salvo en ciertos tipos de “población de alto riesgo”,
concretamente en ancianos ( > de 65 años), cardiópatas, diabéticos, hipertensos,
EPOC, hepatopatía crónica, etc, es decir, en personas con enfermedad de tipo
crónico que incrementen un riesgo cardiovascular y en los que puede existir
complicaciones y/o descompensaciones metabólicas subsidiarias a su patología de
base (1), produciendo altas tasas de morbi-mortalidad; es por esto último por
lo que es de máximo interés la vacunación antigripal en este tipo de población.
(2)
La
actuación preventiva contra la gripe dispone de un medio operacional que es la
vacuna (3), con la que disminuimos las complicaciones y/o descompensaciones en
las personas con condición crónica y alto riesgo (4). Para conseguir una lucha
eficaz contra la influenza, se ha intentado su prevención por medio de la
inmunización activa de la población en general, y en especial para ciertos
grupos de riesgo, y para lo cual se han elaborado vacunas, en cuya producción
se han seguido criterios consecuentes con su etiología y fundados en la
estructura o calidad antigénica e inmunógena de los virus descubiertos y
debidamente aislados en cultivo anualmente (5). Esta atención estrecha por
parte de la OMS desde sus centros de vigilancia (CDC) tiene por objeto el
controlar la enfermedad y enviar directrices anuales, recomendando la
administración de un determinado tipo de vacuna (6), consiguiéndose una
inmunización activa de la población receptora de la misma, y pasiva del resto.
La
vacuna antigripal es un medio eficiente de lucha, pero a veces pueden
presentarse una serie de reacciones adversas, es lo que denominamos efectos secundarios,
tendiendo la industria farmacéutica a minimizarlos, ya que es la principal
causa por la que los pacientes suelen declinarse por la no vacunación. Estas
representan el tributo de evitar la enfermedad o de disminuir sus
complicaciones. Estas reacciones adversas representan la piedra angular de
nuestro estudio, y son causa de controversia tanto en la literatura médica como
en la práctica diaria.
REACCIONES ADVERSAS Y EFECTOS
SECUNDARIOS:
Se
pueden notar dos tipos de efectos secundarios: locales, en el lugar de la
inyección, y generales o sistémicos.
Las
reacciones locales son dependientes de la dosis, siendo menos importantes con
una vacuna fraccionada que con una vacuna de virus enteros inactivados, y es
más frecuente en personas jóvenes que en sujetos de edad avanzada.
Las
reacciones adversas sistémicas más frecuentemente encontradas son fiebre,
mialgias y otros síntomas generales de toxicidad y accidentes de
hipersensibilidad (alergia) de tipo inmediato o tardío y que puede dar origen a
una shock anafiláctico. Al contrario que los anteriores, estos efectos no son
dosidependientes y son infrecuentes.
La
proporción de las reacciones adversas varía en función del tipo de vacuna
(virus enteros, fraccionados, etc.)
Todo
lo expuesto anteriormente y otra serie de aspectos descubiertos tras el proceso
de investigación, nos llevó a investigar esta parcela, la cual ha sido revisada
por multitud de autores en textos, artículos, literatura científica, etc,
tratando la gripe y todo lo que la rodea de forma amplia, sin embargo pocos
eran los que hacían mención especial a una parte de la población tan amplio
como complejo, como es el de las personas con riesgo cardiovascular en Atención
Primaria de Salud (APS) de carácter urbano, es por esto y por lo citado anteriormente
por lo que nos adentramos en su estudio.
De
la misma forma, el interés de nuestro estudio surge de la necesidad de valorar
el grado de cumplimiento en la administración de la vacunación antigripal, por
parte de un grupo de alto riesgo para la gripe, como es el representado por los
pacientes con riesgo cardiovascular en APS dentro de nuestra comunidad,
concretamente en la localidad de Albacete y en especial el circunscrito al
entorno urbano.
GRUPOS DE ALTO RIESGO PARA LA
GRIPE
1. Personas
igual o mayores de 65 años
2. Personas
internadas en las residencias y otras instituciones, dedicadas al cuidado de
enfermos crónicos de cualquier edad
3. Adultos y
niños con trastornos crónicos de los sistemas pulmonar o cardiovascular,
incluyendo niños con asma
4. Adultos y
niños que han requerido seguimiento médico regular u hospitalización durante el
año anterior a causa de enfermedades metabólicas crónicas (incluyendo diabetes
mellitus), disfunción renal, hemoglobinopatía, o inmunosupresión (incluyendo
inmunosupresión causada por medicamentos
5. Niños y
adolescentes (6 meses a 18 años de edad) que han recibido tratamiento a largo
con aspirinas y por consiguiente pueden ser de alto riesgo en relación con el
desarrollo del Síndrome de REYE después de una gripe.
