Entre uno y veinticuatro performers se sitúan
de forma que puedan verse unos a otros. Cada uno tiene ante sí
un cronómetro y una serie de objetos de cuatro tipos diferentes
que corresponden a los cuatro palos de la baraja española: copas,
espadas, bastos y oros.
Uno de los performers, el "mano", baraja las cartas
(numeradas del 1 al 12 en cada palo) y las reparte de dos en dos a cada
uno de los performers, los cuales las colocan boca arriba frente a sí.
A una señal del "mano", los performers
ponen en marcha sus cronómetros y tomando el valor de la primera
carta como el sonido a ser realizado y el valor de la segunda como el
número de intervalos consecutivos de cinco segundos en los que
ha de situarse libremente el sonido, actúa con un objeto que
corresponda al palo de la primera carta sobre un objeto que corresponda
al de la segunda.
La pieza termina cuando los performers han utilizado
todas sus cartas.