EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN UNIDADES DE ATENCIÓN ESPECIALIZADA
Eduardo Candel Parra
Profesor de
Enfermería M-Q, EUE Albacete.
Universidad de Castilla-La Mancha.
Albacete, julio 1990
Se pretende resaltar mediante diversas consideraciones, la importancia de la Educación para la Salud dentro de la Atención Especializada, como complemento imprescindible de la asistencia que se proporciona, considerando el tiempo de estancia en el Hospital como periodo no sólo de información, sino de formación del paciente hospitalizado, sobre su problema presente y otros de interés para su Salud.
Los
distintos tipos de pacientes que nos podemos encontrar, hacen que se planteen
diversas propuestas formativas y de acción, al tiempo que se propone la
existencia de una enfermera educadora o por otra parte, si la Educación para la
Salud ha de ser realizada por la
enfermera que realiza la asistencia directa al paciente.
La
Educación para la Salud, parece haber cambiado con la aparición de la Atención
Primaria pasando a ser considerada un instrumento para la participación de la
Comunidad.
La
OMS indica que las actividades de información y Educación para la Salud deben
encaminarse: “a aumentar la capacidad de los individuos y comunidad para
participar en la acción sanitaria y de la auto-responsabilidad en materia de
salud y a fomentar un comportamiento saludable”. (OMS, 1982).
La
finalidad de la Educación para la Salud es: “fomentar actividades que inciten a
la gente a querer estar sana, a saber como permanecer sanos, a hacer lo que
puedan individual y colectivamente para conservar su salud y buscar ayuda
cuando la necesiten”. (INSALUD, 1989).
Para
mejorar la salud de las personas es necesario que los individuos aumenten sus
conocimientos sobre la salud y la enfermedad, sobre el cuerpo y sus funciones,
utilidad de los Servicios de Salud y factores que actúan sobre la salud.
El
personal de enfermería utiliza, junto con otros miembros del equipo, dos
actividades fundamentalmente, que son las charlas y las demostraciones a
grupos. Teniendo en cuenta que, es la relación con el usuario la principal
actividad de cualquier miembro del equipo, tanto en el domicilio como en el
centro sanitario.
Es
en este campo donde pretendo analizar la planificación y ejecución de estas dos
actividades primordiales, ya que se suelen llevar a cabo en el propio centro
sanitario, hospital en este caso.
En
el ámbito hospitalario, y más concretamente en las unidades de Atención
Especializada, las actividades que podrían planificarse en cada uno de los
grupos de pacientes que el profesional de enfermería cuida.
Es
necesario planificar antes de impartir las charlas o realizar una demostración;
por tanto hemos de:
1. Definir
los objetivos.
2. Elegir el
contenido.
3. Determinar
la forma en que se va a realizar la Educación para la Salud.
4. Determinar
cómo se evaluará la actividad.
(INSALUD
1989)
Los problemas de salud son distintos para cada grupo de edad. En el individuo joven, la principal causa de muerte, son los accidentes, que provocan una disminución de la fuerza de trabajo, creando cierto grado de dependencia en el caso de pacientes hospitalizados.
Otro
de los problemas que con gran frecuencia se presentan es la enfermedad aguda,
como por ejemplo: la infección del aparato respiratorio superior; pero es con
el estrés con el que se desarrollan las úlceras gástricas y duodenales,
pudiéndose llegar a conductas autodestructivas, como por ejemplo el abuso de
drogas, alcoholismo o suicidio, que junto con los accidentes ya citados
anteriormente comprenden las principales causas de muerte en el adulto joven.
En
el adulto de mediana edad, las principales formas de enfermar son: enfermedades
cardiovasculares, enfermedad pulmonar, artritis reumatoide, cáncer, diabetes,
obesidad, alcoholismo, ansiedad y depresión; la mayoría de las cuales produce
con frecuencia ingreso en Unidades de Atención Especializada.