Fuente: Center for Disease Control (CDC) Atlanta
Morbility and Mortality Weekly Repot.
General:
Cuantificar el número de vacunados contra la gripe en pacientes con riesgo
cardiovascular.
Este
objetivo general se pretende conseguir mediante los siguientes objetivos
específicos:
1- Identificar
las causas que influyen en la variabilidad del número de vacunados
2- Establecer
la relación existente entre determinadas variables y la vacunación antigripal
3- Detectar y
valorar las causas que motivan el abandono de la vacunación
MATERIAL
En
la investigación que llevamos a cabo se han empleado tres tipos de recursos:
1- Recursos
físicos:
a. Centro de
Salud urbano (Albacete), Zona III
b. 771
Historias Clínicas
c. Ordenador,
procesador Tandon 286/N
2- Recursos humanos:
a. Equipo de
investigación; compuesto por un investigador principal y dos colaboradores
alumnas de segundo curso de la E. U. E. de Albacete, cuyos nombres aparecen
anteriormente
3- Recursos
financieros:
a. Al carecer
de un presupuesto oficial, los gastos del estudio de investigación han recaído
sobre los miembros del equipo.
MÉTODO
El
estudio que nos ocupa es de tipo longitudinal descriptivo, y para realizarlo se
siguieron los siguientes pasos:
TRATAMIENTO ESTADÍSTICO DE LOS
DATOS
El
programa utilizado para el trabajo estadístico fue el “EPI INFO Versión 5.01”.
Los pasos seguidos fueron los siguientes:
A. Creación
de una máscara donde aparecieran todas las variables observadas
B. Introducción
de todos los valores obtenidos para cada variable de cada Historia Clínica
estudiada, y creación de una base de datos con el programa “DBASE III Plus”
C. Para el
análisis de los datos utilizamos el programa citado en primer lugar, y se
importaron los datos desde el programa “SPSS para Windows versión 6.0”, el cual
fue también empleado en el análisis de los datos, aplicando los siguientes
métodos:
a. Para el
análisis de variables cualitativas y cuantitativas individualmente: Media y
Desviación Estándar para las variables cuantitativas; Frecuencia Absoluta y
Frecuencia Relativa para las variables cualitativas.
b. Para el
análisis de cruce de variables cualitativas con cualitativas: utilizamos el
Método de la Chi Cuadrado de Pearson para ver si existía asociación estadística
o no.
De las 771
Historias Clínicas revisadas, 651 (92,2%) disponían de registro sobre
vacunación antigripal y el resto, 60 (7,8%) carecían del mismo.
Los
resultados obtenidos para cada uno de las variables recogidas en el sistema de
registro fueron los siguientes:
SEXO
Se
aprecia un predominio de las mujeres (63,6%) sobre los hombres (36,4%) entre
los pacientes con riesgo cardiovascular que han sido estudiados
|
|
MUESTRA |
HOMBRES |
MUJERES |
|
FRECUENCIA |
711 |
259 |
452 |
|
PORCENTAJE |
100% |
36,4% |
63,6% |
EDAD
Se
consideró en intervalos de edad para hacer más fácil el análisis y que los
resultados de la relación entre variables no fuera muy compleja, los intervalos
que se realizaron fueron de 20 años, resultando cuatro grupos (20-39, 40-59,
60-79, 80-99).
La
edad media de la población estudiada resultó ser de 65,7%, media que
corresponde al intervalo de edad comprendido entre los 60 y 79 años, resultando
ser éste el sector en el que se acoge a la mayoría de los pacientes estudiados.
|
INTERVALO
EDAD |
FRECUENCIA |
PORCENTAJE |
|
20 a 39
años |
15 |
2,1% |
|
40 a 59
años |
164 |
23,1% |
|
60 a 79
años |
465 |
65,4% |
|
80 a 99
años |
67 |
9,4% |
PATOLOGÍA CRÓNICA
Se
pudo observar que la patología más frecuente tratada en la consulta de
Enfermería resultó ser la HTA (66,1%), seguida de la DM asociada a HTA (14,6%),
y con un valor similar la DM (13,5%). Por último corresponde a pacientes con
control y seguimiento para estudio diagnóstico y despistaje de patología
crónica de riesgo cardiovascular, para su posible inclusión en programa (5,8%).
