IMPORTANCIA DEL INGLÉS EN LAS CIENCIAS DE LA SALUD

 

 

 

 

 

 

R M. López Campillo

E. Mallebrera Cañada

C. Pardo Serrano

 

            Profesoras Titulares de la Escuela Universitaria de Enfermería de Albacete

                        Universidad de Castilla-La Mancha

 

 

 

 

RESUMEN

 

 

            La necesidad de dominar el inglés en la actualidad es una cuestión indudable en un mundo donde las relaciones internacionales son cada vez de mayor importancia y donde la lengua de comunicación por excelencia es la inglesa. La creciente importancia del conocimiento de esta lengua ha repercutido en todos los países no-anglosajones incluido España, donde afecta más o menos directamente a los diversos campos y profesiones.

            Lo que pretendemos con este artículo es analizar los motivos principales por los cuales un profesional del área de la salud debería conocer la lengua inglesa.

 

 

Palabras clave: Inglés y Enfermería. Inglés y Salud.

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

  1. La expansión del inglés.

 

La primacía ostentada actualmente por la lengua inglesa, en el mundo de las relaciones internacionales, es una realidad que pocos se cuestionan ya. El Inglés se ha convertido en el vehículo de comunicación por excelencia a todos los niveles: política, economía, comercio, turismo, ciencia y tecnología, etc. Es decir, se ha transformado en lo que podríamos denominar una “lingua franca”, papel que, no muchos siglos atrás, desempeñaría el Latín –y en menor medida el Griego- en el mundo occidental (1).

La Lengua Inglesa ha sufrido una enorme expansión si comparamos su posición, por ejemplo, en la época de Shakespeare cuando era la lengua nativa de tan sólo unos pocos millones de habitantes (2), con su posición en la actualidad donde se estima que aproximadamente unos 300 millones de personas la tienen como lengua materna y una cifra similar de habitantes la utilizan como segunda lengua (3)

La expansión del Inglés no comenzaría hasta el siglo XVI con los primeros exploradores y, aunque las conquistas geográficas de Gran Bretaña no se inician hasta el siglo XVII –mucho más tarde que las españolas y portuguesas-, lo cierto es que las características especiales de ésta consiguieron para Inglaterra un vasto y estratégico imperio (4).

Hay que tener en cuenta que gracias a dichas conquistas el dominio británico se extendió a más de la cuarta parte del mundo (Norteamérica, Canadá, India, África del Sur, Oceanía, etc.) convirtiéndose la lengua inglesa en si no la más hablada –posición ocupada por el Chino-, sí en la más extendida geográficamente, razón por la cual se comentaba que el sol nunca se ponía en el imperio británico.

No obstante, esto por sí solo no sirve para explicar la gran importancia del Inglés en la actualidad. Otra importantísima razón que ha contribuido enormemente es la superioridad tecnológica y científica de los Estados Unidos y Gran Bretaña en el siglo XX.

Como todos sabemos, el siglo XX trajo consigo avances en la ciencia y tecnología inimaginables para la mayoría: el automóvil, el avión, la radio, la televisión, el radar, los ordenadores, los cohetes, los misiles, la bomba atómica y la bomba-H.

Inicialmente, dichos productos se fabricaban en los Estados Unidos y Gran Bretaña, y eran exportados a otros países. Sin embargo, conforme se fueron desarrollando estos últimos, fueron montando sus propias industrias e “importando” técnicos y científicos de países anglo-parlantes, contribuyendo de este modo al fortalecimiento y expansión del Inglés a través del comercio, la ciencia y la tecnología (3).

            Tanto es así que, actualmente, cualquier profesional que quiera estar al día necesita irremediablemente saber Inglés para estar informado de los rápidos avances que están teniendo lugar en su área de conocimiento, realidad que afecta de lleno al profesional del área de la Salud.

 

  1. Su repercusión en España

 

Por las razones mencionadas anteriormente, el aprendizaje del Inglés se ha convertido en una necesidad cada vez más apremiante. Y, “ante esta necesidad, no es extraño que la mayoría de gobiernos hayan decidido incluir la Lengua Inglesa dentro de los programas educativos de sus respectivos países” (4), llegando incluso a desplazar otras lenguas como el Francés, por ejemplo.

