ALIMENTACIÓN EN ESCOLARES. NECESIDAD DE PROGRAMAS DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD

 

 

AUTORES:

 

1.        Mª. JOSE MUÑOZ PARIS

2.        ANA Mª MUÑOZ PARÍS

3.        ISABEL MARÍA PÉREZ RUIZ

4.        CAYETANO FERNANDEZ SOLA

5.        JOSE GRANERO MOLINA

 

(1, 3, 4, 5) Enfermeros. Profesores Asociados de la EUE de la Universidad de Almeria

(2) farmacéutica


RESUMEN

 

Puesto que una correcta alimentación constituye un elemento fundamental para el buen desarrollo psicomotor y somático del escolar, el presente trabajo pretende hacer una revisión bibliográfica sobre el tema, a la vez que un estudio de los hábitos alimenticios de los escolares de una población rural, con edades comprendidas entre los 8 y los 10 años.

Los resultados muestran que no existen diferencias entre ambos sexos, encontrándose que en  ambos existe un consumo excesivo de dulces, huevos y carnes y derivados, a la vez que se observa una carencia importante en el consumo de pescado, verduras y legumbres, por otro lado destacar que nos encontramos con que un 22% de la muestra, toma poca leche, alimento fundamental a estas edades, y que un 73%  consume bebidas azucaradas más de tres veces en semana.

    Estos resultados vienen a corroborar los encontrados en numerosos estudios descritos en la literatura y una vez más nos informan de la necesidad de ofrecer educación sanitaria en los colegios a través de campañas informativas, así como de la necesidad de coordinación del personal sanitario con padres y maestros.

PALABRAS CLAVE:  alimentación, escolares, enfermería, programas.

 

Abstract:

Since a correct nutrition is a major element for a healthy psychomotor development of scholar pupils, the current survey intends to make a bibliographical review about this concern, and at the same time, a survey of food habits among scholars in a rural village, aged between 8 and 10 years old.

The results show no difference between both sexes, finding in both of them an excessive intake of sweets, eggs, meat and derivatives, added to a significant lack in the intake of fish, vegetables and legumes, in other way, it is remarkable finding a 22% of the sample takes less milk than necessary, specially important at this age, and that a 73% take sugared drinks more than three days a week.

These results confirm the ones found in numerous surveys found in the literature, and once again report the necessity of offering health education at schools through informative campaigns, as well as the necessity of coordination  of health personnel with parents and teachers.

 

INTRODUCCIÓN

 

La alimentación es uno de los factores más directamente relacionados con el desarrollo de un país y con el bienestar de sus habitantes, sin embargo es frecuente encontrar en los países más desarrollados desequilibrios nutricionales ligados a la forma de vida actual (1).

Si bien es cierto que una correcta nutrición es deseable a cualquier edad, la población escolar despierta un especial interés en el estudio nutricional debido a diversos factores, biológicos, psicológicos y sociales (2), y es que la alimentación constituye un elemento fundamental para un buen desarrollo somático y psicomotor, sobre todo en la primera infancia y en la etapa escolar. Sin embargo, observamos en general entre los padres y familiares así como en no pocos profesionales sanitarios, una falta de información y por tanto, desconocimiento de las características fisiológicas y psicológicas de esta etapa de la vida (3).

 Todo lo anteriormente expuesto plantea la necesidad de un cambio hacia un modelo activo de intervención, pretendiendo salir a la comunidad a trabajar con y sobre ella , utilizando los recursos comunitarios e individuales.

Son numerosas las acciones y los contextos de intervención en la promoción de la salud, sin embargo la familia y la escuela son, sin duda, por sus características esenciales, los contextos donde se consigue una mayor eficacia y eficiencia de los programas de intervención.

Los programas de educación para la salud  en la escuela tienen cuatro roles importantes en la promoción de la salud comunitaria  (4):

1.      Proporcionar una comprensión fundamental de los conceptos de salud y de enfermedad a extensos segmentos de la población.

2.      Reforzar actitudes positivas de salud.

3.      Modificar los comportamientos sanitarios que entran en competencia con los de salud.

4.      Contribuir a potenciar la capacidad de toma de decisiones, la resolución de problemas, las interacciones sociales, así como la imagen de sí mismo.

 

El presente estudio se centra concretamente, en los hábitos  alimentarios  de los escolares, porque es precisamente en los primeros años de vida, donde hay que empezar a educar sobre una alimentación sana, evitando errores o modas que puedan llevar al individuo en la edad adulta a tener problemas irreversibles  (5). Por otro lado, es lógico suponer que los controles periódicos del niño sano su ponen una base importante en la prevención de patologías múltiples (6).

 

OBJETO DE ESTUDIO

 

Este estudio surge porque el propio colegio objeto del estudio, plantea su interés por conocer los hábitos alimentarios de sus alumnos.

El trabajo pretende ser un  estudio  descriptivo donde se hace un diagnóstico de salud con respecto a los hábitos de alimentación de los escolares de un colegio rural de la provincia de Almería, para asesorarlos en hábitos saludables, así como promover la participación de los padres en la alimentación de sus hijos y conseguir una coordinación entre profesores y enfermeros.

Escogemos alumnos de primaria por considerar que los escolares durante esta primera etapa son más receptivos y tienen menos hábitos adquiridos y por tanto son susceptibles de cambiar fácilmente con una apropiada educación en hábitos alimentarios que se podría llevar a cabo en un futuro próximo , estableciendo un nexo de unión entre enfermería y el colegio.