|
|
HTA |
DM |
HTA/DM |
C/S
DESPISTAJE |
|
FRECUENCIA |
470 |
96 |
104 |
41 |
|
PORCENTAJE |
66,1% |
13,5% |
14,6% |
5,8% |
SITUACIÓN LABORAL
Dentro
de esta variable se apreció una frecuencia relativa elevada de personas con
situación laboral “pasiva” (70,7%) frente al porcentaje que hacía referencia a
aquellas otras que en el momento del estudio realizaban una vida “activa”
(29,3%), lo que viene a demostrar que la mayoría de los usuarios de las
consultas de Enfermería con riesgo cardiovascular se sitúan en un sector que
prácticamente corresponde al pasivo, en el aspecto laboral.
|
|
ACTIVO |
PASIVO |
|
FRECUENCIA |
208 |
503 |
|
PORCENTAJE |
29,3% |
70,7% |
VACUNACIÓN ANTIGRIPAL
Hemos
observado una progresión de los vacunados desde 1990 (83,8%) hasta 1993 (93,1%)
y, desciende a un 84,9% en 1994. De la misma forma pero a la inversa ocurre con
el valor de los no vacunados, comenzando con un 16,2% a principio de década
descendiendo hasta un techo máximo de 6,9% en 1993, y es a partir de esta fecha
cuando vuelve a incrementarse el porcentaje de no vacunados llegando a alcanzar
cifras similares a las de 1990, siendo ésta en 1994 de un 15,1%, TABLA 4.
Posteriormente analizaremos este fenómeno de regresión, el cual es debido
principalmente a las reacciones adversas y efectos secundarios indeseables
(2,3%) por un lado y a petición propia (12,6%) por otro, TABLA 5.
TABLA 4. Evolución anual de la
vacunación antigripal en pacientes con riesgo cardiovascular
|
AÑO
VACUNACIÓN |
VACUNADOS |
NO
VACUNADOS |
|
1990 |
83,8% |
16,2% |
|
1991 |
87,6% |
12,4% |
|
1992 |
92,0% |
8,0% |
|
1993 |
93,1% |
6,9% |
|
1994 |
84,9% |
15,1% |

TABLA 5. Evolución anual de las causas de no vacunación en pacientes con riesgo cardiovascular
|
AÑO |
FALTA
INFORMACIÓN |
PETICIÓN
PROPIA |
ALERGIA HUEVO |
REACCIÓN
ADVERSA |
|
1990 |
11,4% |
4,5% |
0,3% |
0% |
|
1991 |
0,6% |
11,2% |
0,3% |
0,3% |
|
1992 |
0% |
7,4% |
0,3% |
0,3% |
|
1993 |
0% |
6,0% |
0,3% |
0,6% |
|
1994 |
0% |
12,6% |
0,3% |
2,3% |

RELACIÓN ENTRE VARIABLES
Por la magnitud de las posibles combinaciones que se pueden realizar entre las variables existentes, creemos oportuno exponer y reflejar solamente aquellas que verdaderamente tienen un valor significativo para el objeto de nuestra investigación.
VACUNACIÓN vs. INTERVALO DE EDAD
Al relacionar estas dos variables nos encontramos con relación estadística significativa (p<0,05) es decir, las variables son dependientes, viéndose que al aumentar la edad proporcionalmente se incrementa el porcentaje de vacunados, lo que sitúa al grupo de más edad (de 80 a 99 años) como el más vacunado frente a los demás, esto se debe en gran parte a la susceptibilidad de los más mayores, y dependencia de los mismos hacia los sistemas sanitarios y sus profesionales, por el contrario nos encontramos un grupo con edades entre 20 y 39 años que muestra de forma clara la dificultad de captación para la administración de la vacuna.

VACUNACIÓN ANTIGRIPAL vs. PATOLOGÍA CRÓNICA
Tras efectuar el análisis de las variables se puede comprobar la existencia de dependencia entre variables, hay asociación estadística significativa (p<0,05), observándose en la totalidad de los años que los pacientes que se decantan más hacia la vacunación son aquellos que tienen patología crónica de tipo endocrino, es decir DM de forma aislada o asociada a enfermedad cardiovascular como es la HTA, mientras que los restantes grupos de enfermedades como son la HTA y los pacientes incluidos en el apartado de control y seguimiento son mucho más conscientes de no pertenecer a los grupos de riesgo, al no ser etiquetados de forma definitiva de su patología. Por otro lado la recompensa diaria de no tener que administrarle ningún tipo de fármacos, les hará descender su dintel preventivo ante este tipo de enfermedades.