En España, además, ha habido una rapidísima proliferación de Escuelas Oficiales de Idiomas por todo el territorio nacional –por no mencionar el gran número de academias privadas creadas- donde más del 80% de los alumnos matriculados estudian Inglés. Y cada año se conceden numerosas becas para profesores, por parte del Ministerio de Educación y Ciencia, y para alumnos por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, para el aprendizaje y reciclaje de la Lengua Inglesa en otros países como Inglaterra e Irlanda.

A parte de esto, habría que mencionar también todos los viajes e intercambios que se organizan a Gran Bretaña, los Estados Unidos y Canadá, tanto por iniciativa estatal como privada, para la realización del equivalente a tercero de B.U.P. o C.O.U., o cursos de perfeccionamiento del idioma.

Por último, nuestra incorporación a la Comunidad Económica Europea ha incrementado el número de becas para la realización y ampliación de estudios en el extranjero, mediante unos programas de intercambio como los proyectos Erasmus o Lingua, por ejemplo.

Evidentemente, todo este despliegue no es producto de la casualidad, sino una clara muestra de la innegable importancia del Inglés.

 

 

 

NECESIDAD DEL INGLÉS PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD

 

 

            Ahora bien, ¿por qué o para qué necesita un profesional del área de la Salud el Inglés?. Las razones las podríamos encuadrar en cuatro apartados:

 

1.       La Investigación.

2.       El manejo de manuales de instrucciones de aparatos e instrumentos que se encuentran en los hospitales, ambulatorios, u otros Centros de Salud.

3.       El manejo de ordenadores y programas informáticos.

4.       La interacción con el paciente extranjero y/o familiares o amigos de éste.

 

Quizá la necesidad del Inglés para acceder a todo tipo de material bibliográfico, de cara a realizar una investigación, es la primera necesidad que se nos viene a todos a la mente. Y no es de extrañar, puesto que la gran mayoría de las publicaciones del área dela Medicina y la Enfermería, se hacen en esta lengua.

Para podernos hacer una idea de hasta qué punto es así nada mejor que conocer datos objetivos como los que se encuentran en la tabla adjunta (Tabla 1). Dichos datos proceden de un estudio que se llevó a cabo para averiguar el número de publicaciones por idioma realizadas en los años 80, utilizando como fuente de datos el “Index Medicus”. Las cifras, como se puede apreciar, hablan por sí solas.

 

 

TABLA 1

 

IDIOMA

 

NÚMERO DE PUBLICACIONES PERIÓDICAS Y NO PERIÓDICAS

 

PORCENTAJES

INGLÉS

189.616

72,2%

RUSO

16.153

6,2%

ALEMÁN

15.263

5,8%

FRANCÉS

10.697

4,1%

JAPONÉS

7.308

2,8%

ITALIANO

4.944

1,9%

ESPAÑOL

3.241

1,2%

TOTAL

262.262

94,0%

 

           

            Hasta ahora sólo hemos tratado el punto del acceso a la bibliografía de interés, pero hay otros puntos a considerar:

 

a)       En primer lugar, el investigador, muy posiblemente, tendrá que encargar los libros, artículos u otros materiales de interés (como ciertos programas informáticos estadísticos, etc) en Inglés, bien sea por correspondencia, fax o teléfono, ya que estos sistemas suelen ser bastante más rápidos que los pedidos a librerías (especialmente si dichos materiales tienen que ser importados).

b)       En segundo lugar, si el profesional quiere publicar los resultados de su investigación, tendrá que confeccionar dos abstractos o resúmenes, uno en Español y otro en Inglés, aún tratándose sólo de una revista nacional de mediana calidad. Pero si lo que quiere es publicar en una revista de prestigio para que sus trabajos tengan una proyección internacional, tanto la recensión como el artículo completo deberán redactarse en Inglés.

c)       Por otra parte, si el investigador o cualquier profesional que quiera estar al día, decide acudir a Congresos importantes, percibirá inmediatamente que las mejores y más interesantes conferencias o ponencias se realizan normalmente en Inglés, aunque ésta no sea la lengua nativa del conferenciante o ponente en cuestión. Y, aún en el caso de que haya traducción simultánea, la persona que sepa Inglés tendrá la ventaja de poder entender el mensaje directamente, sin riesgo de pérdida de información o errores por causa ajena.

d)       Además, lo más interesante no suele ser la conferencia en sí, sino el contacto con investigadores o profesionales de otros países en los descansos, debates, mesas redondas e incluso después del congreso. Esta interacción se mantendrá, en la mayoría de los casos, en Inglés por ser ésta la lengua que con mayor probabilidad conozcan.

e)       Y, por supuesto, si dicho investigador quiere realizar una ponencia o conferencia, también le convendrá hacerlo en Inglés para que tenga mayor difusión, si es que existe esta opción.

