ORIENTACIONES METODOLÓGICAS GENERALES PARA EL ESTUDIO DE LOS DISTINTOS COMPONENTES DE LA NATALIDAD DE LA POBLACIÓN
Juan García García
E.U.
de Enfermería de Albacete. Octubre, 1990
Universidad
de Castilla-La Mancha
Se
destaca la importancia de los principales indicadores que permiten el
conocimiento de la natalidad, como componente del estado de salud de una
población. Se hace una revisión acerca de las fuentes de información básicas
para su estudio, así como los procedimientos de cálculos para su obtención.
Se
identifica la importancia de la interdependencia existente entre natalidad y
mortalidad así como la necesidad de disponer de datos estimativos correctos
sobre la población futura para proyectar las necesidades de servicios de salud;
conociendo de esta manera a las tendencias demográficas como base de las
teorías y políticas de población.
Los
indicadores que permiten conocer la natalidad, como componente del estado de
salud de la población, son varios y su obtención está en dependencia con la
cobertura e integridad de los registros de la población a estudiar; éstos son:
-Tasa
bruta de natalidad
-Tasa
de fecundidad general
-Tasas
específicas de fecundidad
-Tasa
global de fecundidad
-Tasa
bruta de reproducción
-Tasa
neta de reproducción
La
importancia de estos indicadores radica en lo siguiente:
1). La Tasa Bruta o Cruda de
Natalidad (b):
Es una
medida fácil de calcular y de interpretación sencilla; nos brinda el impacto
del fenómeno natalidad en el seno de una comunidad para un año determinado y su
relación con la Tasa Bruta de Mortalidad nos proporciona el “Crecimiento
Natural o Vegetativo” para el año en cuestión. Aun cuando, por no tener en
cuenta realmente las personas expuestas al riesgo al comparar diversas regiones
con distribución etaria diferente, su utilización puede ser engañosa.
El
efecto de la estructura por edad es mucho menos importante por lo que respecta
a la tasa de natalidad, las diferencias en las estructuras son mucho menores en
la clase central (digamos de 20-60 años) que en las clases extremas (menos de
20 y más de 60), y es en esta clase central donde se encuentra la casi
totalidad de las personas sometidas al “riesgo” de la procreación (Pressat.
1981).
Sin
embargo, muchos otros factores diferencian las tasas de natalidad: en
particular, condiciones del ejercicio de la capacidad de procreación en las
civilizaciones en que la fecundidad es esencialmente legítima; precocidad e
intensidad de la nupcialidad; factores biológicos; importancia de las prácticas
anticonceptivas, etc. ... (Pressat, R: Demografía estadística Ed: Ariel
Barcelona 1981)
2). La Tasa de Fecundidad General
(TFG):
Permite
conocer como esta variable demográfica ejerce su acción sobre la población
femenina en edad fértil (Porcentaje de Mujeres en Edad Fértil –PMEF-)
considerándolo por tanto factor extrínseco a la fecundidad, ya que la variación
de esta variable afecta a la comparación de los niveles de fecundidad pero no
el nivel de fecundidad.
La
elección específica del denominador hace de ella un índice mucho menos influido
por la estructura por edad de la población que la tasa de natalidad. Autores
recomiendan el cálculo de esta tasa “intermedia” (entre la tasa de natalidad y
las tasas por edad) en presencia de poblaciones con estructuras por edad muy
disímbolas y cuando no es posible calcular índices más precisos.
3). Las Tasas de Fecundidad General por Edades o Tasas Específicas de Fecundidad (nFx):
A una edad
determinada, se puede calcular tres clases de tasas de fecundidad por edad; de
fecundidad general, de fecundidad legítima y de fecundidad ilegítima.
De
todas la primera de ellas constituye el tipo más común de índices de fecundidad
con cierto grado de precisión.
Hacen
que estas medidas traduzcan de manera fehaciente el riesgo de la fecundidad por
grupos de edades o edades simples. Y, por tanto, son de máxima utilidad cuando
se quiere comparar poblaciones de distinta composición etaria o si se desea
medir las fluctuaciones de la natalidad en los diferentes grupos de edad. Se le
considera factor intrínseco ya que sus variaciones afectan no sólo a la
comparación, sino al nivel de fecundidad (Determinante de la Fecundidad). Nos
permite obtener proyecciones de población así como el grado de concentración de
la fecundidad.