Por el contrario en las enfermedades metabólicas, tipo crónico o de origen endocrino, como la diabetes mellitus y el conocimiento popular de dicha enfermedad desde muchos años, ha colaborado de forma genérica a que estos pacientes adquieran un rol mucho más responsable a la hora de su participación en las campañas de vacunación antigripal.

VACUNACIONES vs. SEXO
En
este apartado no se encontró dependencia entre variables (p>0,05).

La realización
del presente trabajo, nos ha llevado a enunciar las siguientes conclusiones:
-Primera:
Es evidente, coincidiendo con toda la literatura médica, que la HTA constituye
la patología crónica de riesgo cardiovascular más ampliamente extendida en
ciertos sectores de la población, alcanzando en nuestro estudio un 66,1%,
destacando sobre las demás estudiadas. Y esto es así sin tener en cuenta la
patología asociada HTA/DM, y que en conjunto representaría un gran porcentaje.
Aconsejamos
la realización de screening de toma de presión arterial (PA) a la población en
general, para detectar y diagnosticar de forma precoz dicha enfermedad, que
cursa de forma silente y asintomática durante años.
-Segunda:
De la misma forma, tenemos que resaltar el aspecto contrario al anterior, es
decir, el punto correspondiente que hace referencia a las personas catalogadas
en el grupo de control y seguimiento para estudio diagnóstico o despistaje de
patología, éste representa un 6,8%, valor insignificante. Desde el punto de vista
protector, este valor debería ser más amplio para tener una verdadera actitud
preventiva.
-Tercera:
Destacar la progresión de personas vacunadas desde 1990 (83,8%) hasta 1993
(93,1%), para caer bruscamente a partir de esta fecha, alcanzando en 1994 un valor
de 84,9%, equiparable a valores de principios de década.
La
regresión de pacientes vacunados con riesgo cardiovascular es incuestionable, y
esto es motivo suficiente par su ulterior estudio y corroborar que ocurre en el
futuro, es decir, por lo demostrado en nuestra investigación nos vemos en la
obligación de volver a estudiar el problema.
-Cuarta:
No podemos olvidar las causas que han motivado el descenso en la vacunación de
estos grupos, resaltar varios aspectos:
a) Tras la
implantación de las campañas de vacunación antigripal (finales de la década de
los 80), se hace patente el elevado número de personas que desconocen que
pertenecen a un grupo de riesgo para la gripe (desconocimiento 11,4%), dato que
disminuye considerablemente y posteriormente desaparece en el año siguiente,
gracias a la labor de los profesionales de Enfermería mediante Educación para
la Salud.
b) Destacar
las verdaderas causas de no vacunación, son dos principalmente:
a. Reacciones
Adversas y Efectos Secundarios de las vacunas administradas, que va
incrementándose paulatinamente, alcanzando en 1994 un valor de 2,3%
b. Por
Petición Propia (*) del paciente, representa la causa primera de no vacunación,
apareciendo un porcentaje del 12,6% en 1994, el doble que el año anterior
(*) por petición propia, se
entiende aquellos pacientes que se declinan hacia la no vacunación al asociarla
con aspectos como el temor a la inyección, padecer un cuadro catarla
caracterizado por rinorrea, tos persistente no productiva, artromialgias,
malestar general, debilidad, expresiones como “he pasado un invierno peor”, “no
me va la vacuna”, etc, todo ello registrado en las historias clínicas.
Creemos
completamente necesario realizar dos aclaraciones:
-Los
profesionales de Enfermería deben seguir recomendando la vacunación antigripal
en estos grupos de riesgo, para así conseguir el descenso de las tasas de
morbimortalidad en la gripe.
-Además
de lo anterior, debemos observar y analizar con objetividad los resultados
obtenidos en este estudio, y tenemos que recomendar y solicitar a los
profesionales sanitarios, que permanezcan en estado de vigilancia sobre estos
grupos, de la misma forma aconsejamos un interrogatorio profundo de la persona,
con una escucha atenta y respetando su decisión a la hora de la vacunación.
-Se
establece la disyuntiva de si la vacuna aporta menos beneficios en ciertas
personas que en otras.
BIBLIOGRAFÍA ACOTADA
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