En
el anciano, las formas de enfermar tienen características peculiares,
incrementándose las enfermedades de origen degenerativo como son: enfermedades
cardiacas, cáncer, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, neumonía, edema
pulmonar, enfermedad vascular (A.C.V., enfermedad vascular periférica),
artritis, enfermedades cutáneas, y accidentes (caídas, quemaduras,
intoxicaciones); causas todas ellas de largos periodos de encamación en los
hospitales.
Es
necesario pues, a la vista de las causas por las que los pacientes ingresan en
nuestras unidades de encamación, y del tiempo que permanecen en ellas, realizar
Educación para la Salud, bien de manera individualizada o en grupos mediante
charlas o demostraciones de tipo práctico.
Analizaremos
a continuación, algunos de los grupos de procesos que, por considerarlos los
más importantes requieren Promoción de la Salud a través de Educación para la
Salud:
a. Educación
para la Salud y prevención del Cáncer
b. Educación
del paciente con Patología Crónica
c. Educación
del paciente sometido a Procesos Quirúrgicos
d. Educación
para la Salud del paciente con Problemas Neurológicos
e. Educación
para la Salud del paciente con Problemas Oculares
f.
Educación para la Salud del paciente con Disfunción Auditiva
g. Educación
para la Salud del paciente con Trastornos del Aparato Locomotor
h. Educación
para la Salud del paciente con Patología Pulmonar
i.
Educación para la Salud del paciente con Alteraciones
Cardiovasculares
j.
Educación para la Salud del paciente con Alteraciones
Hematológicas
k. Educación
para la Salud del paciente con Problemas Metabólicos y Endocrinos
l.
Educación para la Salud del paciente con Problemas
Digestivos y de eliminación
A continuación
pasaremos a estudiar cada uno de los puntos citados, indicando para cada una de
ellas las diversas actividades en Educación para la Salud y prevención que la
Enfermería Médico-Quirúrgica realiza en la Atención Especializada.
Este tema
en la actualidad se trata mucho más abiertamente que antes. Es de resaltar la
gran responsabilidad de las enfermeras en su prevención, ya que se tiene gran
conocimiento del problema y un mayor contacto con el público, en el Hospital y
en otros lugares.
Es
responsabilidad de la enfermera detectar casos clínicos, y debe ser capaz de:
1) Aconsejar
y dirigir a los pacientes al sitio adecuado.
2) Tener
información sobre aquellos estados que predisponen a los individuos al
desarrollo de la enfermedad.
3) Educar al
público acerca de estos factores, (charlas, coloquios, demostraciones).
4) Sensibilizarse
ante las necesidades del paciente, (temor, desconcierto, ansiedad, estrés).
5) Comunicar
a los demás la importancia de hábitos saludables, y evitar situaciones que
predispongan al cáncer.
La
enfermedad crónica tiene variados efectos sobre los individuos y la familia. A
los pacientes debe dárseles tiempo para hablar de sus preocupaciones y temores
antes de enfrentarse a su nueva situación.
A
veces una enfermedad crónica, puede amenazar la estabilidad emocional del
individuo o del núcleo familiar. La duración de la enfermedad, las
hospitalizaciones periódicas, y, el aumento de las cargas económicas, sociales
y emocionales, son algunos ejemplos, de todo ello la enfermera ha de ser
consciente cuando un paciente crónico ingrese en la Unidad de Hospitalización.
La
enfermedad crónica evoluciona con el tiempo, los procesos pueden volverse
irreversibles, la Prevención Secundaria se encargaría de la detección precoz de
la enfermedad, y de intervenir rápidamente para frenar la evolución de la
enfermedad. La Prevención Terciaria se encargaría de la rehabilitación según el
estadio de la enfermedad, educar para prevenir complicaciones, mediante
actuaciones específicas, adaptación individual funcional al máximo dentro de
sus posibilidades.
Es
en éstas dos últimas donde la Educación para la Salud es primordial y es en el
Hospital donde pasa largas temporadas donde hay que realizarla.