4). Tasa Global de Fecundidad o Suma de Nacimientos Reducidos (SNR):
Sirve para
resumir en una sola cifra, las tasas anteriores. Partiendo de un supuesto de
cohortes ficticias, nos indica el número promedio de hijos (varones-hembras)
que tendría cada mujer al final de su vida fértil si no estuviera expuesta al
riesgo de morir y a los cuales les aplicamos las tasas de fecundidad del
momento. Nos indica igualmente la existencia o no de reemplazo generacional de
una población.
El
peligro habitual (existente al interpretar esta tasa) radica en no ver en las
variaciones de la suma de las tasas de fecundidad general otra cosa que la
repercusión en las descendencias finales; mientras que un descenso semejante
puede ser debido a un alargamiento, provisional o duradero, de los intervalos
entre nacimientos.
5). Tasa Bruta o Cruda de Reproducción (R):
Parte de
los mismos supuestos que la medida anterior, pero toma en consideración
solamente los nacimientos de sexo femenino en ausencia de mortalidad. Nos da a
conocer sin una población tiene igualmente asegurada su reemplazo generacional.
Se relaciona directamente con la anterior a través del porcentaje de
nacimientos femeninos o Tasa de Feminidad; si se desconoce este último valor,
la tasa de feminidad se sustituye por una constante (K) procedente del índice
de Masculinidad al Nacimiento (K0 = 0,4878).
Este índice sólo tiene un sentido absolutamente claro cuando la fecundidad es estacionaria.
6). Tasa Neta de Reproducción (R):
Su
utilización radica en la eliminación del factor distorsionador que supone el
hecho de que no muriera ninguna recién nacida antes de las edades
reproductivas; ya que se toman sólo en consideración los nacimientos femeninos
que tendría cada mujer al completar su vida fértil, se considera el riesgo de morir
existente desde los 0 años hasta cada uno de los grupos de edad fértil.
Indicando igualmente el reemplazo generacional.
Como
consecuencia de la interrelación existente entre la natalidad y el estado de
salud de una población; las estadísticas de natalidad cubren funciones
específicas en cada una de las tres grandes etapas de la Programación en Salud
Pública (1):
A. Planificación
de los Programas: al conocer los riesgos existentes en la colectividad y el
número de personas expuestas a contraerlos; sus estimaciones son
imprescindibles para completar los Estudios Demográficos..
B. Ejecución
de los Programas: permite identificar prioridades y destinar recursos humanos,
materiales y financieros por parte del Sistema de Salud en aquellos supuestos
impostergables así como en otros, que aunque recomendables, no son
estrictamente necesarios.
C. Evaluación
de los Programas: al poder comparar la situación de inicio con la de llegada,
así como los riesgos existentes a la iniciación del programa con aquellos
presentes a su terminación.
En dependencia de
las fuentes de información existentes podrán calcularse los diferentes
indicadores propuestos. Estas fuentes de información suelen ser de dos tipos:
-Nacido
vivo: obteniéndola a través del Registro de Nacimientos
-Nacido
vivo: a través de encuestas de fecundidad a grupos de población determinados.
Todos
los países disponen de Sistemas de Registro de los Nacimientos así como de
leyes que los hacen cumplir. La entrada al mencionado sistema en España del
fenómeno demográfico en estudio es el Registro Civil (2), en el que por
imperativo legal, debe ser inscrito todo “nacido vivo”, lo que excluye aquellos
que no hayan vivido el tiempo suficiente –24 horas- para adquirir personalidad
jurídica conforme a la legislación vigente. Aunque la utilización de este
concepto no altera sensiblemente las cifras globales de nacimientos y
defunciones, sí modifica considerablemente algunas tasas específicas de
mortalidad (infantil, neonatal, etc.). Para obviar este inconveniente es preciso
extraer de la llamada Estadística de Abortos (criaturas abortivas –antes de 24
horas-) los nacidos con vida para calcular las “Tasas Rectificadas”. Proceso
que se viene utilizando en el campo demográfico desde 1975 en España a fin de
unificar criterios a nivel internacional (3).
Según
la OMS, se entiende por “Nacido Vivo”: Todo aquel producto de la concepción
que, una vez expulsado o extraído completamente del producto de la madre,
independientemente de la duración del embarazo, respire o dé cualquier otra
señal de vida, tal como palpitaciones del corazón, pulsaciones del cordón
umbilical o movimientos efectivos de los músculos de contracción voluntaria, y
esto así tanto si se ha cortado como si no el cordón umbilical y esté o no
desprendida la placenta.