 

MATERIAL Y METODO

 

SUJETOS:

Se utiliza una muestra de 143 sujetos, de los cuales 54 son niñas y 89 niños. Se seleccionan por edades comprendidas entre 8 y 11 años, de los cursos 3º, 4º y 5º de primaria.

Se elige este margen de edad por entender que niños más pequeños podrían tener dificultades para rellenar los cuestionarios.

La muestra se obtiene del colegio público Concordia de Campo Hermoso, en la provincia de Almería.

INSTRUMENTOS

A los sujetos de la muestra se les administró un cuestionario elaborado ex profeso a partir de varios cuestionarios validados que se obtienen de la bibliografía, como el modelo de encuesta dietética de Cao, el modelo de cuestionario dietético de Fomon etc.

El cuestionario pregunta acerca del tipo de alimentos que consumen así como la frecuencia semanal, adjuntando a modo explicativo ejemplos de alimentos que pertenecen a cada grupo.

 

RESULTADOS

 

Los datos más relevantes en cuanto a los hábitos de salud de los escolares estudiados, son los siguientes:

No existen diferencias significativas entre ambos sexos.

Existe un bajo consumo de alimentos como las verduras, ya que el 23% no toma verdura en toda la semana, lo mismo ocurre en el caso de los frutos secos. En cuanto al pescado un 70% lo toman poco, es decir de 1 ó 2 veces a la semana. En el caso de la leche y derivados el 72% la toma mucho, también la carne y derivados presenta un porcentaje alto, del 67%, al igual que las bebidas que presenta un 74% y la fruta (73%). Las legumbres, sin embargo el 65% las toman poco.

 

 

 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 

 


 

 

 

CONCLUSIÓN Y DISCUSIÓN

 

Los resultados obtenidos no se corresponden con  las cantidades recomendadas semanalmente, las cuales se exponen a continuación (7):

·        Verduras: siete veces a la semana

·        Pescado: cuatro veces a la semana

·        Huevos: tres veces a la semana

·        Féculas y pastas:  siete veces a la semana

·        Leche y carne ( y sus derivados ): tres veces a la semana

 

Por lo tanto consideramos necesario el control del estado nutricional  y alimentario de los niños en edad escolar, para prevenir y tratar precozmente cualquier problema derivado del mismo. Así como la implantación en las escuelas de programas de educación para la salud, en materia de alimentación y distribución regular y divulgación en todas las  poblaciones  rurales.

Y, para concluir, recordar que, puesto que  está demostrado que una dieta equilibrada mejora la salud física y mental del escolar (8),  y dado que la OMS reconoció a las enfermeras en el 85 como los profesionales de la salud más próximos a la comunidad, y con los conocimientos y habilidades particularmente apropiados para dar respuesta a estas necesidades de salud, deberíamos esforzarnos en mejorar nuestra función de agentes educadores en el ámbito escolar incrementando la interacción entre enfermeros, profesores, padres y alumnos, ya que la creación y mejora de los hábitos de vida en los niños, pasa por la coordinación entre los diferentes contextos donde se desarrollan los conocimientos, creencias, actitudes y comportamientos de éstos.

 En la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo que se aprobó en 1990, más conocida como LOGSE, se introdujo  la Educación para la Salud como materia “transversal,” a lo largo de  toda la etapa educativa haciendo responsables exclusivos  a los maestros del desarrollo y aplicación de esta materia (9), a lo largo del presente año, hemos sido testigos de la ampliación de la idea, contemplando la asignatura desde la perspectiva de la prevención de drogas en secundaria, sin embargo, cada estudio que leemos o que hacemos las enfermeras, nos reafirma más en la idea de contemplar y concienciar a la sociedad del la importancia del papel de la enfermera impartiendo educación para la salud en la escuela y no sólo para prevenir la drogadicción sino en tantos ámbitos dónde el niño está empezando a generar los hábitos que en la mayoría de los casos, mantendrá el  resto de su vida.  

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.        Failde, I. Y Cols. Valoración de la alimentación de los escolares de una población de la sierra de Cádiz.Medicina Clínica. 108(7), pag. 254-258. 1997.

2.        Varó, P. Sempere, C. Y García, A.. Evaluación analítica de la comosición nutricional básica de menús escolares. Alimentaria XXXVI (289). Pag. 29-33. Ene-Feb, 1998.

3.        Girón, P. El desayuno es toda una comida: experiencia con alumnos de educación infantil en un colegio público. Enfermería Científica. 192-193, pag. 13-16. Mar-Abr., 1998.

4.        Ruano, L. Y Cols. Educación para la salud en la escuela. ROL de Enfermería, Nª158 pag. 71-78.

5.        López, M.C. y Cols. Estudio de los hábitos alimentarios de un grupo de población universitaria . Nutrición Clínica . Nº.4 , pag. 25-27. 1994.

6.        Baena, C. Examen de salud escolar. Valoración como actividad comunitaria. ROL de Enfermería, Nº198, pag. 17-20. Feb. 1995.

7.        Folguera Álvarez, M Carmen; Bonilla Palomares, Yolanda. Hábitos de salud en los escolares. ROL de Enfermería, Nº212, pag 62. Abril 1996.

8.        Rojas Alcántara, P.;Pina Roche, F.;Bastida Pozuelo, F.; Muñoz Perez, G.; Gonzalez Quijano, A.; Santesteban de Mingo, M. Alimentación de los escolares. Un diagnostico de salud. ROL de enfermería, Nº 143-144, pag. 34. 

9.        Larma Merino. La enfermera como educadora de salud en la escuela. Comunicación en las IV Jornadas de  Educación para la salud. Almería 2001

 

 


Revista de Enfermería. Albacete. Nº 15. Abril, 2002