El
paciente y la familia necesitan exponer sus temores sobre la intervención
quirúrgica, y de todos es sabida la necesidad de estrecha colaboración con el
paciente en el proceso quirúrgico. Todo ello nos va a permitir el intercambio
dinámico de información en ambas direcciones; la enfermera ha de demostrar que
se interesa por el paciente, lo que ayuda a disminuir la ansiedad presente en
el proceso quirúrgico.
La
persona que va a ser intervenida ha de saber que la ansiedad es una reacción
normal ante una operación, se les debe permitir participar en las decisiones,
ya que de esta forma tendrán la sensación de que controlan la situación
preoperatoria y postoperatoria.
Enseñar
es pues una importante misión de la enfermera en la Unidad de Hospitalización
Quirúrgica, buscando que las personas se cuiden por sí mismas y sean
independientes. Los pacientes necesitan saber el qué, el por qué y el cómo de
las actividades que les ayudarán a recuperar un grado óptimo de funcionamiento
después de la intervención. El aprendizaje ha de iniciarse al ingreso en la
Unidad antes de la intervención, ya que de lo contrario la pérdida de tiempo
sería considerable, y no se conseguiría la educación del sujeto
Los
trastornos del Sistema Nervioso pueden resultar catastróficos, tienen
repercusión sobre casi todos los sistemas orgánicos y producen cronicidad y
debilitamiento. Por tanto Educación para la Prevención:
-Primaria:
prevención de la enfermedad, difícil puesto que algunas no tienen causa
conocida, pero sin embargo sí se pueden prevenir en algún caso concreto; en
patología vascular no se puede incidir en la causa, pero sí sobre los factores
de riesgo: tabaco, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, estrés, ritmo
de vida agitado; en patología metastásica sabemos que hay una gran cantidad de
procesos pulmonares que metastatizan al encéfalo; en patología traumática
debido al uso de cinturones de seguridad, cascos protectores, no consumo de
fármacos ni alcohol se ha disminuido mucho los accidentes en medios de
locomoción, lo que ha contribuido a que las patologías neurológicas como
consecuencia de accidentes de tráfico tengan menos incidencia entre la
población general.
-Secundaria:
diagnóstico precoz, que suele ser complicado, pues los síntomas son poco
precisos, y se les resta importancia, (cefaleas, cambios en la agudeza visual,
hormigueo, galactorrea, amenorrea secundaria, etc.).
-Terciaria:
prevención de complicaciones, este es el principal campo de actuación de la
enfermera en la Unidad de Hospitalización Médico-Quirúrgica, ya que estos
pacientes tienen predisposición a complicaciones de tipo iatrogénico y a
incapacidad funcional (contracturas, úlceras por presión, lesiones oculares...
etc.). Es importante para la enfermera conocer métodos de rehabilitación y
llevarlos a la práctica dentro de lo posible en colaboración con el paciente,
instruyéndolos sobre las técnicas de rehabilitación, para que una vez
abandonado el Hospital siga realizándolas.
La visión
es uno de los sentidos más importantes, nos orienta en el mundo que nos rodea,
nos proporciona placer, seguridad y relación con los demás, condiciona el
concepto y la necesidad de autoestima y bienestar. La enfermera tiene contacto
con personas de cualquier edad, con distintas patologías y puede contribuir, y
de hecho así lo viene haciendo, a Educar sobre muchas actividades que
favorezcan una buena visión y eviten lesiones o empeoramientos. Debe, pues, la
enfermera promocionar la agudeza visual, y medidas que den seguridad y detecten
enfermedades del ojo en los encamados o en el resto de la población, mediante
exámenes periódicos o charlas divulgativas en el propio Hospital.