Errores
debidos a la incorrecta aplicación de la anterior definición, ocasionan que las
tasas de natalidad sean más bajas de lo que realmente son, alterando además las
tasas de mortalidad materna e infantil, que se calculan en base a los nacidos
vivos; y reflejan o miden la calidad y eficiencia de los programas de atención
materno-infantiles, por lo que constituyen un reflejo fiel del grado de
desarrollo sanitario y socio-económico de una población en un momento dado.
A
partir de estas fuentes de información básicas, si son consideradas fiables (en
cuanto a cobertura e integridad); podrán obtenerse todos los indicadores
propuestos:
1.- TASA BRUTA O CRUDA DE
NATALIDAD:
Bz
bz = x K K = 1000
Ñz
B = Número de nacidos vivos en determinada región durante un
momento
N = Población Total para ese mismo momento y lugar
Se puede
tomar como promedio mínimo 11; y como promedio máximo 50.
2.- TASA DE FECUNDIDAD GENERAL:
Bz
TFG =
K =
1000
5Ñ15q
Las cifras
que obtengamos suelen salir 4 ó 5 veces el valor de “b”; si el valor resultante
es próximo a 5 diremos que tiene elevada la fecundidad; por el contrario si el
valor obtenido es próximo a 4 es cuando expresamos que la fecundidad está
disminuida.
3.- TASA DE FECUNDIDAD GENERAL POR EDADES:
nBx
nfx
= K
= 1000
nÑxq
n = amplitud del intervalo
x = edad inicial del intervalo
Su representación gráfica muestra el grado de concentración de la fecundidad por edades: Si la intensidad mayor se concentra entre los valores “20-24 años” se denomina Cúspide Temprana, cuando la intensidad mayor se encuentra entre “25-29 años” es la llamada Cúspide Tardía; cuando no hay diferencia entre los dos intervalos de edad (Fenómeno Meseta) se denomina Cúspide Dilatada.
4.- TASA GLOBAL DE FECUNDIDAD:
45
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SNR = nfx
X=15
5 = n = amplitud del intervalo
Los
valores habituales de esta cifra son aproximadamente de 2,1; por debajo de esta
cifra se dice que dicha población no tiene reemplazo generacional.
5.- TASA BRUTA DE REPRODUCCIÓN:
R9 = K . SNR K0
: I.M. = 0,4878
I.M. : Índice de Masculinidad al
nacimiento.
Su
valor suele oscilar aproximadamente igual a la mitad de la tasa global de
fecundidad.
6.-TASA NETA DE REPRODUCCIÓN:
R = R9 . nP9x nP9x = Probabilidad
de vivir
Existe un valor que es la unidad;
con lo que al hallar “R” puede ocurrir:
R>1:
Cada mujer dejará al menos una que reemplace y va a vivir hasta 50 años.
R<1:
No hay posibilidad de reemplazo generacional
R=1: Corresponde con el valor de SNR = 2,1.
En
el caso de que las poblaciones en estudio no cuenten con datos de estadísticas
vitales o que éstas no sean confiables por tener omisiones de gran importancia,
habrá que recurrir a otras fuentes de información con la finalidad de llegar a
algunas estimaciones que permitan aproximarnos a sus condiciones de natalidad.
William
Brass (demógrafo) aplicó a partir de una información muy básica recogida en
censos con el fin de realizar estimaciones sobre fecundidad y mortalidad en
poblaciones con datos limitados. Estas técnicas fueron modificadas en estudios
posteriores por Trussel, Demeny y Sullivan (4).
Para
los fines de la planificación sectorial (5) se requieren estimaciones separadas
por áreas urbana y rural, de grandes ciudades, etc. Es recomendable que las
proyecciones no sobrepasen periodos de 20-25; por otra parte, será conveniente
preparar proyecciones alternativas basadas en experiencias pasadas y en
desviaciones razonables del pasado. Habitualmente se sugiere el “método de los
componentes” como el más adecuado.
Según
Urlanis (6) las concepciones en lo que respecta al papel de los problemas de la
población para el futuro desarrollo de la humanidad condicionando por ende las
distintas corrientes existentes en el plano de las políticas de población son
las siguientes:
En
el primer grupo Urlanis cataloga a los adeptos del Maximalismo Demográfico. Los
estudiosos que comparten estos criterios suponen que los problemas demográficos
son infundados, puesto que en la Tierra puede existir un número de gente muy
superior al que existe actualmente. Son afines a dichas concepciones las
teorías que pueden ser definidas como Poblacionismo. Entre los seguidores de
esta teoría destacan: K. Malin y C. Clark.