 

En cuanto al segundo apartado –el manejo de manuales de instrucciones de aparatos e instrumentos- tenemos que tener en cuenta que, dado el rápido avance de la tecnología en todos los campos incluido el de la Medicina, llegan constantemente a los hospitales, clínicas, ambulatorios y otros Centros de Salud, nuevos equipos, aparatos e instrumentos cuyas instrucciones –ya sea de montaje, uso funcionamiento, mantenimiento y limpieza- suelen venir en Inglés mayormente, o en Inglés y Alemán. Y, a pesar de que en algunos Centros u hospitales existen equipos de traductores, éstos suelen encontrarse desbordados por el trabajo, produciéndose una demora considerable en la utilización de los nuevos equipos. Asimismo, también hay que tener en cuenta que no es posible la presencia de estos expertos siempre que nos surja una duda o un apuro como, por ejemplo, en una guardia.

El conocimiento del Inglés en estos casos, podría ser muy útil y rentable, contando además con la satisfacción que produce la autonomía para realizar el trabajo propio de cada uno, al no tener que depender de otros.

Por otra parte, prácticamente todos los Centros del tipo que sea disponen de ordenadores para facilitar el trabajo, y cualquier persona acostumbrada a manejarlos sabe que, aunque muchos de los programas informáticos están ya traducidos al Español, es frecuente encontrarse en situaciones donde es necesario saber Inglés para poder comprender el lenguaje interactivo del ordenador, como el sistema operativo.

            Y, finalmente, nos queda por considerar la interacción con pacientes extranjeros. No podemos olvidar que España es un país turístico donde acuden miles de visitantes de las más diversas zonas geográficas y cuyo vehículo de comunicación suele ser el Inglés, incluso en el caso de aquellos procedentes de países no-anglosajones.

            Es posible que, en algún momento, estos turistas requieran algún tipo de atención médica o de enfermería como por ejemplo en caso de accidente o de enfermedad. Y esto puede ocurrir, como todos sabemos, incluso estando de paso por la provincia de Albacete. Asimismo, tampoco nos podemos olvidar de la multitud de extranjeros retirados, procedentes en su mayoría del Norte de Europa, que frecuentemente convierten las zonas costeras españolas en su hogar.

            Por tanto, vemos que, mientras en unas zonas el conocimiento del Inglés puede parecer más o menos necesario, en otras resulta imprescindible. Pero, si tenemos en cuenta que no podemos saber con total certeza lo que el futuro nos puede deparar, es decir, si nos tocará atender a un paciente extranjero aún estando en Albacete u otra región del interior de España, o si nos tocará hacer alguna sustitución o tendremos nuestra futura plaza en alguna zona turística, quizá sería necesario que todo médico o enfermero/a tuviese, por lo menos, unos conocimientos mínimos de Inglés que le permitieran comunicarse con el paciente y/o con sus familiares o amigos en ciertas condiciones de garantía. Esto puede incluir no sólo la interacción directa con ellos por vía oral, sino el poder o tener que comunicarse con médico de cabecera o especialista del paciente en casos extremos como el de una enfermedad grave, o tratamientos especiales a los que el paciente pueda estar sometido, etc; interacción que podría mantenerse por correspondencia o teléfono.

            Por todas las razones expuestas anteriormente, podríamos afirmar que el conocimiento del Inglés para cualquier profesional en el área de la Salud, constituye no un lujo sino una necesidad evidente.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

1.       Richards, JC y Rodgers, TS. Approaches and Methods in Language Teaching: A Description and Analysis. C.U.P. Cambridge 1986

2.       Harrison, B. English as a Second and Foreign Language. Edward Arnold: London 1973

3.       Ashworth, M. Beyond methodology: Second Language Teaching and the Community. C.U.P. Cambridge 1985

4.       Bestard, J y Pérez, C. La didáctica de la Lengua Inglesa. Edi-6: Madrid 1982