Los
trastornos de la audición pueden estar presentes en algunos pacientes que estén
ingresados, por distintos motivos, en Unidades Médico-Quirúrgicas generales o
en Unidades de Otorrinolaringología. La enfermera tiene la oportunidad de
Educar a pacientes con problemas otorrinolaringológicos en su propia unidad y
fuera de ella, a aquellos pacientes que aún teniendo otros problemas presenten
alteraciones.
Educación
para la Salud encaminada hacia la prevención en algunos casos: cuidados del
oído sano, prevención de infecciones óticas, efectos secundarios de fármacos
potencialmente ototóxicos, control de contaminación acústica; y en otros hacia
la instrucción de los pacientes con problemas patológicos propios de esta
especialidad, procurando la adaptación de los pacientes con hipoacusias,
traqueostomías... etc., a la vida diaria, esto implica coordinación con otros
profesionales sean o no sanitarios.
G.- EDUCACIÓN PARA LA SALUD A PACIENTES CON TRASTORNOS DEL APARATO LOCOMOTOR
Hemos de
considerar en cualquier caso factores tanto preventivos como educativos pero de
manera conjunta. Existen enfermedades del aparato locomotor de las que no
conocemos su causa, en este caso la enseñanza depende del proceso morboso y
como se lleven a cabo las medidas preventivas; estos pacientes se Educan en
función de la dependencia de la familia, y es en la agudización cuando ingresan
en el hospital. En otros casos, como la escoliosis, fiebre reumática, se han de
prevenir con actuaciones en la comunidad.
La
enseñanza correcta de la mecánica corporal, a individuos que levanten o
transporten pesos, evitar accidentes domésticos, automovilísticos, laborales...
etc. En estos casos, llegan al hospital cuando fracasan las medidas
preventivas, pero ha de seguir educándose para la prevención de futuras
recaídas o aparición de nuevos problemas.
Las
enfermedades respiratorias son, con toada probabilidad uno de los problemas
sanitarios con más incidencia en el conjunto de la población total. Los
objetivos respecto de estas patologías son muy similares a otras de similar
entidad. Se debe insistir en la prevención, el diagnóstico precoz, el
tratamiento precoz, limitación de la incapacidad y la rehabilitación en todos
los individuos; ya que frecuentemente la población general ignora los síntomas
más precoces de las enfermedades pulmonares, ya que las patologías
respiratorias suelen desarrollarse de manera poco llamativa, salvo en el caso
de la gripe o la neumonía que tienen una manifestación más evidente
sintomatológicamente hablando, además su desarrollo es progresivo sin que la
persona afectada note nada.
Debemos,
pues, informar a la población acerca del riesgo que fumar conlleva para la
salud, ya que influye sobre el cardiovascular además de sobre el aparto
respiratorio, debiendo poner especial acento en evitar que los niños y
adolescentes comiencen a fumar, e incidiendo sobre el colectivo que más ha
aumentado en este hábito, la mujer, ya que ha sido tal aumento de la
morbimortalidad en este grupo de población, respecto a cáncer y enfermedad
pulmonar obstructiva crónica que hace previsible que en los próximos años este
colectivo supere al de hombres, que tradicionalmente ha sido el de más alta
incidencia en este tipo de patologías.
La
prevención primaria o prevención de la enfermedad, en el ámbito estrictamente
hospitalario, se ha de desarrollar ya que al conocer la causa de muchas
enfermedades respiratorias y sus mecanismos de transmisión podemos evitar las
infecciones nosocomiales, que surgen como complicación de otras patologías que
han sido la causa del ingreso en el Hospital. Debemos diseñar en la Atención
Especializada programas que prevengan la propagación de la infección, por un
lado y por otro que conserven la resistencia de los pacientes ante la
infección.
La
prevención secundaria o detección precoz, incluye la consulta con el médico en
caso de tos persistente, expectoración o diseña, además de exámenes colectivos
que incluirían Rx de tórax, y reconocimiento físico anual, más específico del
nivel primario de atención.