Otro
grupo de científicos, cuya posición se puede definir como Utopismo Demográfico
al suponer que los problemas de la población en la Tierra se resolverán
poblando el Cosmos. El ejemplo más importante está en el Premio Nobel G.
O’Neill que valoró la realización de dicho proyecto en cien mil millones de
dólares norteamericanos.
Varios
científicos abordan los problemas demográficos desde las posiciones del
Biologismo Demográfico, un ejemplo está en las teorías de Pearle y Reed que
partían de que la dinámica del aumento de población está sujeta a la “Ley del
Crecimiento” siguiendo la curva lógica; sin embargo el tiempo demostró la
inconsistencia de la biologización de los procesos sociales.
Y
por último, los seguidores de Malthus y su teoría de las Dos Proyecciones.
Según él, el aumento de la población obedece a la ley de la progresión
geométrica, en tanto que el aumento de los medios de subsistencia, a la
progresión geométrica.
Para
el año 2000 se prevé que existan en la Tierra 6.199 millones de personas (7),
pero lo realmente importante para esa fecha es que los Gobiernos de los países
establezcan un orden mundial que permita encauzar todos los recursos para
satisfacer las necesidades vitales de la población. Sólo un enfoque científico,
planificado y global dará la solución de esos problemas a escala internacional;
consiguiendo de esta manera el objetivo de Salud Para Todos.
Profundizar
en la realización de estudios demográficos con el fin de identificar el tamaño,
composición y fenómenos que intervienen en la composición y evolución futura de
la población.
Estudiar
las relaciones recíprocas entre el estado- evolución futura de la población y
los fenómenos que las originan.
BIBLIOGRAFÍA
A fin de conseguir una cierta integralidad sobre el estudio de los distintos componentes de la natalidad, es importante seguir el siguiente ejemplo clarificador que si bien, los datos no se corresponden en la realidad pueden arrojar y conseguir ejercitarse en la mencionada metodología.
Población Total Albacete 1986:
346.218 (1)
Estructura de la población por
edad y sexo. Albacete. 1986
Población femenina en edad fértil
Albacete 1983: 79.577 (2)
Nacidos vivos según edad de la
madre. Albacete 1983
|
EDAD |
NACIDOS
VIVOS |
NFx |
|
15-19 |
251 |
16,24 |
|
20-24 |
1317 |
87,81 |
|
25-29 |
1668 |
134,65 |
|
30-34 |
943 |
94,90 |
|
35-39 |
477 |
52,47 |
|
40-44 |
163 |
19,08 |
|
45-49 |
20 |
2,18 |
Fuente: INE. Movimiento Natural de
la Población. Año 83
Probabilidad de vivir: 0,0070
Fuente: Public Health Service. EE.UU. 1986
(1) Fuente:
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Boletín Estadístico número 4. 1987
(2) Fuente:
INE. Movimiento Natural de la Población Española. Año 1983
RESULTADOS
1) Tasa Bruta
o Cruda de Natalidad: b = 13,97
2) Tasa de
Fecundidad General: TFG = 60,80 4,35
veces el valor de “b”
3) Tasa de
Fecundidad por edades: %PMEF = 22,98
nFx = 407,33
4) Tasa
Global de Fecundidad: SNR = 2,03
5) Tasa Bruta
de Reproducción: R’ = 0,99
6) Tasa Neta
de Reproducción: R = 0,007 R<1
CONCLUSIONES GLOBALES
a) Natalidad
baja
b) Fecundidad
General: Baja (4,35)
c) Tasa de
Fecundidad por edades: Cúspide Tardía. Intensidad mayor entre 25-29 años.
d) No
reemplazo generacional
e) Típicos
valores de poblaciones desarrolladas, con tendencia al envejecimiento, las
mujeres paren tarde, aumenta la fecundidad a edades tardías con lo que se
supone que estas mujeres suelen tener el segundo hijo...
El
análisis de estos valores y su relación con el nivel socioeconómico, nivel de
instrucción, sistema de salud existente, etc. nos dará una amplia visión del
estado de salud existente de una comunidad en un momento dado.