El antiguo distrito minero del
Valle de Alcudia y Sierra Madrona, ubicado en la región de Castilla-La
Mancha, fue el principal productor de Pb de España durante la segunda
mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX. En la actualidad, pueden
encontrarse en la zona un total de 484 viejas minas y escombreras
abandonadas, que nunca fueron restauradas, repartidas en un territorio
de más de 2.500 km2. Diversos estudios han revelado la existencia de
altas concentraciones de Pb en suelos, plantas y cursos de agua en esta
zona, de modo que la contaminación por Pb que aún persiste podría
representar un elevado riesgo medioambiental y sanitario. Se trata de
un hecho de importancia ecotoxicológica, puesto que la zona afectada
por las minas abandonadas está dedicada en la actualidad a la
explotación cinegética y ganadera.
El Grupo de Toxicología del Instituto de Investigación en Recursos
Cinegéticos (IREC), en colaboración con el Departamento de Mineralogía
y Petrología de la Universidad de Granada, ha concluido recientemente
un estudio para evaluar los efectos tóxicos de la contaminación por Pb
sobre el tejido óseo de ciervos (
Cervus
elaphus) y jabalíes (
Sus scrofa)
que habitan esta zona minera. El hueso es un tejido en constante
remodelación, que puede verse negativamente afectado por la exposición
al Pb a través de numerosas vías metabólicas. La vitamina A (junto con
las vitaminas D y K) interviene en los procesos que regulan la
formación y mineralización de los huesos, por lo que un efecto negativo
del Pb sobre esta vitamina podría ser una de las rutas por las que el
Pb causa sus efectos tóxicos en los huesos.
Los resultados más destacados del estudio muestran que el efecto
negativo del Pb sobre el contenido de carbonato mineral en los huesos
de los ciervos expuestos a la contaminación minera se relacionó con un
aumento de la forma libre de la vitamina A en el hígado. Por el
contrario el jabalí no presentó alteraciones óseas relacionadas con la
exposición al plomo, pero si se pudo comprobar una relación positiva
entre las formas esterificadas de vitamina A, que sirven para su
almacenamiento en el hígado, y el grado de mineralización de los
huesos. Estos resultados sugieren que el efecto del Pb sobre las
reservas de vitamina A puede contribuir a la generación de efectos
adversos de este metal pesado sobre el tejido óseo, afectando a la
composición de los huesos y los procesos que regulan su formación y
mineralización.
Jaime Rodríguez-Estival, Pedro Álvarez-Lloret, Alejandro B. Rodríguez
Navarro & Rafael Mateo (en prensa). Chronic effects of lead (Pb) on
bone properties in red deer and wild boar: relationship with vitamins A
and D3. Environmental Pollution (
doi:
10.1016/j.envpol.2012.11.019).