En
el último nivel de prevención debemos dentro del ámbito de la Atención
Especializada adaptar al individuo, previa rehabilitación al máximo de
posibilidades, a sus limitaciones, procurando la adaptación funcional, tratando
de lograr el máximo de independencia y un buen nivel de autocuidado.
I.- EDUCACIÓN PARA LA SALUD DEL PACIENTE CON ALTERACIONES CARDIOVASCULARES
Distinguiremos
aquí dos apartados bien diferenciados, por un lado la Educación para la Salud
del paciente cardiaco, y por otro la Educación para la Salud del paciente con
alteraciones vasculares periféricas.
Respecto
a la Educación para la Salud del paciente cardiaco en el ámbito de la Atención
Hospitalaria, diremos que dentro del programa de formación, Educación, de este
tipo de paciente nos centraremos en el paciente que ha sufrido infarto, y el
que va a ser sometido a cirugía cardiaca. En el primer caso, el paciente que ha
sufrido infarto de miocardio el programa de Educación para la Salud iría
encaminado tanto al paciente como a su familia, lo que les va a permitir que
asuman un papel activo, la ansiedad y preocupación se evitan en gran cantidad
de casos proporcionando información sobre el estado cardiaco y su tratamiento.
Más concretamente la Educación se ha de centrar en:
a) Repercusión
del infarto de miocardio, proceso de cicatrización y tratamiento.
b) Efectos de
los medicamentos empleados en el tratamiento.
c) Identificación
de factores de riesgo que modifiquen la nueva aparición de enfermedad
coronaria.
d) Efecto de
la actividad física sobre el corazón y participación en un plan de Actividades
Progresivas.
e) Reanudación
de la actividad sexual, si resulta conveniente.
Hay otro tipo de paciente que requiere nuestra atención, es el paciente cardiaco tributario de cirugía, que requiere otro tipo de Educación, alguna de las indicaciones las enumeramos a continuación:
a) Explicación
sencilla de anatomía y fisiología del corazón, arterias coronarias y grandes
vasos.
b) Explicación
de la intervención quirúrgica.
c) Explicación
de los sucesos del día de la intervención.
d) Explicación
de la Unidad de Cuidados Intensivos.
e) Explicación
de los dispositivos de vigilancia clínica instrumental, de los catéteres y
sistemas de goteo, de las sondas de drenaje, del tubo endotraqueal.
f)
Explicación y demostración de los ejercicios.
g) Explicación
de los fármacos analgésicos.
h) Explicación
de la dieta.
Estas son algunas
de las indicaciones que deberían incluir los programas de Educación de los
pacientes cardiacos en Atención Especializada.
Respecto
a la Educación del paciente con alteración vascular periférica, hemos de tener
en cuenta que esta alteración aparece en el ser humano debido a su posición
erecta, pero, hemos de destacar la gran influencia que tienen el ejercicio y la
actividad física sobre las alteraciones vasculares periféricas, debemos
destacar además otros aspectos de la Educación para la Salud en estos
pacientes:
a) Además de
la ya citada, actividad física, caminar p.e. fomenta la contracción y
relajación muscular, mejora el retorno venoso... etc.
b) Profilaxis
de alteraciones circulatorias, p.e. evitando el uso de ligas, fajas ceñidas,
zapatos muy apretados, etc.
c) Asesoramiento
dietético, y combatir así la obesidad y controlar el peso, evitar la aparición
de placas de ateroma y sus consecuencias como A.C.V., infarto de miocardio
reduciéndose así la extensión de la enfermedad.
d) Informar
sobre los efectos del tabaquismo, es uno de los factores de riesgo de
enfermedad vascular periférica
e) Evitar
lesiones cutáneas
f)
Instruir sobre el cuidado de los pies
g) Evitar
traumatismos y compresiones
h) Tratamiento
de úlceras
Estas indicaciones
son algunas de las que un programa de Educación para la Salud para pacientes
con alteraciones vasculares periféricas habría de incluir.
J.- EDUCACIÓN PARA LA SALUD DEL PACIENTE CON ALTERACIONES HEMATOLÓGICAS
Los
individuos expuestos a substancias químicas y fármacos tienen un elevado riesgo
de desarrollar afecciones hematológicas, anemia aplásica, leucemias, p.e.,
otros individuos con insuficiente aporte de hierro y vitaminas, o individuos
alcohólicos, o con malos hábitos dietéticos por ignorancia o por problemas
económicos, pueden sufrir anemia. Existe otro gran grupo de patologías que son
de índole hereditaria, p.e.: talasemia, hemofilia...
Como
en otros casos la educación incluye la identificación de los individuos de alto
riesgo, se incluye pues en el primer nivel de atención, donde es la medicina
laboral la que ha de identificar la población y los factores de riesgo.
En
el ámbito hospitalario objeto de esta reflexión, nos encontramos al individuo
afecto del problema en estados a veces muy deteriorados, donde los tratamientos
tienen graves efectos secundarios y donde la calidad de vida llega a
encontrarse tan deteriorada que la terapéutica es la única arma, además de
instruir a los pacientes para que dentro de sus posibilidades puedan mantener
una calidad de vida aceptable.
Las
enfermeras han de instruir en cualquiera que sea su trabajo respecto a la
importancia del aporte de hierro vitaminas, debiendo también informar a las
familias con problemas hematológicos de índole hereditaria sobre los riesgos y
las posibilidades de tener un hijo afectado por una enfermedad hematológica
grave.
K.- EDUCACIÓN PARA LA SALUD DEL PACIENTE CON PROBLEMAS METABÓLICOS Y ENDOCRINOS
En primer
lugar, estudiaremos el problema metabólico por excelencia, la diabetes
mellitus, los pacientes diabéticos son casi sin ninguna duda los pacientes
mejor informados, comparativamente con otras patologías de similares
características; pero no son los que mejor Educación para la Salud reciben,
debido probablemente a la dispersión de programas y métodos de enseñanza.
Respecto
a la prevención primaria y por dar una perspectiva global, ya que el objeto de
este trabajo son los programas de Educación de pacientes en la Atención
Especializada, decir que evitar la obesidad o reducir peso en caso necesario,
son los dos caballos de batalla para evitar factores de riesgo añadidos, como
hipertensión, enfermedad cardiaca, arteriosclerosis. Los mecanismos de
transmisión genética no son suficientemente conocidos, pero los antecedentes familiares
son un posible factor de riesgo de la diabetes mellitus.
La
autoinmunidad puede intervenir en el desarrollo de algunas formas de diabetes.
La
prevención secundaria, detección precoz de la diabetes, ya que a veces la
intolerancia a la glucosa es leve, pasa desapercibida, pudiendo causar
complicaciones vasculares y neurológicas. La diabetes mellitus es un factor de
riesgo de enfermedad cardiaca, amputación e hipertensión, además de otras
diversas complicaciones. Algunos pacientes se les diagnostica su diabetes cuando acuden al Hospital con alguna
complicación manifiesta, vascular o neurológica, lo que evidentemente nos
inclina a plantearnos la idoneidad de los reconocimientos periódicos a la
población general desde la Atención Primaria.
El
paciente diabético dentro del ámbito hospitalario tiene otras perspectivas
distintas de las que tiene en Atención Primaria, ya que los pacientes que
llegan al hospital son en su mayor parte pacientes que, o bien han sufrido una
descompensación de su diabetes o tienen algún problema que ha surgido como
consecuencia de su diabetes, y es por tanto una complicación, éstos han de
adaptarse nuevamente a su estado, sea éste cual sea, y ello lleva a diseñar
programas específicos para cada individuo y su situación concreta.
En
cuanto a los problemas endocrinos, y por seguir el mismo esquema, decir que hay
pocas alteraciones endocrinas que se puedan prevenir, existe alguna excepción,
como en el caso del bocio simple, donde se conoce los lugares donde ha de
aportarse a la dieta yodo. La prevención y el control de la obesidad, ayudan a
disminuir el riesgo de una enfermedad crónica endocrina.
En
cuanto a la prevención secundaria, decir que los tumores malignos de las
glándulas endocrinas son poco frecuentes, comparativamente con otras causas de
cáncer. El tiroides se puede palpar fácilmente por lo que someterse a
revisiones periódicas anuales es la forma más eficaz para prevenir el carcinoma
tiroideo. Ciertas alteraciones hormonales pueden inducir o agravar la
enfermedad cardiaca. Aun así, la enfermedad induce a buscar atención médica,
cuando existan algunas manifestaciones como: astenia, trastorno en la ingesta
de alimentos, cambios en la piel y en el estado y aspecto del pelo, cambios en
los ritmos de excreción, son comunes a otros procesos pero son los más
frecuentes y precoces en muchas endocrinopatías. Por lo que al igual que en
otros procesos la revisión o reconocimiento físico anual parece imponerse.
En
cuanto a la Atención Especializada y prevención terciaria la mejor contribución
de la enfermera es la enseñanza del autocontrol de su enfermedad crónica. Deben
de estar adecuadamente educados y motivados ya que seguir correctamente un
tratamiento puede detener o retrasar la evolución de una enfermedad, ya que en
muchas ocasiones, los tratamientos se prolongan en el tiempo, lo que produce
desmotivación y a veces si se deja el tratamiento la enfermedad y la muerte.
L.- EDUCACIÓN PARA LA SALUD DE PACIENTES CON ALTERACIONES DIGESTIVAS Y DE ELIMINACIÓN
Las
enfermedades del aparato digestivo son muy frecuentes y sus síntomas muy
numerosos, produciendo muchas veces la disminución de la capacidad laboral.
La
prevención de la enfermedad, es difícil puesto que se desconoce la etiología de
muchos trastornos digestivos y por tanto no es posible Educar a la población,
salvo en la adopción de hábitos saludables, p.e.:
a) Cuidando
la cavidad oral
b) Cuidando
la alimentación
c) Evitando
el tabaco y el estrés
El diagnóstico
precoz de las principales enfermedades digestivas puede evitar complicaciones
graves: apendicitis que de no hacer diagnóstico precoz causaría peritonitis,
p.e., debiendo seguir algunas normas para ello:
a) Signos que
exigen consulta médica inmediata:
a. Cavidad
oral: úlcera que sangra, bulto o engrosamiento, placa blancuzca o roja
persistente, dificultad en la masticación, deglución o movimientos de la lengua
o mandíbula.
b. Abdomen:
pirosis, dispepsia, dolor abdominal con náuseas o vómitos.
c. Evaluación:
cambio de hábitos intestinales, presencia de sangre en heces.
b) Recomendaciones
para la detección de cáncer de colon y recto:
a. Tacto
rectal anual en mayores de 40 años.
b. Examen
proctoscópico cada 3 a 5 años en mayores de 50 años.
Debido a la gran
diversidad de patologías digestivas que llegan al Hospital, deberían existir
programas específicos para cada caso, propuesta que realizaré con más extensión
en un próximo trabajo.
Por
último, no quisiera finalizar esta reflexión, sin insistir en destacar el papel
que la enfermera de Atención Especializada tiene respecto a los pacientes que
permanecen ingresados en las Unidades de Hospitalización; utilizar el tiempo de
manera racional, intentando dar al usuario un buen nivel de Educación para la
Salud, asesoramiento y enseñanza a lo largo del tiempo de estancia en el
Hospital, es fundamental desde mi punto de vista.
Si
debe ser una enfermera educadora en cada Unidad, o ha de ser la enfermera que
asume la asistencia directa al paciente quien lleve a cabo la formación, es un
debate pendiente entre los profesionales de enfermería de la Atención
Especializada.
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